Un problema que, desgraciadamente, es bastante frecuente entre los usuarios de PC, es el encontrarte en la tesitura de que pulsas el botón de encendido del PC, pero este no arranca. Los motivos pueden ser muchos y los síntomas variados, pero en este artículo vamos a tratar de darte la solución para cuando al encender el PC, los ventiladores giran pero el equipo no llegar a arrancar.
De hecho, el proceso principal de este problema suele ser que tras pulsar el botón de encendido los ventiladores giran durante unos segundos, y de hecho si hay iluminación LED esta también se enciende durante un momento, pero al poco rato todo se apaga y el PC no arranca y no importa las veces que lo intentes, siempre sucede lo mismo. Otras veces, la iluminación y los ventiladores se mantienen encendidos, pero la pantalla no muestra imagen y no puedes hacer nada porque no da la sensación de que el equipo sea capaz de acceder al sistema operativo.
En estos casos el usuario suele quedarse extrañado porque todo indica que el PC está arrancando correctamente pero no aparece imagen alguna en la pantalla. Por lo que es obvio que sí hay un incidente que debemos solucionar. Si este es tu caso, no desesperes, porque vamos a contarte qué es lo que puedes hacer al respecto y cómo encontrar el origen de una incidencia que vamos a sufrir, casi con total seguridad, más de una vez a lo largo de toda la vida útil de nuestro PC.
El ordenador se enciende pero no arranca
Debemos diferenciar dos de los síntomas para poder acotar cuál es el problema. Si al pulsar el botón de encendido los ventiladores giran y la iluminación se enciende y se quedan encendidos pero el PC no arranca, entonces hay muchas probabilidades de que el problema esté relacionado con la memoria RAM, con el procesador, con la tarjeta gráfica o con la placa base, por ese orden.
Sin embargo, si tras pulsar el botón de encendido los ventiladores comienzan a girar y la iluminación a lucir, pero al poco tiempo todo se apaga solo, entonces el problema es más probable que tenga que ver con la fuente de alimentación, con la placa base o simplemente porque se está produciendo un cortocircuito en alguna parte del interior de tu PC.
En los dos casos, te recomendamos armarte de paciencia porque el problema puede tener una solución muy sencilla, o puede ser bastante complicado dar con el problema exacto, pudiendo incluso llevarte a discernir que algún componente está fallando y que te va a tocar comprar uno nuevo para reparar el PC. Si este último caso fuera el que te ha tocado, no le des más vueltas y, si contar con un ordenador es fundamental, cómprate el que creas mejor para lo que vas a necesitar.
De todas formas, vamos a contarte a continuación qué es lo que deberías hacer en el caso de que tu PC todavía tenga una oportunidad y, como siempre ocurre en estos casos, todo puede deberse a una falla sin importancia o a algo que, al final de todo el proceso, nos lleve a tener que comprar un equipo nuevo porque el nuestro está, literalmente, para el arrastre. En este punto las posibilidades de que ambas cosas ocurran son muy altas. Como el gato de Schrödinger, que mientras no abrimos la caja puede estar vivo o muerto a la vez.
El PC no arranca, ¿hay solución?
Tal y como te hemos explicado, son varios los motivos por los que el PC no arranca, pero los ventiladores sí que giran tras pulsar el botón, así que vamos a ver los dos síntomas principales con los que nos podemos topar y qué es lo que podemos hacer para solucionar el problema. Desde luego, si el PC no arranca, hay un problema latente, pero no te pongas nervioso porque desde luego que es algo que tiene solución.
Los ventiladores giran y se apagan al poco tiempo
Este es el síntoma que con mayor frecuencia se repite, y suele estar precedido de una fuente de alimentación que se ha estropeado o de que se ha producido un corto en la caja, generalmente a causa de que la caja se ha golpeado o movido o que el equipo ha sufrido una mala manipulación (por ejemplo, al limpiar por dentro o al instalar un nuevo hardware). Si tenéis dudas incluso de cómo hacer esa tarea, tenemos en Hardzone un tutorial que os puede servir para evitar estos daños colaterales posteriores.
La manera más directa de solucionar este problema es, directamente, desmontar completamente el PC y dejarlo «al aire». Es recomendable utilizar un multímetro o un tester para comprobar que la fuente de alimentación está entregando voltajes dentro de los márgenes adecuados antes de nada, así que si quieres y puedes empieza desconectando y desmontando la fuente de alimentación para comprobar esto lo primero de todo, ya que así descartarás inmediatamente que el problema sea de que la fuente se ha estropeado y que tengas que cambiarla.
