Si alguna vez has intentado ejecutar un juego o incluso una aplicación antigua que llega muchos años sin recibir el cariño del desarrollador en Windows 11 o incluso en Windows 10 de 64 bits, habrás visto como el sistema operativo de Microsoft se niega por completo a ejecutarlo y, o bien no lo abre, como si no nos hiciera ni caso, o de conseguirlo en algún momento se para el proceso con algún error peregrino incomprensible.
Los juegos de PC tienen una ventaja sobre el resto de plataformas y es que aunque podemos enfrentarnos a este tipo de problemas, en realidad no es complicado conseguir hacer que funcionen por lo que a diferencia de las generacviones de consolas, nos movemos en Windows dentro de un sistema que se adapta a los nuevos tiempos pero con pequeños retoques respeta todo lo que viene de antes, que a las malas podemos conseguir que vuelvan a funcionar. Con limitaciones en muchos casos, pero es posible volver a disfrutar de nuestras viejas compras.
Debes saber que Windows 10 como Windows 11 de 64 bits utilizan el subsistema WOW64, Microsoft Windows-32-on-Windows-64, para ejecutar juegos y programas de 32 bits ya que, de forma nativa, no ofrece soporte para archivos binarios de 16 bits o controladores de 32 bits, a no ser que el desarrollador lo haya actualizado, algo muy poco probable cuando hablamos de juegos y programas antiguos.
Dependiendo de para que sistema operativo se haya compilado el juego o aplicación, podemos utilizar uno de los diferentes métodos que os mostramos a continuación teniendo en cuenta que WOW64, no es compatible con programas y juegos compilados para sistemas operativos de 16 bits. Tampoco es compatible con programas o juegos en modo kernel compilados para sistemas de 32 bits, algo que no afecta a los videojuegos.
Modo compatibilidad
El método más rápido y sencillo que podemos utilizar es utilizar el modo compatibilidad de Windows. Esta función permite ejecutar juegos y aplicaciones emulando entornos de sistemas operativos anteriores a Windows 11 y Windows 10. Lo que incluye los inmediatamente anteriores como Windows 8 o Windows 7, hasta el original, el primero de todos que fue el gran Windows 95 que consiguió llevar los juegos del viejo MS-DOS a un entorno gráfico como el de Microsoft.
Para acceder a este, debemos seleccionar el icono de la aplicación, pulsar el botón derecho del ratón para acceder a las propiedades y, seguidamente, pulsar en la pestaña Compatibilidad. Dentro de esta pestaña, accedemos al apartado Modo de compatibilidad, marcamos la casilla y seleccionamos del cuadro desplegable la versión de Windows que queremos emular para ejecutar el juego.
Finalmente, pulamos en Aplicar y Aceptar. La próxima vez que ejecutemos ese juego o aplicación, se ejecutará en el modo de compatibilidad que hemos establecido.
OTVDM
OTVDM es una aplicación adaptada de Wine, que permite ejecutar programas y juegos, incluyendo los programas de instalación de 16 bits que no podemos ejecutar de forma nativa en Windows 10 y Windows 11 de 64 bits. Con esta aplicación podemos, incluso ejecutar programas de DOS que no utilizan la interfaz gráfica de Windows.
La descarga de esta aplicación, al igual que su código, está disponible a través de GitHub desde este enlace, donde debemos descargar la versión más reciente. En el momento de publicar este artículo, la última versión es la número 0.90 de septiembre de 2023. Una vez la hemos descargado, descomprimimos el archivo y ejecutamos el archivo otvdmw.exe.
En ese momento, se abrirá un cuadro de diálogo que nos invitará a seleccionar la ubicación del archivo que queremos y ejecutar. Como podemos ver, es un proceso muy sencillo y rápido. Eso sí, es probable que Windows detecte la aplicación como maliciosa al ejecutarla. Esto se debe a que el desarrollador no está registrado como creador de aplicaciones de Microsoft.
