Hace un par de días Steam anunció el lanzamiento de una nueva generación de la Steam Machine, un dispositivo consolizado que vio por primera vez la luz en el año 2015 y que, lamentablemente para la compañía pasó sin pena ni gloria por el mercado.
10 años después, Valve vuelve a intentarlo probablemente motivo por el éxito de ventas que ha sido la Steam Deck, su consola portátil de Valve que popularizó este tipo de dispositivos. Durante la presentación, Valve confirmó todas las especificaciones de la nueva Steam Machine, pero, como suele ser habitual en sus anuncios, se dejó lo más importante: el precio.
Si tenemos en cuenta que por algo más de 700 euros, podemos montar nuestra propia Steam Machine, como era de esperar, los analistas que siguen la industria del hardware y videojuegos se han hecho la misma pregunta que la mayoría de los nosotros: ¿qué precio tendrá la Steam Machine?
Podría llegar a los 1.100 dólares
La mayoría de los analistas afirman que, si Valve quiere que la Steam Machine se venda bien (a secas), debería tener un precio similar a la PS5 Pro, ya que, sobre el papel, ofrece un rendimiento similar, siendo capaz de reproducir contenido 4K a 60 FPS. Estamos hablando entre 800 y 900 dólares para la versión de 512 GB de almacenamiento, precio que subiría hasta 1000-110o dólares para el modelo de 2 TB.
A estos precios, en Europa tendíamos que añadir el correspondiente IVA, lo que encarecería todavía más su precio final. Algunos analistas afirman que Valve podría seguir el mismo camino que antaño siguieron Microsoft y Sony vendiendo las consolas a pérdidas para así potenciar, todavía más la tienda de Steam y, por ende, el uso de SteamOS, el sistema operativo que gobierna este dispositivo.
Estos apuntan a que el precio de la Steam Machine podría estar entre 549 y 749 dólares, un precio más que ajustado para lo que, sobre el papel, nos ofrece. Un precio de 600-650 dólares sería un revulsivo para el sector, especialmente si tenemos en cuenta que cada nueva generación de tarjetas gráficas es más cara que la anterior y que montar un PC por menos de 1000 euros para un rendimiento decente es complicado.
Según afirman diversos analistas, parece que el principal objeto de Valve es potenciar el uso de Steam más que obtener beneficios con la Steam Machine, algo que no acaba de tener sentido ya que SteamOS, no es más que un sistema operativo diseñado para ejecutar juegos, no es un sistema operativo que se plantee como alternativa al todopoderoso Windows.
Otro aspecto a tener en consideración es que esta nueva Steam Machine obligaría a Valve a definir un mensaje comercial claro, algo que nunca terminó de lograr en sus Steam Machines de 2015. Ahora, con la Steam Deck bien asentada en el mercado y una base de usuarios cada vez mayor con Steam OS, el escenario es diferente y el público entiende mejor el concepto y el ecosistema, más madura, lo que ayudaría a justificar un precio más elevado.
En los últimos meses, hemos visto como el precio de las memorias, al igual que el de las unidades de almacenamiento, ha subido considerablemente. Este puede ser uno de los motivos por el que Valve se ha reservado desvelar el precio para no pillarse los dedos y verse obligado a subirlo nada más llegar al mercado o lanzarlo a un precio tan alto que no invite a los usuarios a apostar por esta.
Su fecha de lanzamiento al mercado está prevista para la primavera de 2026, lo que significa que Valve tiene de tiempo hasta marzo para ajustar el precio, un precio que, como hemos comentado, variará en base a la fluctuación de los precios tanto de la memoria RAM como de los SSD.
