Por qué se calientan los componentes de nuestro ordenador

Escrito por Juan Diego de Usera

Todos sabemos que los ordenadores, cuando están en funcionamiento, siempre se calientan bastante. Algunas partes se calientan más, mientras que otras no tanto, y precisamente por eso siempre insistimos en la importancia de una buena refrigeración para los componentes. Pero ¿sabéis realmente el motivo por el que se produce este calentamiento? En el artículo de hoy os lo explicamos.

Todos los componentes internos de un ordenador se calientan. Esto es una verdad universal que conocemos todos los que nos dedicamos al mundo del hardware. Unos, como los procesadores o las tarjetas gráficas, se calientan mucho más que el resto, pero ello no significa que, componentes individuales dentro de otros componentes se calienten bastante más que el resto. Mirad si no los VRM de las placas base, que no es raro verlos funcionando a temperaturas de 70 u 80 ºC.

Pero ¿por qué se calientan los componentes electrónicos? La respuesta se haya en una de las leyes de la termodinámica, concretamente en la segunda, que dice (de manera muy simplificada) que cuando en un sistema se mueve energía, una parte de ella se acaba perdiendo como energía calorífica (o lo que es lo mismo, calor). O, dicho de otra manera: donde se está generando trabajo, se produce energía calorífica.

Los componentes de un ordenador están compuestos de muchos sub componentes

Tomemos el caso de un procesador (o de la GPU de una tarjeta gráfica, que para el caso nos sirve perfectamente). Todos sabemos que que uno de éstos está compuesto por miles de millones de transistores que se encargan de activarse o desactivarse varios millones de veces por segundo. Es esa constante activación y desactivación de los transistores del procesador la que genera el calor en éste y, por tanto, la fuente de muchos de nuestros desvelos. Y, dado que el tamaño del procesador no es precisamente enorme, es necesario que tenga algún tipo de disipación para que pueda funcionar correctamente.

En el caso de otros componentes, como los reguladores de corriente para la placa base, a parte de los transistores que los componen, antes de llegar a ellos sus circuitos tienen resistencias que se encargan de que llegue el voltaje de la manera más estable y constante posible a ellos. Toda la energía que estas resistencias impiden que pase, es energía que se acaba convirtiendo y disipando en forma de calor del componente , la cual también se tiene que disipar de alguna manera más o menos efectiva, y por eso las propias placas base cuentan con disipadores pasivos.

Por todo lo que acabamos de exponer, es primordial que le demos la importancia debida a la hora de refrigerar correctamente todos nuestros componentes, para que funcionen correctamente y prolongar al máximo su longevidad.

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