Si tenemos la necesidad de trabajar con varios SSD para mover, leer o copiar información utilizar una carcasa o un lector de discos externo no es una opción. Lo mejor que podemos hacer es montar un sistema hot swap de intercambio en caliente, al igual que se utiliza en los centros de datos.
Para crear un sistema de este tipo, debemos cumplir una serie de requisitos de hardware y de configuración.
Requisitos de hardware
El primero y principal es contar una bahía hot swap interna. Se trata de un adaptador que se instala en la ranura frontal de la torre y que, generalmente ocupa una bahía de 5,25 pulgadas (el espacio que ocupaba un lector de DVD). También hay modelos que ocupan una bahía de 3,5 pulgadas.
Para conectar la bahía a la placa base podemos utilizar el mismo cable SATA que utilizamos con cualquier otro SSD de nuestro PC. En cuanto a los SSD, pasa lo mismo que los cables SATA: cualquier es válido.
Bahías hot swap SSD
Dependiendo de cuáles sean nuestras necesidades, podemos elegir bahías hot swap con espacio para 2 o 4 SSD.
SilverStone SST-FS202B
Esta bahía tiene espacio para 2 unidades SSD y ocupa un espacio de 3,5 pulgadas, el de las antiguas disqueteras. No cuenta con una bandeja sobre la que deslizar el SSD y es compatible tanto con SSD como con HDD de 2,5 pulgadas. Cuenta con un sistema de seguridad a través de una lleva para evitar que nadie más que nosotros puedan retirar las unidades.
ICY Dock
Si buscamos una bahía con espacio para hasta cuatro unidades SSD de 2,5 pulgadas, el modelo que buscamos es el ICY Dock. Esta ocupa el espacio de una bahía de 5,25 pulgadas del frontal de un PC. Únicamente necesita un cable de alimentación, cuenta con un botón para extraer las unidades, un botón para apagarlas y permite ajustar la velocidad del ventilador que se encuentra su interior.
Instalación
Este proceso no tiene ningún misterio si hemos montado algún que otro PC. Con el PC apagado (no hacía falta mencionarlo, pero por si las dudas al tratarse de un sistema hot swap de intercambio en caliente, para la instalación si necesario apagar el equipo),
Con el sistema instalado y anclado en los laterales de la caja, utilizamos uno o varios cables SATA para conectarlos desde la bahía a un puerto libre de la placa base. Decimos uno o varios, porque dependiendo del espacio que ofrezca la bahía para SSDs, tendremos que utilizar uno para cada unidad.
Finalmente, desde la fuente de alimentación, debemos utilizar el cable de alimentación SATA desde la fuente de alimentación hasta la parte trasera de la bahía. Generalmente, con un cable es suficiente, pero dependerá del tipo de bahía que utilicemos.
Configuración de la BIOS
Debemos realizar una serie de ajustes en la BIOS ya que la mayoría de los fabricantes, desactivan la función hot swap para evitar que el usuario desconecte la unidad principal de almacenamiento sin darse cuenta. Dentro de las opciones de configuración de la BIOS, debemos acceder a las opciones de configuración de SATA, configuración de almacenamiento o nombre similares (cada fabricante de BIOS utiliza una nomenclatura diferente).
A continuación, debemos localizar el puerto SATA o puertos SATA donde hemos conectado la bahía y habilitar la función Hot Plug o Hot Swap en todas ellas. También debemos asegurarnos de que el modo SATA está en AHCI y no en RAID o IDE. Finalmente, guardamos los cambios y reiniciamos.
La próxima vez que iniciemos el PC, si hemos realizado los pasos correctamente, ya podemos empezar a utilizar este sistema de intercambio en caliente de SSDs.
