Microsoft lleva más de 10 años obligando a los usuarios a instalar todas y cada una de las actualizaciones de Windows. Si bien es cierto que, en los últimos años, ha relajado su postura, permitiendo a los usuarios retrasar su instalación, más tarde o más temprano, no tenemos más remedio que pasar por el aro e instalarlas.
Que Windows obligue a instalar las actualizaciones nunca ha sido del agrado de los usuarios más veteranos acostumbrados a poder instalarlas cuando realmente queríamos como sucedía con versiones anteriores a Windows 10, la que inició el camio de postura de la compañía, al menos hasta ahora.
La compañía con sede en Redmond acaba de anunciar a través de su blog que permitirá a los usuarios pausarlas las instalaciones de Windows 11 de forma indefinida. Hasta ahora, podíamos retrasar la instalación de las actualizaciones durante un tiempo máximo de 35 días.
No cabe ninguna duda de que este cambio de postura está enfocado a mejorar la imagen de los usuarios, usuarios que tienen la sensación de que la IA es lo único que le preocupa a la compañía.
El usuario decidirá si quiere o no, instalar las actualizaciones de Windows 11
El tiempo máximo que los usuarios podían retrasar las actualizaciones de Windows 11 es de 35 días. Llegado a ese límite, Windows se encargaba de instalarla en el equipo, independientemente de que es lo que estuviera haciendo el PC, ya fuera jugando, en una reunión o simplemente sin hacer nada.
Como viene siendo habitual, Microsoft ha comenzado a probar esta nueva funcionalidad relacionada con las actualizaciones de Windows a través del programa Insider a través de 4 opciones:
- Retrasar las actualizaciones en nuevos dispositivos o instalaciones nuevas.
- Pausar y programar actualizaciones indefinidamente.
- Restaurar las opciones normales de apagado y reinicio
- Información de la actualización para que el usuario decida sin actualizar rápidamente o no.
Que Windows de más control a los usuarios significa que, todos los usuarios que compren un nuevo equipo, o reinstalen Windows, no tendrán que esperar a que el equipo instale todas y cada una de las actualizaciones pendientes, sino que aparecerá directamente el escritorio permitiendo retrasar las actualizaciones hasta que al usuario le venga bien.
Si bien es cierto que los 35 días de límite se mantienen, ahora si tenemos la posibilidad de volver a retrasar las actualizaciones durante otros 35 días, un proceso que podemos repetir todas las veces que queramos.
Según podemos leer en la publicación donde Microsoft ha dado a conocer este cambio de postura:
Con una nueva experiencia en el calendario, puedes elegir un día específico del mes que quieras pausar hasta 35 días, lo que te permite planificar en función de los viajes esperados, conferencias, exámenes o incluso semanas ocupadas. Cuando 35 días simplemente no es suficiente, también te permitimos ampliar la fecha de finalización de la pausa tantas veces como necesites.
Además, los usuarios también tienen la posibilidad de apagar el equipo o reiniciarlo sin tener que instalar las actualizaciones pendientes, un proceso que, cuando hay actualizaciones pendientes, puede alargarse más de lo esperado en función del tipo de actualización.
Con este cambio, el menú de Inicio siempre mostrará las opciones estándar de Reiniciar y Apagado, lo que significa que siempre tendrás la opción de reiniciar o apagar tu dispositivo sin tener que instalar la actualización pendiente. Al mismo tiempo, opciones específicas de la actualización como Actualizar y reiniciar y Actualizar y apagar seguirán estando disponibles cuando corresponda.
Además de estos cambios, Microsoft quiere ofrecer más información acerca de que incluyen las actualizaciones y unificarlas para que los usuarios no tengan que realizar varias instalaciones cuando decidan que ha llegado el momento y que interrumpan lo mínimo posible a los usuarios.
