Si tienes un SSD, ¿merece la pena hacer particiones para juegos?

Si tienes un SSD, ¿merece la pena hacer particiones para juegos?

Rodrigo Alonso

Los juegos son el elemento que más espacio en disco ocupa en un PC gaming, y es normal que la mayoría de usuarios quiera tener este espacio organizado o al menos compartimentado para saber siempre dónde están instalados. Para ello se pueden crear particiones, volúmenes que se comportan como si fueran una unidad de almacenamiento aparte pero, ¿merece la pena hacer particiones en un SSD?

Normalmente, cuando tienes un dispositivo de almacenamiento de poca capacidad no te molestas en hacer particiones de ningún tipo, pero si tu SSD es de 1 TB o más entonces es probable que quieras tener tus juegos bien ordenados y localizados. Para ello siempre puedes particionar tu unidad de almacenamiento con el objetivo de crear «unidades» específicas para almacenar ciertos tipos de contenido, como pueden ser los juegos de un PC gaming, o los programas de Windows.

No merece la pena hacer particiones en un SSD

De entrada debes saber que el hacer particiones en cualquier tipo de unidad significa perder parte de su espacio utilizable, ya que la tabla de particiones y el índice ocupan cierto espacio, así que de buenas a primeras si tu SSD es de baja capacidad no merece la pena hacer ningún tipo de partición.

Particiones SSD

Otro de los motivos por los que no merece la pena particionar el espacio de tu SSD es porque estarías limitando el espacio de almacenamiento de éstos. Imagina que tienes un SSD de 1 TB de capacidad, 1024 GB, y quieres hacer una partición de 512 GB para juegos y dejar los otros 512 GB para el sistema operativo, documentos y programas. Estarás entonces limitando a 512 GB el máximo de espacio que podrán ocupar tus juegos, y al final te verás obligado a borrar alguno para hacer sitio a otros, instalar en la otra partición (por lo que perdería el sentido tener particiones) o extender la partición, quitándole espacio a la unidad para el sistema operativo, lo cual es un engorro.

Por otro lado, también debes tener en cuenta que para poder instalar todos los juegos en la misma partición tendrás que hacer una serie de configuraciones iniciales, ya que algunos gestores de juegos instalan por fuerza éstos en el mismo sitio donde está el instalador. Por ejemplo, en Steam normalmente los juegos se instalarán en C:Program Files (x86)Steamsteamappscommon y aunque se puede cambiar el directorio de instalación, hay otros gestores como Origin que no lo permiten. Con esto queremos decir simplemente que debes tener en cuenta que cada instalador debe configurarse adecuadamente, lo cual también puede resultar un engorro.

En definitiva, crear particiones en un SSD para tus juegos puede ayudarte a tenerlo todo más organizado, pero puede llegar a ser un engorro en términos de configuración y, al final, ganarás más creando el directorio C:Juegos por ejemplo y hacer que todos tus programas instalen ahí los juegos, teniéndolo igualmente perfectamente localizado y organizado.

¿Qué configuración es la recomendada si quieres particiones?

Si a pesar de esto quieres hacer particiones, vamos a contarte cuál sería bajo nuestro raciocinio la configuración de capacidad recomendada. Partamos de la base de que la unidad principal (C:) es la del sistema operativo y los programas principales; teniendo en cuenta que la instalación de Windows con todas las actualizaciones instaladas ocupa del orden de 25 GB y hay que dejarle espacio para «crecer» con futuras actualizaciones, y que los programas principales pueden ocupar entre 10 y 50 GB aproximadamente dependiendo de lo que tengas instalado, te diríamos que nunca dejes menos de 100 GB en tu unidad principal.

Espacio Windows y programas

Así pues, en SSDs de 128 GB no merecerá la pena hacer partición de ningún tipo, mientras que a partir de 256 GB lo recomendable sería hacer una partición principal de 100 GB y el resto dejarlo para juegos, si así lo quieres. En cualquier caso, lo que te recomendaríamos es que como mínimo dejaras un 25% del espacio de tu SSD para Windows y los programas, siempre con ese mínimo de 100 GB que hemos comentado; por ejemplo, si tu SSD es de 1 TB entonces haríamos una partición de 250 GB para el sistema y de 750 GB para juegos.