La última actualización acumulativa de enero de 2026 para Windows 11 (principalmente KB5074109 para las versiones 24H2/25H2 y KB5073455 para 23H2) publicada el 13 de enero como parte del ciclo habitual de actualizaciones de Microsoft está generando problemas técnicos importantes en muchos PC tras su instalación. Entre los errores reportados se encuentran la pantalla en negro, parpadeos, bloqueos y fallos al iniciar Outlook, así como conexiones de Escritorio Remoto y problemas que impiden que el equipo se apague.
Microsoft ha confirmado oficialmente tres de estos fallos, y ya está actuando con celeridad para desplegar parches de emergencia que corrigen los problemas más críticos, particularmente los que impiden apagar el PC con normalidad y los de inicio de sesión remoto. El problema que hace que Outlook se cuelgue cuando se utiliza con cuentas POP todavía no tiene solución.
No actualices Windows 11 por ahora, y si lo haces, asegúrate de instalar los parches
Como hemos indicado al principio, la actualización acumulativa de enero de 2026 para Windows 11 está siendo un verdadero caos, y como se suele decir, estropea más cosas de las que arregla. Se supone que estas actualizaciones son para mantener el equipo en buen estado de salud y protegido, pero una vez más, lo que han hecho ha sido generar bastante caos y problemas entre los usuarios.
La actualización KB5074109 está causando problemas de todo tipo a los usuarios, tanto domésticos como empresariales. Este parche acumulativo tenía como objetivo proporcionar unas 100 correcciones de seguridad, incluyendo tres protecciones críticas de día cero y una corrección de NPU. En cambio, ha dejado a muchos PC lidiando con pantallas en negreo, instalaciones de Outlook bloqueadas y conexiones rotas a Azure Virtual Desktop. Uno de los problemas más notables son los episodios repentinos de pantalla en negro, que congelan el escritorio durante uno o dos segundos antes de volver a la normalidad. Además, este fallo se ha reportado en equipos con gráficas tanto AMD como NVIDIA o Intel.
Como decíamos al principio, Microsoft ya ha reaccionado y está lanzando parches de emergencia que solucionan los errores más críticos, así que si ya has instalado esta actualización de Windows, la recomendación es que vayas a Windows Update de nuevo e instales todos los parches sucesivos que hayan llegado. No obstante, hay algunos errores que todavía no tienen solución con estos parches y no cuentan con fecha confirmada por la compañía para ponerles remedio, así que ojo con esto.
Si todavía no habías instalado esta actualización, lo que te recomendamos es que todavía no lo hagas; como puedes ver en la captura de pantalla que hemos puesto arriba, es posible pausar las actualizaciones de Windows durante unas semanas, tiempo suficiente para que Microsoft logre solucionar el problema y lance esta actualización acumulativa sin errores.
La historia se repite… una y otra vez
No es la primera vez (ni seguramente será la última) que Microsoft lanza una actualización de Windows que genera el caos entre los usuarios. Cada cierto tiempo, una actualización que debería centrarse en la seguridad y la estabilidad acaba introduciendo nuevos problemas que afectan al uso del PC, desde errores visuales tan básicos como pantallas negras sin motivo hasta fallos en aplicaciones clave para el trabajo, como Outlook o el escritorio remoto. No se trata de configuraciones exóticas ni de hardware marginal, sino de escenarios habituales que afectan a miles o incluso a millones de personas.
Este patrón se ha convertido en casi una constante: parche mensual, oleada de reportes y problemas, reconocimiento oficial y, finalmente, parches de emergencia para intentar apagar el incendio. El problema es que este proceso deja por el camino a usuarios que ven interrumpido su trabajo, a empresas que retrasan despliegues y a particulares que, una vez más, aprenden que actualizar Windows el primer día es casi como jugar a la ruleta rusa con su PC.
Al final, el mensaje implícito que recibimos es muy claro: es mejor esperar. Esperar a que otros prueben, a que aparezcan los primeros avisos y a que lleguen los parches correctivos. Es lamentable tener que estar así, pero como el equipo de ingenieros de software de Microsoft no hace su trabajo adecuadamente es lo que toca.
