La caída de las criptomonedas genera graves pérdidas a muchos fabricantes de tarjetas

La caída en la demanda de tarjetas gráficas para su uso en operaciones de minado de criptomonedas, está generando una severa disminución de los ingresos de las principales compañías dedicadas a la fabricación de estas. Tanto AMD como NVIDIA, así como sus socios, se han visto gravemente afectadas por una caída, que ha sido mayor de la que habían previsto.

Tras haber pasado casi año y medio en que ningún usuario podía comprar una tarjeta gráfica, porque no había stock casi de ninguna, y sus precios rayaban con lo absurdo, con la llegada al mercado de los primeros ASIC dedicados a minar criptomonedas, el mercado de estas tarjetas comenzó a recuperar visos de cómo estaba originalmente, con bajadas de precios en todos los modelos y gamas. Sin embargo, nadie se puede dejar llevar por el entusiasmo, porque los precios de las gráficas todavía continúan muy por encima del que fuera su precio de venta original.

El motivo de este precio tan elevado estriba en que las compañías ahora mismo se encuentran con un montón de inventario que no quieren vender. De esta manera, consiguen mantener el precio artificialmente alto, para intentar paliar algo la pérdida de la demanda que se ha producido, al pasar de la minería con gráfica a la minería con ASIC.

La minería de criptomonedas ahora se cobra otra víctima más con los suministradores

El primer daño colateral que ha producido la minería de criptomonedas hemos sido los usuarios. Pero, el segundo daño colateral, han sido los propios fabricantes de tarjetas gráficas, que han visto como sus ventas se reducían hasta un 50%, como es el caso de Gigabyte, o del 80%, en el caso de TUL (empresa matriz de la marca Power Color). Estamos hablando de una reducción en los ingresos muy importante en ambos casos. Dado que los primeros coletazos del fin de la crisis de las criptomonedas ya se estaban comenzando a notar a finales del primer trimestre del 2018, parece ser que la migración hacia los ASIC ha sido mayor de la que las empresas esperaban en un principio.

Ahora bien, si existe ese gran remanente de tarjetas gráficas ¿por qué no se están sacando a la venta? De esta manera, los precios volverían a bajar, y se reactivaría el mercado de gráficas. En su lugar, los fabricantes de estas siguen manteniendo los precios altos, a sabiendas que los usuarios están ahora mismo bastante desencantados.

Aunque, por otra parte, no deja de ser verdad que los mineros de criptomonedas están ahora deshaciéndose de sus unidades para intentar recuperar su inversión inicial, con lo que hay bastantes unidades a la venta en el mercado de segunda mano (no tenéis más que echarle un vistazo a eBay). Esto hace que se estén comenzando a encontrar allí varios modelos a precios bastante más bajos que los modelos nuevos (aunque siguen estando por encima del precio recomendado que hubiera tenido ese mismo modelo nuevo).