La llegada de los dispositivos electrónicos trajo una gran cantidad de preocupaciones para muchos usuarios, no solo por el hecho de lo que cuestan y los fallos que pueden llegar a tener, sino también por los problemas que pueden llegar a dar en términos de salud. En este caso, muchas veces se ha hablado sobre cómo afectan las pantallas a nuestra vista, muchas personas opinan que pueden ser perjudiciales, mientras que otras indican que no existe un riesgo a la hora de utilizarlas de normal más allá de lo relacionado con el propio hecho de utilizarlas en exceso, llegando a hacer que muchas personas se pregunten si es necesario proteger la vista de alguna manera.
Es de sentido común que debemos preocuparnos por nuestra salud en todo momento, y eso también se aplica a la hora de utilizar cualquier tipo de dispositivo electrónico que pueda llegar a tener un impacto negativo sobre nuestra vida, en este aspecto, se habla mucho de la ergonomía que podemos llegar a tener cuando usamos un ordenador. Esta ergonomía pasa por una gran cantidad de aspectos, y uno de los más importantes es la vista, de la cuál es posible que nos hayamos olvidado más de una vez.
Cómo evitar la incidencia de la luz azul en los ojos
Uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos cuando utilizamos un monitor durante mucho tiempo es la incidencia de la luz azul. La incidencia de esta en los ojos depende de varios factores. El primero está relacionado con el número de horas que pasamos delante del ordenador y el segundo, la iluminación de estancia donde se encuentra. Si la habitación donde utilizamos el equipo está ilumina por igual, se reduce la intensidad de la luz azul que emite el monitor en los ojos
Desde el sistema operativo
Podemos hacer uso de las herramientas que nos ofrece el sistema operativo, ya sea de nuestro smartphone o de nuestro ordenador para activar funciones como la luz nocturna si esto nos afecta mucho, o si queremos comprobar si realmente existe algún cambio a la hora de utilizarlo. Windows incluye la función Luz nocturna que se encarga de amarillear el tono de la pantalla para así reducir la incidencia de la luz azul en los ojos. Básicamente, su funcionamiento es el mismo que el que podemos encontrar en dispositivos móviles.
Configuración del monitor
Los monitores incorporan una serie de filtros que ofrecen la capacidad de evitar que nuestra vista termine sufriendo. Cada vez es más común encontrar modelos que incorporan este filtro para bloquear el paso de la luz azul hacia la retina, prácticamente la mayoría de las marcas reconocidas los incorporan debido a que es una de las exigencias que muchos usuarios tienen, principalmente por motivos relacionados con la salud como podemos imaginar.
Desgraciadamente, no todos los fabricantes activan esta función de forma predeterminada, obligando a los usuarios a consultar los menús de configuración para activarlo y ajustarlo a sus necesidades. Esta función se encarga de apagar los colores que se muestran en pantalla para que no sean tan vibrantes, no amarilla el color de la pantalla como si hace la función Luz nocturna de Windows.
Utilizando gafas especiales
En caso de que nuestro monitor no incorpore este filtro, hay formas de poder utilizarlo, existen cristales de gafas no graduadas con una lente de color amarillento que se encargan de evitar y/o reducir los efectos de la vista cansada. Este es el último recurso que debemos utilizar, especialmente si utilizamos gafas de forma habitual o si no estamos acostumbrados a utilizarlas.
En un principio, con la función Luz nocturna de Windows es más que suficiente para reducir la incidencia de la luz azul en Windows, ya que no depende del hardware del monitor ni requiere el uso de otros accesorios. Esta función está disponible tanto en Windows 10 como en Windows 11.
¿Cuáles son los síntomas de una vista cansada?
Varios son los síntomas que indican que estamos pasando muchas horas delante del ordenador sin la protección adecuada y que pueden acabar provocando el síndrome visual informático o fatiga visual digital.
- Ojos secos, con sensación de arenilla o irritados. Cuando miramos la pantalla, podemos parpadear hasta un 60% menos, lo que implica una reducción de la lubricación de la superficie ocular. Podemos evitarlo utilizando gotas que imitan las lágrimas naturales.
- Enrojecimiento, sensación de picazón o ardor. Otro síntoma provocado por falta de hidratación del globo ocular.
- Lagrimeo excesivo. La sequedad del ojo, en determinadas personas, puede provocar el efecto contrario y estimular la producción de lágrimas de baja calidad que no son suficientes para lubricar el globo ocular.
- Visión borrosa, doble o dificultad para enfocar. Los músculos oculares se fatigan al esforzarse continuamente para enfocar.
- Sensibilidad a la luz. Un brillo excesivo de la pantalla puede extenderse y afectarnos a la sensibilidad de la luz ambiental.
Ya no existen filtros de pantalla
Los monitores CRT utilizaban una tecnología muy distinta a la que podemos encontrar en los monitores LCD actuales y no incluían ningún tipo de protección contra la vista. En aquella época, la mejor forma de proteger la vista era utilizando unos filtros de cristal que se adherían a la parte superior de la pantalla. Conforme la tecnología que se encuentra en los monitores ha cambiado, estos han ido añadiendo diferentes opciones de protección.
Windows, como hemos comentado más arriba, desde Windows 10 también incluye una función denominada Luz nocturna que se encarga de amarillear la pantalla para reducir la incidencia de la luz azul en nuestros ojos. Antes del lanzamiento de Windows 10 era necesarios utilizar herramientas de terceros que hacían exactamente la misma función, por lo que si tienes un PC antiguo con Windows 7 o anterior, puedes utilizar aplicaciones como f-lux para proteger la vista.
