¿Cómo era el gaming en el año 2000? Así jugábamos hace 20 años

¿Cómo era el gaming en el año 2000? Así jugábamos hace 20 años

Rodrigo Alonso

Hoy en día el mundo gaming está a la orden del día (valga la redundancia), y todo el mundo conoce el término o incluso se considera gamer a sí mismo. Ray Tracing, monitores de 360 Hz, periféricos con RGB… la lista de productos y tecnologías orientados al gaming es interminable pero, ¿sabes cómo era el gaming en el año 2000? ¿cómo nos las ingeniábamos los gamers de aquella época con las herramientas que teníamos?

Aunque no vivieras aquella época, seguramente hayas visto aunque sea imágenes de aquellos ordenadores de color hueso, con botón Turbo y los monitores CRT «de tubo» de la época. Pero he de decirte que eso no es nada, porque el gaming surgió incluso antes de aquellos tiempos, por ejemplo con los conocidos Amstrad CPC464 Plus que funcionaban con cartuchos y, ojo al dato, con cinta de audio para guardar los datos. Un juego en esos ordenadores tardaba minutos, a veces horas en cargar completamente.

Pero en este artículo no vamos a echar tanto la vista atrás, sino que vamos a tratar de rendir un homenaje a todos aquellos que ya llevamos más de dos décadas en la industria y que hemos pasado por todas y cada una de las fases en las que se ha visto envuelto este mundo que nos apasiona, el gaming y el hardware.

El gaming en el año 2000, ¿qué hardware utilizábamos?

PC Gaming año 2000

En aquellos tiempos, los ordenadores 486 ya habían empezado a quedarse anticuados en pos de los mucho más modernos Pentium MMX en el caso de Intel y Athlon en el caso de AMD, quienes ya por ese entonces competían por la hegemonía en el mercado de CPUs.

En ese entonces tener 64 MB (megabytes) de memoria RAM en formato EDO era casi un lujo, y tenías que lidiar con muchos juegos porque necesitaban hacer uso de la «Memoria convencional«, de la que solo había 640 KB (aunque tuvieras 256 MB de RAM, seguías teniendo la misma cantidad de memoria convencional y el resto era memoria extendida) y te tocaba utilizar herramientas para optimizar la RAM como Memmaker para liberar recursos y que funcionaran los juegos.

Igualmente, tener un disco duro de 20 GB de capacidad ya era todo un lujo, y la mayoría de los mortales tenían que conformarse con unidades de menor capacidad. Los PCs utilizaban generalmente Windows 95 como sistema operativo, aunque en muchos casos conviviendo con MS-DOS 6.22. Las fuentes de alimentación eran de apenas 200-250 vatios de potencia y daba de sobra para las tarjetas gráficas más gaming del momento, como las GeForce 2 GTS.

Aunque en aquella época ya existían los CD-ROM, muchas veces teníamos que lidiar con los incómodos disquetes de 3,5″ y 1,44 Mb de capacidad, y teníamos que instalar los juegos utilizando una ingente cantidad de ellos (por ejemplo la primera versión del Command and Conquer ocupaba 11 disquetes, comprimidos utilizando el ARJ (ZIP estaba todavía en pañales).

No hablemos de los monitores. Seguro que habéis visto imágenes de los monitores CRT que ocupaban un espacio ingente sobre la mesa, se calentaban y había que ponerles un filtro delante para que la radiación no te hiciera daño en la vista (en cierto modo esto era casi una leyenda urbana). Estos monitores tenían entre 14 y 17 pulgadas, y la resolución era apenas SVGA (800 x 600 píxles), por supuesto con relación de aspecto 4:3. El gaming en el año 2000 era toda una aventura, desde luego.

Los periféricos «gaming»

Hoy en día tenemos una amplísima cantidad de periféricos gaming, diseñados específicamente para juegos. El gaming en el año 2000 se realizaba con periféricos convencionales y, de hecho, con los famosos ratones «de bola», que constantemente tenías que sacar y lavar con agua y jabón porque se llenaban de porquería y el dispositivo no funcionaba bien. Los periféricos eran analógicos y se conectaban ya con el moderno conector PS/2, por supuesto.

Ratón-Analógico

No existían los auriculares gaming, y de hecho dado que en aquel momento si querías que tu PC tuviera sonido tenías que instalar una tarjeta de sonido dedicada, se utilizaban frecuentemente los «cascos» de los walkman o cualquier otro tipo de auricular con conexión analógica minijack. De hecho, era frecuente que el sonido de estos ordenadores gaming del año 2000 consistiera en, literalmente, uno o dos altavoces instalados en la propia caja del equipo.

Altavoces

¿Cómo era jugar en aquellos tiempos?

Aunque muchos de vosotros recordará con cariño los títulos de aquellos tiempos, el gaming en el año 2000 era mucho más sencillo que hoy en día (salvo por la parte de instalar los juegos y lograr que funcionaran, que era todo un logro). En el 2000 tuvimos joyas como Descent 3, Heroes of Might and Magic III, Gabriel Knight 3, Aliens vs Predator, Alpha Centauri, Dungeon Keeper y muchísimos más, como el famoso Counter-Strike en sus versiones beta.

Pero lo más interesante de aquellos tiempos es que las tarifas planas de Internet empezaron a establecerse como algo normal, y de hecho fueron los primeros años de la banda ancha. Si ahora mismo tienes una fibra óptica simétrica de 50 Mb y te parece poco, te diré que en aquel momento las conexiones de banda ancha tenían 512 KB y que para descargar 500 MB tardabas aproximadamente 3 horas.

Dungeon Keeper

En aquel entonces también llegó una nueva revolución… ¡gráficos en 3D! Y llegaron con la primera unidad de procesamiento gráfico (GPU) del mundo (o al menos así es considerada), la GeForce 256 que costaba todo un sueldo, pero que a cambio de proporcionaba toda la potencia gráfica que necesitabas para estar a la última. En aquel entonces era como comprar una RTX 3090.

¿Crees que pasas demasiadas horas jugando al WoW, al Fortnite o al The Witchger? Un «gamer» del año 2000 se pasaba horas, horas y horas con un juego de esta índole, y no era infrecuente quedar con tus amigos para que se llevaran sus ordenadores a tu casa (imaginad cargar con eso) y montar una LAN Party doméstica para estar todo un fin de semana jugando sin descanso.

¿Cuánto costaba un PC gaming en el año 2000?

Para que os hagáis una idea, un PC con 64 MB de RAM en formato EDO, un Intel Pentium 233 MMX, disco duro ATA de 3,2 GB, lector de CD-ROM, lector de disquetes, tarjeta de sonido Yamaha, una gráfica ATI ProTurbo 8 Mb e incluyendo un monitor CRT de 17 pulgadas marca Hitachi, dos altavoces de 60W estéreo y sin ni siquiera teclado y ratón costaba 349.000 pesetas (unos 2.100 euros).

Si a esto le sumamos la inflación de estos últimos 20 años, hoy en día este hardware costaría la friolera de 3.100 euros. Desde luego que con ese presupuesto podrías montar un PC gaming con monitor y todos los periféricos de órdago, ¿verdad?