Cuando vamos a comprar una nueva memoria RAM, casi siempre nos fijamos únicamente en su capacidad y su velocidad. Realmente, hay otros parámetros importantes y que deberíamos revisar antes de comprarlas. Los timings de la memoria RAM (también conocidos como latencia) muchas veces pasan desapercibidos porque solo miramos la velocidad, pero en realidad son igual de importantes que la capacidad y la velocidad (en ocasiones incluso más).
Todos nos fijamos en lo mismo: la capacidad, la frecuencia de trabajo y el disipador. Es más, en muchas tiendas de informática y en Amazon es casi imposible encontrar el resto de los parámetros. Suelen faltar porque se considera que al usuario no le importan y, en muchos casos, no entenderán su significado por lo que los obvian, y deciden dejarlos de lado cuando, seguramente, si conoces cuál es el impacto en el rendimiento del PC querrás conocer qué tal es su desempeño.
La única opción viable en estos casos es ir a la web del fabricante de los módulos y buscar la información directamente, ya que son ellos los primeros interesados en presumir de un dato bueno… en caso de existir. Porque si no es así, también lo ocultarán o, cuando menos, nos pondrán complicado encontrarlo dentro de la información que proporcionan de cara al público.
Y es que como os decimos, no suele estar fácilmente accesible, ya que suelen mostrar imágenes y otros datos más enfocados a ser comprendidos por la amplia mayoría de usuarios medios del mercado. Así que, ¿dónde encontrar realmente toda esta información que es necesaria para conocer el rendimiento de este componente? Pues seguramente tendrás que ir a la hoja de producto, un PDF oculto en la parte más baja de la página web del fabricante.
Qué son los timings en la memoria RAM
Se trata de un conjunto de parámetros que nos hablan de la frecuencia de una manera diferente. Mide la latencia o retraso entre varios procesos normales que suceden en los chips DRAM. Podemos entenderlo como una especie de «tiempo de espera» y el tiempo mínimo se establece por especificaciones que deben quedar marcadas dentro de la información que debe proporcionar el fabricante a todo el que se la reclame.
Tenemos diferentes tipos de timings. Unos vienen dados por parte de JEDEC, el organismo certificador del estándar de la memoria RAM. Luego tenemos timings que dan los fabricantes según la frecuencia de trabajo de las mismas. Estos deben ser validados y aceptados por parte de Intel mediante perfiles XMP y por parte de AMD por los perfiles EXPO.
Medimos los timings de la memoria RAM en ciclos de reloj. Los fabricantes de RAM los suelen listar en cuatro grupos de dígitos separados por guiones, como por ejemplo CL16-18-18-38. Como hablamos de «tiempos de espera», cuanto más bajo sea el valor, menor es dicho tiempo y, por consiguiente, mayor velocidad.
Destacar que estos cuatro timings son los principales, pero no todos los presentes en la memoria RAM. Son los cuatro parámetros más significativos y que más nos pueden interesar para tareas cotidianas, como gaming. Realmente, si nos dieran todos los valores, igual nos terminaríamos volviendo locos.
CAS Latency (CL)
Una de las formas más sencillas de entender cómo funciona la latencia CAS está en saber que es el tiempo que tarda un módulo de memoria en preparar los datos tras la solicitud del controlador de memoria, es decir, nos dice el número de ciclos entre el envío de una dirección de columna de memoria y el comienzo de los datos de respuesta. Expresa el número de ciclos de reloj necesarios para leer el primer bit de una memoria DRAM con la fila correcta abierta.
Se diferencia del resto de valores, en que no es un valor máximo. Este es un valor fijo y exacto que se acuerda entre el controlador de la memoria y la propia memoria.
Lo entendemos como el tiempo que tardará el chip de memoria en un módulo RAM a responder a la petición del procesador. Se expresa en nanosegundos y depende directamente de la frecuencia de la memoria RAM. Podemos calcularla con la siguiente fórmula:
(CL/Frecuencia RAM) x 2000
Vemos, sin necesidad de hacer cálculos cómo, cuanto mayor será la frecuencia de la RAM, mayor será el valor del CAS Latency. Tal y como podéis ver justo aquí debajo.