DOSBox
Si queremos ejecutar juegos basados en MS-DOS, una más que interesante alternativa a OTVDM es DOSBox. DOSBox en un emulador completamente gratuito que, no solo funciona con Windows, sino también con macOS, Linux entre otros. Su funcionamiento es similar a MS-DOS, con comandos similares a Linux.
Una vez la ejecutamos, desde la línea de comandos, debemos escribir el siguiente comando:
mount c c:/nombrecarpeta
Debemos sustituir nombrecarpeta por el nombre del juego donde se encuentra. Por ejemplo, si queremos ejecutar Indy4, que se encuentra en la unidad C en la partea raíz Indiy 4, el comando que debemos utilizar es:
mount c c:/Indy4
A continuación, accedemos a la unidad c escribiendo «c:» sin las comillas e introducimos el nombre del archivo .exe. Podemos descargar el instalador para Windows y otros sistemas operativos directamente desde su página web a través del siguiente enlace.
Máquina virtual
Otra opción que también podemos utilizar para ejecutar juegos antiguos en Windows 11 es utilizar una máquina virtual con una versión de Windows que si sea compatible con juegos y programas de 16 bits como Windows 98 o Windows XP. Se trata de sistemas operativos que consumen muy pocos recursos, por lo que su funcionamiento apenas afectará al rendimiento general del sistema y donde con tan solo seleccionar 512 MB de memoria, es más que suficiente ejecutar sin problema ambas versiones.
Podemos seleccionar más cantidad de memoria, pero para lo único que servirá es para restarla del sistema operativo anfitrión, el que ejecuta la máquina virtual. VirtualBox y VMWare (gratuita desde 2024) son dos de las mejores aplicaciones para crear máquinas virtuales en Windows 10 y Windows 11. Si, nuestro equipo está gestionado por una versión Pro de Windows, podemos utilizar Hyper-V de Microsoft.
El punto fuerte que tienen las máquinas virtuales está en la capacidad que tienen de emular cualquier sistema operativo directamente desde un programa, pero debéis tener en cuenta que para que funcione bien es necesario activar la virtualización del ordenador, ya que en caso de no tenerla notaréis como el programa tiene un rendimiento inestable. Para verificar si tenéis la virtualización activada tan solo debéis dirigiros al administrador de tareas y abrir el submenú de «Rendimiento», una vez aquí tendréis que buscar en el apartado «CPU» el dato «Virtualización», si está habilitado no tendréis que hacer nada más.
Pero en caso de que no esté activado tendréis que acceder a la configuración de la BIOS para activarlo, dependiendo de la placa base puede tener un nombre u otro, los más comunes son «Virtualization Technology», «Intel VT-x», «AMD-V» o «SVM», podéis utilizar el buscador integral que implementa esta interfaz para encontrarlo. Tan solo tendréis que activarlo, guardar los cambios y reiniciar el PC, con esto ya podréis utilizar máquinas virtuales sin problemas de rendimiento.
Para títulos más antiguos de consola, necesitarás un emulador
Si tu objetivo no es conseguir ejecutar un juego que ya estaba en PC en un sistema operativo actual sino tener la capacidad de jugar a un título de consola, tendrás que utilizar un programa distinto. En este caso nos referimos a los emuladores que permiten simular las capacidades de un sistema completamente distinto en un PC.
El proceso de configuración es bastante parecido a lo que encontramos con una máquina virtual, ambos requieren activar la virtualización en la BIOS del ordenador. Dependiendo de qué queráis emular tendréis que utilizar un tipo de sistema operativo/aplicación u otro. Algunos como BlueStacks permiten emular un móvil, mientras que sistemas como RetroPie cuentan con una serie de programas para usar cualquier consola hasta la PS2.
Hay una gran variedad de utilidades en internet para todo tipo de casos, lo único que necesitáis es encontrar cuál es la ideal para lo que buscáis.
