Intel ampliará sus fábricas para empezar a producir procesadores a 10 nm

Intel ampliará sus fábricas para empezar a producir procesadores a 10 nm

Juan Diego de Usera

Intel va a invertir la nada despreciable suma de 5.000 millones de dólares para actualizar sus fábricas de Israel para que puedan encargarse de la producción de los próximos procesadores a 10 nm Canon Lake que deberían de llegar durante este año al mercado, para sustituir a los actuales Coffee Lake con su nueva iteración de la arquitectura Core.

Hace unos días, un ingeniero de Intel admitía, durante una conferencia relativa al diseño de circuitos de estado sólido, que la tecnología de 10 nm del fabricante no estaba todavía lo suficientemente madura como para comenzar a fabricar nada (nada que se pueda vender, obviamente) y que la densidad de transistores internos que podían alcanzar era inferior al de la tecnología de 7 nm de sus competidores, léase Samsung, Global Foundries y TSMC.

Obviamente, también sabemos que la tecnología de 10 nm que emplean estos tres competidores es equivalente a la de 14 nm que emplea Intel actualmente. Pero ello no quita que sus nuevas tecnologías de 7 nm (que serían el equivalente real a la de 10 nm de Intel) no dejen de estar mucho más avanzadas que la del gigante azul, lo cual podría significar un problema a la hora de comenzar a fabricar los nuevos procesadores a 10 nm, al menos si no se solucionan a tiempo los problemas.

Las fábricas de Israel de Intel se expandirán para actualizarse de 22 a 10 nm

La inversión de Intel en sus fábricas de Israel (principalmente en la fábrica de Kirya Gat) está pensada para expandirlas y actualizar su equipamiento actual a uno bastante más moderno. Actualmente, estas fábricas cuentan con maquinaria para producir chips fabricados en el nodo de 22 nm, que es bastante antiguo. Intel clausurará una parte de esas instalaciones a la vez que expandirá el actual complejo para incluir toda la maquinaria necesaria para poder fabricar chips en el nuevo nodo de 10 nm, al que todavía se están dando los últimos retoques.

La verdad es que hacía años que no veíamos a Intel tener tantos problemas a la hora de migrar a un nuevo nodo de fabricación. Lo malo es que, en el pasado, ese tipo de problemas los ha solucionado a lo bestia, haciendo que sus procesadores funcionen a mayor voltaje del que se requeriría supuestamente para el nuevo nodo de fabricación. Dado que los últimos procesadores de Intel son de todo menos frescos, lo último que necesitarían es que el fabricante recurra a esta manera para estabilizar sus nuevos procesadores Cannon Lake.