Demora de dirección de fila a dirección de columna (TCRD)
Como bien podréis imaginar por el propio nombre que tiene, el TCRD es básicamente el tiempo que tarda en leerse la memoria cuando esta ya está lista, de forma técnica podríamos decir que indica el número mínimo de ciclos de reloj necesarios para abrir una fila de memoria y acceder a las columnas de la misma. El tiempo real para la lectura del primer bit en un chip de memoria DRAM sin una fila activa es el resultado de la fórmula que os dejamos justo aquí debajo:
TCRD + CL
Tiempo de precarga de fila (TRP)
Al igual que los anteriores hay varias formas de intentar comprender cómo funciona el TRP, la forma simple estaría en conocer que es el tiempo que tarda la memoria en tener lista una fila nueva para usar datos, por lo que representa el número mínimo de ciclos de reloj necesarios entre la emisión del comando de precarga y la apertura de la siguiente fila. El tiempo de lectura del primer bit de una memoria CRAM con la fila incorrecta abierta es:
TRP + TRCD + CL
Fila de tiempo activo (TRAS)
Por último tenemos el TRAS que indica el tiempo mínimo necesario para que una fila esté activa y pueda garantizar el acceso a los datos desde ahí, básicamente expresa el número mínimo de ciclos de reloj necesarios entre un comando activo de fila y la emisión del comando de precarga. Dicho tiempo es el necesario para actualizar internamente la fila y se superpone con TRCD. Se puede expresar de dos modos diferentes:
- Módulos SRAM: TRCD + CL
- Módulos DRAM: TRCD + (2 x CL)
¿Cómo afectan los timings de la RAM en la experiencia de juego?
Como hemos comentado más arriba, el timing o latencia es el tiempo de reacción de la memoria RAM, es decir, cuántos ciclos de reloj tarda la memoria en responder a una orden de la CPU. Cuando este es reducido, se nota en el rendimiento, pero, donde realmente podemos apreciarlo es en los videojuegos ya que afecta directamente a la fluidez y la consistencia de los fotogramas.
FPS mínimos
Si mides el rendimiento de un juego solo por los FPS medios, los timings apenas te parecerán importantes (pueden suponer una diferencia de entre un 2% y un 5% de FPS máximos). Sin embargo, el verdadero impacto está en los FPS mínimos y en las métricas de 1% y 0.1% Low. Cuando juegas, el procesador (CPU) calcula la física, la IA y la lógica del juego, y necesita pedirle datos constantemente a la RAM.
- Si los timings son altos, la CPU se queda esperando a que la RAM responda, lo que provoca pequeños tirones.
- Si los timings son cortos, la CPU recibe los datos que necesita a tiempo y los FPS se mantienen estables, eliminando tirones.
Cuello de botella
El timing de la RAM también afecta al rendimiento de los juegos, especialmente cuando se sufre de cuello de botella.
- Jugando a 1080p. La CPU trabaja al límite para generar cientos de FPS. Aquí la velocidad de acceso a la memoria RAM es vital. Con unos timings optimizados, podemos darle un empujón de hasta un 15% en FPS mínimos en juegos donde la CPU es la principal responsable de mover el juego.
- Jugando a 4K. En esta resolución, el cuello de botella se genera en la gráfica, por lo que el timing de la RAM no le afecta en ningún momento.
La arquitectura de la CPU también influye
Debido a que la comunicación entre la CPU y la RAM la lleva a cabo el controlador de memoria en el Northbridge y esta es una parte que desde hace ya tiempo se encuentra en el procesador, también hemos de tener en cuenta que parte del rendimiento a la hora de captar datos de la RAM o manipularlos viene implícito con la arquitectura de cada procesador. Así que eso también afecta de manera directa.
Aunque es directamente cierto que el primer factor influyendo son los timings de la RAM, también tienes que tener en cuenta que ante una RAM de las mismas especificaciones una arquitectura de CPU puede sacar un mejor rendimiento que otra. La forma más sencilla de comprender cómo afecta una CPU a la memoria RAM está en saber que todos los parámetros de la memoria los controla este chip, si por ejemplo buscáis las especificaciones de un procesador veréis que aparecen marcados ciertos detalles técnicos como la capacidad máxima de la RAM, la generación y otros aspectos.
