Intel ya está trabajando en la arquitectura sucesora de la actual Core

Intel ya está trabajando en la arquitectura sucesora de la actual Core

Juan Diego de Usera

Ya ha saltado la liebre. Según la web Bitsandchips, Intel ya está trabajando en la micro arquitectura x86 que será la sucesora de la actual Core que lleva con nosotros desde 2008 y que tantos éxitos ha proporcionado a este fabricante, una nueva arquitectura que debiera de ser, en principio, mucho más rápida y estilizada que la actual micro arquitectura. Los nuevos procesadores basados en ella deberían salir al mercado cerca de 2019 y se fabricarían, con toda probabilidad, usando el nodo de 10 nm que ya para entonces habría desarrollado este fabricante.

El hecho es que esta noticia tampoco es que me pille muy por sorpresa, dada la enorme longevidad que ha tenido esta arquitectura sin cambios sustanciales desde que se presentó en 2008 con el lanzamiento de, primero los núcleos Bloomfield (para socket LGA 1366, serie 900) y luego los núcleos Lynnfield (para socket LGA 1156, serie 800). Es, precisamente con estos nuevos procesadores, con los que Intel comenzó a emplear las denominaciones Core ix para definir la categoría de su rendimiento y composición interna de sus núcleos, quedando como los conocemos hasta ahora como i3 (gama baja), i5 (gama media) e i7 (gama alta).

Sin embargo, para hacer más eficiente la nueva arquitectura, las malas lenguas comentan que Intel estaría pensado en deshacerse de varios SIMD que actualmente se encuentran en completo desuso por las aplicaciones modernas pero, claro, esto significa que su retro compatibilidad no está completamente asegurada, no como hasta ahora que lo que había estado haciendo este fabricante es añadir nuevas opciones sobre las ya existentes, algo que lleva haciendo desde la introducción de los Pentium III que incorporaron las primeras instrucciones MMX. En cualquier caso, y dado que estos SIMD hace ya bastante tiempo que han dejado de tener utilidad alguna excepto en instrucciones realmente antiguas (dado que no creo que estos procesadores se fueran a emplear en 2020 para mover programas de la época de 1990), no creo que este aspecto vaya a ser algo especialmente controvertido.

En cualquier caso, Intel tiene todavía tres años por delante para diseñar sus nuevos procesadores, lo que para un gigante con los recursos que posee esta empresa, es bastante tiempo para volver a desarrollar otra micro arquitectura que vuelva a capturar el corazón de los entusiastas como hicieron, en su momento, Nehalem, Sandy Bridge y, más recientemente, Skylake. Solo el tiempo lo podrá decir.