Durante los últimos meses, el mercado ha visto cómo el coste de las memorias RAM ha aumentado tanto que incluso compañías como Oppo o Sony han tenido que subir el precio de sus móviles y consolas. Esto hace que la demanda siga subiendo y la oferta no caiga, por lo que muchos optan por otras vías.
Entre esas alternativas, están tiendas secundarias que, en muchas ocasiones, no son de fiar, como veremos hoy, y es que, se han detectado muchas memorias RAM falsas que, pese a ser legales para su venta (ahora lo analizaremos), no son funcionales en ningún dispositivo.
Cómo evitar comprar memorias RAM falsas
El problema es que estas memorias “falsas” no siempre son falsas, como cuando hablamos de una camiseta de fútbol copiada. Ahí está parte del truco. Muchas veces lo que hacen es más bien “estirar” los límites de lo legal, para evitar ser baneados de la plataforma, o para que no puedas devolverlo, alegando que ellos te han vendido lo que decían que era.
Por ejemplo, hay vendedores que cogen módulos antiguos (DDR3 o DDR4 de baja capacidad), les reprograman la información del chip SPD para que el sistema los detecte como si fueran DDR5 o de mayor capacidad, y los venden así. A simple vista, el sistema operativo puede incluso reconocer la cantidad de memoria “correcta”, pero en cuanto intentas usarla de verdad, aparecen errores, cuelgues o directamente no rinde como debería, momento en el que puede que sea tarde para reclamar.
Otros casos son aún más simples: placas vacías con chips decorativos o módulos que físicamente parecen RAM moderna, pero que en realidad no contienen memoria funcional útil. En algunos países esto se mueve en un vacío legal bastante gris, porque el producto “es lo que dice la etiqueta”, aunque el rendimiento real no lo sea. Ocurre mucho, desde pendrives con menos capacidad de la que indican, hasta incluso sillas gamers, que, cuando te llegan, te das cuenta de que es una miniatura de ellas, en tamaño «juguete», pero que es lo que dicen las dimensiones del anuncio, por lo que no puedes hacer nada.
- Desconfía de chollos demasiado buenos: Si una DDR5 cuesta mucho menos que en tiendas conocidas, casi siempre hay algo raro detrás. Revisa bien la información del anuncio.
- Compra en tiendas oficiales o distribuidores reconocidos: no uses webs con grandes precios en las cuales nunca has comprado nada.
- Evita marketplaces donde el vendedor no tenga historial claro o solo tenga productos “genéricos”: ya sea de AliExpress, Amazon o cualquier tienda.
- Comprueba la memoria cuando la instales: Programas como CPU-Z o herramientas del sistema pueden mostrar si la RAM coincide con lo que compraste. Si ves frecuencias, capacidades o tipo de memoria raros, desconfía, aunque si la detecta, al menos no es de plástico. Algo es algo.
En resumen, si vas a comprar memoria RAM o cualquier otro componente con falta de stock y precios muy inflados, y ves una web o producto (incluso en apps de segunda mano), con un gran valor, piénsatelo dos veces, revisa bien la información y valoraciones, y desconfía, ya que nadie regala nada, y menos en un momento donde puedes sacar una gran cantidad por este tipo de productos.
