¿Se puede secar el tóner de tu impresora láser?

¿Se puede secar el tóner de tu impresora láser?

Juan Diego de Usera

Uno de los principales problemas que existen con las impresoras de chorro de tinta, es que la tinta se puede acabar secando si no se usan con una cierta asiduidad. Sin embargo, las impresoras láser no usan inyectores como las de chorro de tinta para utilizar el tóner emplean para realizar la impresión. Aun así, todavía puede haber usuarios entre nosotros que se pregunten si este tipo de impresoras no estarán también sometidas a este mismo problema y si se puede secar el tóner que emplean.

Tanto la tinta para impresoras como el tóner, es la principal fuente de ingresos de los fabricantes de impresoras. Esto es algo que podemos ver muy fácilmente tan solo con comparar el precio que tiene el propio hardware que venden, con el precio de los cartuchos originales de tinta o de tóner. Porque, no es ya solo el precio de cada uno de éstos, también es importante el número de ellos que vamos a consumir durante la vida útil de la propia impresora que, si su calidad es buena, pueden ser varios años sin problemas.

Por ello es tan importante evitar que se seque la tinta de las impresoras. Y quien dice «secarse» con respecto a la tinta, también podría referirse al tóner de las impresoras láser. Pero, en este caso estaría cometiendo un error, dado que el tóner que usan este tipo de impresoras no puede secarse, dado que éste está compuesto por un polvo especialmente fino.

Como mucho, el tóner de la impresora se puede compactar

En el interior de un cartucho de tóner de impresora láser lo que hay es un polvo extremadamente fino, como ya hemos comentado, que es el que se adhiere a la superficie del papel cuando imprimimos un documento con la impresora. Este polvo generalmente es de color negro, aunque también puede tener diferentes colores, en base a si nuestra impresora láser es monocroma o color.

Cuando dejamos nuestra impresora láser sin usar durante bastante tiempo, lo máximo que nos puede suceder es que el tóner se acabe compactando en el interior del tambor donde se encuentra. Sin embargo, esto no es mayor problema para el usuario, dado que no nos va a requerir cambiar el tóner que teníamos por uno nuevo. Generalmente, no tendremos más que sacar el tambor del tóner de la impresora y agitarlo vigorosamente para que se vuelva a convertir en un polvo que pueda ser usado para imprimir con él.

Esta es, desde luego, una importante ventaja de las impresoras láser frente a las de chorro de tinta y, probablemente, uno de los principales motivos por los que este tipo de impresoras llevan ya tiempo siendo más populares entre los usuarios que los antiguos modelos de inyección de tinta. Ya que el tóner puede estar durante meses dentro del tambor sin que se degrade su rendimiento a la hora de imprimir, algo que es imposible que la tinta de los modelos que usan inyección, haga. Si dejamos un cartucho de tinta abierto sin usar durante meses, cuando queramos volver a utilizarlo va a estar completamente seco.