Si compruebas la fuente de alimentación y determinas que funciona correctamente, entonces es bastante probable que se haya producido un corto, y como decíamos, la forma más sencilla (aunque trabajosa) de solventar el problema es desmontar completamente el hardware interno del PC y volver a montarlo «al aire», es decir, montar los componentes esenciales (es decir, todo menos la caja) encima de una caja y ver si así el equipo arranca. Si arranca, efectivamente había un corto, así que aprovecha para limpiar bien la caja y el resto de componentes y vuelve a montarlo todo de nuevo, asegurándote de que no quedan cables sueltos y que no hay nada metálico tocando la chapa de la caja del PC.
Hemos de hacer hincapié en el hecho de limpiar bien el PC por dentro; como ya te hemos contado en más de una ocasión, el polvo que inevitablemente entra al interior del PC termina convirtiéndose en hollín a causa del calor si no se realizan limpiezas periódicas, y el hollín además de taponar las rejillas de ventilación tiene la particularidad de que es conductor de la electricidad, motivo por el que podría ser el causante de que se esté produciendo un corto.
Si tras hacer esto el equipo sigue sin arrancar, entonces o bien la fuente sí que estaba estropeada o el problema está, potencialmente, en la fuente de alimentación, así que si tienes la posibilidad, prueba con otra. Si con otra fuente de alimentación el problema se soluciona ya tienes el culpable, y tendrás que cambiar la fuente por una nueva (de todos modos, prueba a desconectarla y conectar todo de nuevo, quizá se estaba produciendo un cortocircuito en la caja). De lo contrario, pasa a la siguiente sección porque quizá hayas tenido peor suerte todavía.
Los ventiladores y la iluminación se quedan encendidos
Varios son los motivos por el que los ventiladores y la iluminación se quedan encendidos, pero el PC nunca arranca.
Módulos de memoria
Cuando los ventiladores y la iluminación se quedan encendidos pero el PC no arranca, lo primero que deberías comprobar es la memoria RAM; con el PC apagado y desconectado de la corriente, retira los módulos de memoria, límpialos bien, así como los propios sockets, vuelve a instalarlos en su sitio y prueba de nuevo. Aunque parezca mentira, a veces el problema se soluciona solo con eso y el PC deja de no arrancar a entrar en Windows como normalmente.
Esta es una situación similar a la que muchos hemos vivido con las antiguas consolas de cartuchos… cuando la consola no leía el cartucho que habíamos introducido, muchas veces bastaba con sacarlo, soplarlo (sí, literalmente, la «milenaria técnica del soplido») en la zona de los conectores, y volver a probar. Te sorprendería la cantidad de veces que solo con esto ya bastaba para hacerlo funcionar.
Tarjeta gráfica
También es posible que simplemente el equipo no esté sacando señal de vídeo, así que lo siguiente a comprobar deberían ser las conexiones de vídeo del PC al monitor para ver que todo está correctamente conectado (intenta cambiar el cable), que el monitor está encendido y que el input está en la opción correcta, en el caso de que tu monitor sea de los que tienen varias entradas de vídeo.
Comprueba también si se enciende la tarjeta gráfica y si los conectores de alimentación PCIe están bien conectados en su sitio, para descartar que el origen del problema se encentre ahí. Si no responde como esperas, toca pasar a la siguiente verificación.
Prueba también a desconectar la gráfica (obviamente con el PC apagado), limpiar bien el zócalo PCI-Express de la placa base y de la propia gráfica y volver a conectarla. Si nada de esto funciona, prueba a conectar el cable de vídeo del monitor a la salida de vídeo de la placa base, porque a veces si se estropea la gráfica dedicada, el PC automáticamente pasa a utilizar la integrada y no funciona de la misma manera.
Aunque seguro que, si te ocurre, podrás comprobarlo fácilmente en el momento en el que ejecutes alguna aplicación o juego que sea exigente a la hora de renderizar o gestionar grandes cantidades de información gráfica. Su rendimiento será tan distinto al que estáis acostumbrados que comprenderéis que ha entrado en funcionamiento la GPU integrada.
