A la hora de conectarlos a un router para acceder a Internet o a una red local, tenemos dos opciones: utilizar una conexión inalámbrica Wi-Fi o bien utilizar un cable de red, siendo este último siempre la mejor opción en la mayoría de los casos ya que ofrece una mayor velocidad de transferencia de datos, menor pérdida en largas distancias y no se ve afectado por elementos del entorno.
¿Cable o Wi-Fi? Esa es una de las preguntas que más se suelen hacer los usuarios y que, dependiendo de la distancia del router a nuestro ordenador, así nos decantamos por una u otra. Es más, esa distancia es siempre inversamente proporcional a la cernacía qued estamos de quedarnos con la alternativa inalámbrica. Lo que es siempre peor posibilidad. Y es que, como ya sabrás, la versatilidad y comodidad de una encuentra en la fiabilidad y estabilidad de la conexión la respuesta de la otra. Y esa es la eterna diyuntiva ante la que nos tenemos que enfrentar.
Ni qué decir tiene que si trabajas con un portátil en cualquier sitio de la casa. salvo que tengas un cable de 20 metros conectado al router, la única opción será quedarte con el Wi-Fi, pero si aun así quieres la mejor señal posible, es obvio que tienes que volver a la opción cableada.Sin embargo, no siempre es posible utilizar un cable de red para conectarse directamente al router. Además, en algunos casos, es preferible utilizar una conexión inalámbrica por las ventajas que ofrece sobre la conexión de red.
Cuándo utilizar Wi-Fi en lugar de un cable de red
A pesar de las bondades de una conexión por cable, aunque no lo creáis, no siempre es la mejor opción. Y estas son las razones:
Movilidad
La principal ventaja que nos ofrece la conectividad Wi-Fi frente a la tradicional por cable es la movilidad. Si trabajamos con un portátil en casa y tenemos la necesidad de movernos a otra habitación donde no hay un cable de red, es la mejor opción.
Instalar un cable de red por toda la casa o por unas oficinas, lleva un coste asociado que no siempre se puede rentabilizar ya que no es precisamente barato. Si además hablamos de cuáles son los dispositivos que se pueden conectar deja bastante claro que no todo el mundo está dispuesto a llenar la casa de cables para conectar únicamente un ordenador que no requiere grandes cargas de transmisión de datos.
Conectar múltiples dispositivos
Utilizar un cable de red para conectarse a un router para acceder a Internet o una red local implica que este tenga suficientes puertos libres para poder hacerlo. La mayoría de los routers del mercado, incluyen un máximo de 4 puertos.
Si el número de dispositivo que queremos conectar es superior, tendremos que comprar un switch o bien utilizar la conectividad inalámbrica del dispositivo que queremos conectar. Los routers que podemos encontrar en el mercado permiten gestionar un máximo de 250 conexiones a la vez, una limitación muy difícil de alcanzar en un ámbito doméstico.
Crear un hogar inteligente
Si queremos adentrarnos en la domótica y crear un hogar inteligente, utilizar cables no es una opción ya que requiere de una importante inversión económica para distribuir el cable por cada rincón de la casa. Además, la mayoría de los dispositivos domóticos no incluyen un puerto RJ-45 para conectar un cable de red, sino que utilizan únicamente conectividad Wi-Fi y, en algunos casos, Bluetooth.
Acceder desde áreas con limitaciones
En determinados casos, utilizar un cable de red directamente no es una opción factible, ya sea por elementos insalvables del entorno o porque la instalación necesaria para poder llevarla a cabo requiere de una importante inversión en metros de cable. Si, además, debemos protegerlo del entorno, el coste económico se multiplica
Cuándo es recomendable utilizar un cable de red
A la hora de conectar un ordenador a través de un cable de red debéis tener en cuenta que su uso tiene que ver siempre con la necesidad de una mayor velocidad y estabilidad. Esto significa que en funciones que son bastante simples como las que no requieren una transmisión de datos demasiado grande no es necesario. Pero en todo lo demás entonces sí que lo necesitaréis.
Si habitualmente utilizamos plataformas de vídeo en streaming para reproducir contenido en 4K, la mejor forma de evitar que la imagen se congele o de tirones, es utilizar un cable de red. También es la opción que debemos utilizar si jugamos a títulos multijugador online para así reducir la latencia.
En este aspecto resulta extremadamente importante ya que el ping que tengamos depende directamente de nuestra conexión. Aunque hay otros factores a tener en cuenta como la localización del servidor, encontraremos que una buena conexión suele permitir reducir en gran medida problemas como el lag o el desync.
Si trabajamos con grandes cantidades de datos, como son fotos retocadas con muchos gigas de peso, o archivos de vídeo porque editamos y trabajamos en el terreno audiovisual, el cable siempre será la opción recomendada por los mismos motivos. Este es uno de los principales motivos por el que los NAS solo tienen conectividad por cable y no inalámbrica.
