Comparativa SSDs SATA 3 vs PCI-Express, ¿merece la pena la inversión?

Como ya sabéis, el rendimiento de los SSDs SATA3 ya hace tiempo que tocó techo debido a la limitación de la interfaz, y por ello hoy en día los SSDs con interfaz PCI-Express -ya sean de un formato u otro- y especialmente los de protocolo NVMe por su gran rendimiento están en auge. En el día de hoy hemos querido presentaros una comparativa de rendimiento, pero no al nivel de análisis que hacemos generalmente, sino uno más cercano, utilizando pruebas de la vida real y del uso diario del ordenador, para ver si merece o no la pena actualizar nuestro SSD SATA3 a uno PCI-Express.

Antes de nada, como siempre vamos a enumerar los componentes de hardware que hemos utilizado para esta comparativa, que no son otros que los de nuestro habitual banco de pruebas.

Y los dispositivos que hemos utilizado para comprar son los siguientes:

Lógicamente, el SSD de Corsair lo hemos conectado a un puerto SATA 3 de la placa base, mientras que el de OCZ lo hemos conectado a un zócalo PCI-Express 3.0 4x de la misma, asegurando así que no sufrirá Thermal Throttling. El sistema operativo utilizado ha sido como siempre Windows 8.1. Visto el hardware, es hora de pasar a las prometidas pruebas de rendimiento en la vida real.

Arranque de Windows

¿Qué es lo primero que hacemos con el ordenador y notamos si va o no rápido? Pues sí, encenderlo. En la siguiente gráfica podéis ver la diferencia de tiempo entre ambos SSDs desde que pulsamos el botón hasta que aparece el escritorio de Windows y podemos comenzar a usar el equipo, lo que por lo tanto incluye el tiempo de POST de la placa base.

Aunque en la gráfica la diferencia parezca mucha en realidad son solo dos segundos y medio, un tiempo que para nada marca la diferencia.

Copia de archivos (escritura)

En ésta prueba lo que hemos hecho ha sido utilizar un tercer SSD (PCI Express para asegurar la máxima velocidad de lectura) como origen de un archivo falso creado que ocupa 30 GB, y copiarlo de manera normal hacia los dos SSDs que estamos probando. El tiempo que ha tardado ha sido el siguiente:

En este caso la diferencia salta a la vista, y es que en términos teóricos el RD400 tiene el triple de velocidad de escritura que el XTi, y se ve reflejado a la hora de la verdad. Claro que no es que estemos copiando ficheros de 30 GB todos los días.

Carga de juegos

En éste caso hemos instalado Dark Souls 3, un juego que suele tardar bastante en cargar, en ambos SSDs en su versión desde Steam. El tiempo ha sido medido desde que le damos a continuar partida hasta que aparecemos y podemos empezar a mover el personaje. La misma prueba la hemos realizado con el Witcher 3: Blood and Wine, aunque en éste caso los tiempos de carga son bastante inferiores.

Por supuesto, los tiempos de carga con el SSD PCI-Express se ven reducidos, aunque a decir verdad tampoco demasiado notablemente –un par de segundos arriba o abajo tampoco van a marcar la diferencia.-

Conclusión

La conclusión que sacamos, en valoración personal, es que a día de hoy si tienes un SSD SATA 3 no merece mucho la pena saltar a los SSDs PCI-Express NVMe a no ser que tengas un presupuesto holgado o que siempre quieras estar a la última, máxime ahora que los SATA 3 tienen precios bastante razonables. Otra cosa es que estés armando un nuevo equipo, que estés actualizando de plataforma o que el salto lo estés pegando desde un disco duro mecánico, pues entonces, siempre y cuando tu presupuesto te lo permita, sí que merece la pena saltar hacia los SSDs PCI-Express.