Memoria caché Robson: en qué consistía y por qué motivos fracasó

Escrito por Rodrigo Alonso
Discos Duros
1

Ahora que la memoria Intel Optane ya está empezando a comercializarse, es un buen momento para hablar de la que fue su predecesora, la memoria flash Robson también conocida como Intel Turbo Memory. En éste artículo queremos contaros cuál era su concepto, y por qué motivos al final su adopción resultó en un fracaso.

Vamos a empezar con un poco de historia. La tecnología fue presentada inicialmente el 17 de Octubre de 2005 en el Intel Developer Forum, y se postuló como una tecnología increíblemente rápida pues se realizó una demostración con un ordenador portátil que arrancó casi al instante (recordad que hablamos de hace 12 años). Y precisamente para ordenadores portátiles fue para lo que se concibió éste tipo de memoria.

La memoria caché Robson consistía en una placa electrónica con memoria Flash NAND que almacenaba, como memoria caché que era, los datos a los que más frecuentemente se accedía del equipo, incluyendo los de arranque. Esto permitía que los equipos iniciaran en pocos segundos en una época en la que los equipos más rápidos necesitaban casi un minuto para arrancar. En otras palabras, la memoria caché Robson hacía en 2005 lo que ahora hace Optane.

La caché Robson estaba diseñada para portátiles

En un ordenador portátil, las principales fuentes de consumo de batería son el procesador, la pantalla y el disco duro. Ésta Intel Turbo Memory pretendía reducir en gran medida el efecto en la autonomía que tenía el disco duro manteniendo los datos de uso frecuente (entre ellos los del sistema operativo) haciendo las veces de memoria RAM pero, a diferencia de ésta, manteniendo los datos incluso con el equipo apagado. Lógicamente no solo era mucho más rápida que cualquier disco duro, sino que además su consumo era 10 veces inferior. Además, en aquellos tiempos la memoria Robson ya era compatible con las tecnologías ReadyBoost y ReadyDrive de Microsoft Windows Vista.

Mucho ruido y pocas nueces

Desde la presentación, la nueva tecnología de Intel emocionó a los medios y a los usuarios, e incluso se aseguró que Apple presentaría un ordenador portátil de nueva generación equipado con ésta. Sin embargo, al final todo quedó en el olvido: tras la presentación no solo Apple no llegó a lanzar ningún portátil equipado con Robson, sino que tuvo un impacto comercial nimio y breve: a mediados de 2006 ya nadie hablaba de ésta tecnología.

Los porqués son evidentes (y recordad que estamos en 2005, hace 12 años): la producción de memoria flash NAND no estaba muy extendida, por lo que era excesivamente cara. Los módulos de caché Robson solo estaban disponibles con 2 GB de capacidad, algo evidentemente insuficiente. Por último, tenían un ciclo de vida de solo 100.000 escrituras, por lo que su durabilidad era realmente muy baja. Esto provocó que, finalmente, Intel abandonara el proyecto.

Ahora Intel ha tratado de “resucitar” al menos el concepto con la memoria Optane, pero parecen no haber contado con la función que hoy en día tienen los SSDs normales en un PC doméstico, y como ya os contamos nuestra opinión es que tendrá el mismo resultado que Robson. ¿Qué pensáis vosotros?

Continúa leyendo
  • kratos

    Tuve un portátil con 1 GB de esta memoria con Windows Vista, no servía para nada… es más le puse XP que no era compatible y arrancaba más rápido xD