Aunque no suelen aparecer marcados como tal también influye en los timings, por lo que si queréis saber cuales son los que admite seguramente tendréis que indagar un poco más, aunque en la mayoría de las ocasiones los fabricantes de RAM suelen ajustarlos para que sean completamente compatibles. Esto implica que la mayoría de compañías que lanzan memorias se ajustarán a los valores que puede soportar un procesador actual por lo que podréis ver que la gran mayoría de los modelos de gama alta están todos igualados tanto en timings como en frecuencia, mientras que los que destacan por tener una latencia CAS más baja suelen tener luego los timings más altos.
¿Es necesario tenerlo en cuenta para comprar una RAM?
El timings, que podemos traducir malamente por tiempos, no es más que la latencia de respuesta de la memoria RAM, latencia especificada por el fabricante no porque se trata de una limitación física de la memoria RAM, como si sucede, por ejemplo, en la capacidad de almacenamiento de esta o de un disco duro, capacidad que no se puede sobrepasar de ninguna manera. Gracias a que no se trata de una limitación física, podemos jugar con la BIOS para hacer overclock y subir la velocidad, siempre y cuando lo permita y así reducir parcialmente la latencia y mejorar su velocidad.
Si bien es cierto que lo más importante a la hora de comprar una memoria es la velocidad que se expresa en MHz, si tenemos la oportunidad de, además, elegir entre varios modelos, es recomendable siempre optar por los modelos que ofrezcan una menor latencia. No es recomendable jugar modificar los voltajes para así intentar sacarle un mayor partido, ya que cabe la posibilidad de que nos llevemos un pequeño disgusto y nos quedemos compuestos y sin novio.
Ya que, cuando menor sea el timing, el rendimiento del IMC será mayor, lo que va asociado a incremento en su temperatura de trabajo. Una vez sabemos qué es timing,, es recomendable tenerlo en cuenta a la hora de montar un nuevo PC o reemplazarla completamente de un equipo, especialmente si lo que queremos es obtener el mejor rendimiento posible para reducir la latencia de los procesos al mínimo.
Tampoco debemos olvidarnos de su velocidad, ya que, si tiene mucha velocidad con una latencia muy elevada, lo que se suma, por un lado, se resta por otro. Lo que debemos tener en cuenta a la hora de comprar una RAM es: velocidad, capacidad y el timing, aunque esto último no lo especifican muchos fabricantes, por lo que es necesario consultar las especificaciones para conocerlas.
Si el uso que vas a hacer de tu PC está relacionado con aplicaciones de ofimática, realmente el timing apenas afecta a su funcionamiento, pero si utilizas el equipo para jugar a la mayor resolución posible o para editar vídeos o fotografías, es muy importante tenerlo en cuenta, ya que, si la memoria tiene timings elevados, los procesos tardarán más tiempo, no minutos, pero, a la larga, afecta al rendimiento general del equipo.
¿Más velocidad con mayor latencia o menos MHz con menor CL?
Una gran duda que tienen muchos usuarios a la hora de comprar una memoria está en si merece la pena priorizar la velocidad o la latencia. En general esto puede resultar en bastantes quebraderos de cabeza, pero no es tan complicado. Y es que son dos especificaciones que van de la mano, haciendo que el resultado final sea una combinación de ambas.
En este caso, la mejor opción es siempre optar por un modelo que esté equilibrado. Si encontramos una versión con la latencia más baja del mercado como son las DDR5 CL30 que tienen 6400 MHz y las comparamos con las versiones de 7200 MHz y CL34, encontraremos que tienen aproximadamente el mismo rendimiento, pero unas son más caras que otras.
Lo ideal es calcular la latencia real en nanosegundos antes de comprar el kit, la fórmula que se utiliza es (1000 / Frecuencia) * CL. En un kit de 6400 MHz CL30 encontraremos que la latencia nos dará unos 5 nanosegundos, algo similar a lo que nos ofrece el kit de 7200 MHz CL34. Pero si por ejemplo encontramos uno de 6000 MHz con una latencia CL40 nos dará 6,6 ns, esto implica que tiene una respuesta más lenta que los dos anteriores.