Unidades de almacenamiento
Además de comprobar si los módulos de memoria se encuentran correctamente instalados y que el problema no está relacionado con la tarjeta gráfica, también debemos comprobar si el problema se encuentra en la unidad de almacenamiento que utiliza el equipo para iniciarse.
En las unidades SATA, cabe la posibilidad que el conector de alimentación o el cable de datos se haya soltado al mover el equipo o mientras hemos realizado un proceso de limpieza en su interior. Debemos asegurarnos de que tanto la unidad principal como el resto de las unidades que utilicemos en el equipo, esté correctamente conectadas.
Recordar que las unidades que utilizan la interfaz PCIe obtienen la alimentación necesaria para funcionar directamente del conector que también se utiliza para dar acceso a los datos. En este caso, debemos retirar la unidad, soplar sobre el conector de la placa y utilizar un paño de microfibra sobre los conectores para eliminar cualquier resto de suciedad que pueda estar afectando a su funcionamiento.
Si el problema sigue sin resolverse, es probable que la unidad haya dejado de funcionar por completo y haya llegado el momento de comprar una nueva. Es importante señalar que, si se trata de un problema con el sistema operativo, el equipo encendería de forma normal y mostrará un mensaje informativo nada más encender invitándonos a instalarlo.
Problemas con otros dispositivos conectados
Dentro de todas las cosas que pueden suceder en un ordenador para que no arranque podemos encontrar varios problemas relacionados con los dispositivos que están conectados al mismo, los periféricos no se libran de los problemas que pueden llegar a causar a la hora de iniciar un ordenador ya que por un problema en los puertos también pueden interferir con el proceso de arranque. Esto implica que cualquier periférico conectado junto con otros medios externos como pueden ser los de almacenamiento tipo tarjetas micro SD o TF pueden impedir que el PC funcione correctamente, por ejemplo estas últimas tienen la posibilidad de actuar como dispositivo de arranque.
Si no hay un sistema operativo en estas pero el ordenador las detecta antes de cargar la unidad de almacenamiento interna esto causará que el PC se encienda pero no llegue a mostrar nada ya que al final no hay nada instalado que permita cargar el SO, para solucionar este problema tan solo tendríais que retirar dicho dispositivo o cambiar el método de arranque del PC en la BIOS, ya que también puede suceder con pendrives USB y en general cualquier periférico que permita almacenar datos.
¿Y si sucede el peor escenario?
Dentro de todas las situaciones que podemos encontrar a la hora de que una pieza de un PC funcione mientras que el resto no lo hacen está claro cuál es la peor. En este caso nos referimos a un daño que haya terminado dejando inoperativo algún componente clave como sucede con la placa base o el propio procesador. Este tipo de errores no son extremadamente comunes, pero también pueden suceder.
Uno de los aspectos a tener en cuenta cuando queremos descartar que el error esté tanto en la placa base como en el procesador es a través de los pitidos ya que estos os permitirán localizar el error inicial. Aunque también cabe destacar que las placas base modernas no incorporan el clásico altavoz, por lo que tendréis que recurrir a la pantalla LED o a las luces que representan el estado de cada componente.
Cabe destacar que los errores que hay por parte del procesador no siempre son iguales, algunos pueden suceder por una mala configuración del usuario. En estos casos encontramos por ejemplo el overclocking, al aplicar un overclock que supera las capacidades del propio procesador o la placa base encontraréis que el ordenador no se enciende, o que al hacerlo no tarda demasiado en apagarse.
En este caso tendríais que optar por forzar el borrado de los ajustes de la BIOS, ya sea retirando la pila o pulsando el botón que traen las placas base de alta gama. Pero debéis tener en cuenta que, si este no es vuestro caso, el problema puede ser mucho más grave. En este caso nos referimos a que tanto la placa base como el procesador pueden haber sufrido algún tipo de daño que les impida funcionar como deberían.
Obviamente si alguno de estos dos componentes falla hasta el punto de que el ordenador no encienda no hay mucho que se pueda hacer. Siempre podéis tratar de tramitar una garantía en caso de que todavía la tengáis. Pero si no es posible y la opción de reparación tampoco es viable, os tocará optar por la única solución que os queda, reemplazar la pieza que esté fallando por una nueva.
Por último debéis tener en cuenta que a la hora de que una placa base falle también existe la posibilidad de que el PC directamente no se encienda. De esta forma conoceréis desde un principio si hay posibilidad de salvar el procesador o si por el contrario podéis seguir usando la propia placa.
