¿Tu PC se queda congelado? Este es el porqué y cómo solucionarlo

A pesar de la imagen de apertura de este artículo, cuando hablamos de que el PC se queda «congelado» no nos referimos al frío, sino que sin venir a cuento de repente no responde y nos vemos obligados a reiniciarlo. En este artículo vamos a ver las causas más comunes por las que un PC se queda congelado o se bloquea y qué puedes hacer para remediarlo.

Los problemas en el PC que no se manifiestan en forma de pantallazo azul (BSOD) o apagados/reinicios repentinos normalmente dan como resultado que el sistema se queda congelado y no nos permite hacer nada con él salvo apretar el botón de reset para obligarle por las malas a reiniciarse.

Causas por las que el PC se queda congelado

Pantalla azul, error

Vamos a examinar a continuación cuáles son las causas más comunes de esta situación y qué puedes hacer al respecto para evitar que tu PC se quede totalmente congelado, lo que a veces puede tener como consecuencia una BSOD o pantalla azul de la muerte por un problema del sistema y a veces ni tan siquiera ocurre eso, ya que el sistema simplemente se congela, lo que significa que la CPU deja de procesar instrucciones.

Este fenómeno se debe cuando el sistema operativo deja de funcionar y por tanto de gestionarle a la CPU los procesos a ejecutar del resto de programas.

Recursos de sistema insuficientes

Una de las razones más comunes por las que el PC se queda congelado o bloqueado es porque el sistema no tiene recursos suficientes para satisfacer la demanda del software. A este respecto los dos componentes que tienen la culpa en la mayoría de los casos son el procesador y la memoria RAM; el PC almacena en la RAM todos los programas en ejecución, y si estos procesos ocupan toda la memoria física el equipo pasará a utilizar el archivo de paginación, una sección del dispositivo de almacenamiento que actúa como RAM de respaldo para estas situaciones.

Incluso si tienes un SSD, el uso de este archivo es mucho más lento que utilizar la RAM real destinada a este fin, y como resultado el PC se ralentizará hasta el punto de llegar a colapsar y «colgarse». Con el procesador es una historia similar, y cuando ejecutamos operaciones muy exigentes podemos copar el uso de CPU para estas, dejando el resto en segundo plano y haciendo que el sistema se quede bloqueado.

Si es tu caso, tienes varias opciones para solucionarlo, como ampliar la capacidad de la memoria RAM del equipo o cambiar a una CPU más potente como la medida más drástica y lógica, pero también puedes administrar la memoria virtual del sistema o simplemente tratar de no ejecutar tantas aplicaciones a la vez.

Incompatibilidad del hardware

WMI Provider Host (32 bits)

Si un componente de hardware de tu PC no es totalmente compatible con tu versión del sistema operativo, puede causar problemas de estabilidad. Lo normal cuando esto sucede es que tengamos los temidos pantallazos azules, pero hay veces en las que instalamos un nuevo dispositivo y Windows trata por todos los medios de descubrir la forma de que sea compatible. Notaremos que esto es así si abrimos el administrador de tareas y vemos un proceso llamado WMI Provider Host (32 bits) consumiendo la mayoría de los recursos del procesador y/o del disco.

Nos vemos en la misma situación que en el apartado anterior, el PC se queda congelado porque la CPU está al 100% (y a veces por la misma incompatibilidad del hardware). Lo único que podemos hacer es esperar a que Windows termine esta tarea, o desconectar el dispositivo de hardware que causa la incompatibilidad.

Otros problemas que hacen que el PC se quede congelado

Tecla antivirus

Por supuesto, la diversidad de potenciales problemas que podemos tener que provocan que el PC se bloquee es bastante amplia. Por ejemplo, podríamos tener Malware de algún tipo que provoca que el uso de recursos de hardware se dispare y propicie las situaciones que hemos mencionado más arriba, así que si ves en el administrador de tareas que hay procesos que no conoces y que están consumiendo muchos recursos te recomendamos analizar el PC en busca de Malware.

A tenor de esto, también debemos mencionar que el tener antivirus instalados en el equipo suele ser una fuente bastante importante de ralentizaciones. Si bien un antivirus muchas veces puede dejarnos el PC totalmente congelado no es demasiado habitual, pero en el caso de usuarios que instalan diversos antivirus en el equipo sí, ya que el motor de uno interfiere con el otro y producen bloqueos. No instales nunca dos antivirus diferentes (de hecho, si instalas un antivirus de terceros te recomendamos desactivar Windows Defender).

Registro de Windows

Finalmente debemos destacar otra posible fuente de cuelgues del PC: el registro de Windows. Este registro es una base de datos en la que Windows guarda todo tipo de información sobre tu PC y su configuración. Cuando instalas o desinstalas algún software, editas una configuración o haces algún cambio en el PC, Windows lo anota todo ahí.

La mayoría del tiempo el registro de Windows funciona sin problema alguno sin que hagas nada, y de hecho recomendamos encarecidamente que NO utilices los famosos «limpiadores de registro» como CCleaner, ya que en la mayoría de los casos son totalmente inútiles y en el peor de los casos pueden ser hasta peligrosos. Si tu registro de Windows tiene demasiadas cosas hasta el punto de que hace que Windows se quede colgado, lo mejor que puedes hacer es reinstalar Windows, sin más.

Haz limpieza de tanto en cuando

Limpia el inicio en tu PC si este tiene pocos recursos, para eso lo mejor es deshabilitar las aplicaciones de inicio desde el administrador de tareas, ya que muchas de ellas se quedan en segundo plano y nos son totalmente inútiles y si, en algunos casos pueden llegar a congelar el PC si estos requieren demasiada potencia para funcionar y no todo el mundo tiene un PC de altas capacidades.

No obstante te recomendamos funcionar solo con las aplicaciones necesarias o que sepas que vas a utilizar en el día a día.