A lo largo de los 50 años que Microsoft lleva en el mercado (el pasado 4 de abril cumplió el medio siglo de vida), la compañía que fundaron Bill Gates y Paul Allen ha lanzado un gran número de productos, tanto de hardware como de software con diferente éxito en el mercado, aunque es en este último en el que más éxito ha tenido gracias a Windows, Office, Azure y demás.
A mediados de los 80, cuando nadie tenía ninguna duda acerca de que los ordenadores eran el futuro, el precio de estos equipos solo estaba al alcance de muy pocos, y solo se lo podían permitir las empresas.
Además, la tecnología avanzada muy rápidamente lo que supone un problema adicional a la hora de actualizar los ya, de por sí, costosos equipos. La solución a este problema fue Microsoft Mach 10 y Microsoft Mach 20, un dispositivo que permitía mejorar el rendimiento de un PC por completo sin tener que reemplazar el hardware.
Microsoft Mach, el producto de Microsoft menos vendido
Microsoft Mach era una tarjeta de expansión que, como hemos comentado en el párrafo anterior, permitía mejorar el hardware de un equipo sin reemplazarlo por completo. Sobre el papel, era una idea ganadora, sin embargo, se convirtió en el producto menos vendido por Microsoft, un producto del que se lanzaron dos modelos: Microsoft Mach 10 y Microsoft Mach 20
Microsoft Mach 10. Incluía un procesador 8086 a 10 MHz que se conectaba al socket de la CPU mediante un cable a la tarjeta insertada en una ranura ISA Del PC. A pesar de que este dispositivo era el doble de rápido, la velocidad del bus y el acceso a la memoria seguían limitados por el sistema original de 8 bits, por lo que el aumento de rendimiento solo se notada en determinadas tareas. Contaba con una caché de 8 Kb y incluía un modo turbo que permitía aumentar la velocidad con tan solo pulsar un botón.
A pesar de su escaso éxito en el mercado, Microsoft lo volvió a intentar con el Microsoft Mach 20, Este tenía la capacidad para ampliar la memoria al contar con una ranura de memoria, ahorrando así el espacio disponible en la placa base e incluía un procesador 80286.
Junto con este, lanzó OS/2, un sistema operativo diseñado en colaboración con IBM para satisfacer las necesidades, cada vez más crecientes de las empresas, un sistema operativo del que Microsoft se desentendió y que se convirtió en el primer sistema operativo de 32 bits para PC x86.
A pesar de que inicialmente parecía una buena idea para las empresas por su bajo precio en comparación con un nuevo PC, 450 dólares de la época, tuvo una muy mala recepción en el mercado, con tan solo 11 unidades vendidas de las que 8 se devolvieron.
Para poder utilizarlo, era necesario que el equipo tuviera un hardware muy concreto que, precisamente, no era muy popular en los PCs. Además, la mayoría de los compradores no acabaron de entender para que servía realmente. Tampoco ayudó que el mercado se llenara rápidamente de clones más rápidos.
Además de sus lamentables cifras de ventas, este dispositivo de Microsoft supuso un claro ejemplo de desconexión con el mercado: llegó con compatibilidad limitada, una instalación compleja y sin una estrategia de promoción clara, lo que lo dejó desamparado frente a otras opciones del mercado. Aunque era más barato que un PC nuevo, los usuarios que lo probaron terminaron optando por actualizar directamente su equipo, convirtiendo esta apuesta de Microsoft en una fugaz curiosidad sin más.
