Cómo clonar un disco duro por hardware sin usar programas

Cómo clonar un disco duro por hardware sin usar programas

Rodrigo Alonso

Hay muchos motivos por los que podrías querer clonar un disco duro, aunque lo más normal es porque el disco duro origen está empezando a fallar, o porque quieres actualizar tu disco mecánico a un SSD. En todo caso, te enseñamos cómo puedes hacerlo de manera independiente, por hardware, y sin necesidad de tener que utilizar ningún software de terceros.

¿Qué necesitas para clonar un disco duro por hardware?

Lo primero de todo, es ver qué vamos a necesitar, porque no nos engañemos, esto no es algo que se puede hacer sin realizar una inversión. Necesitaremos un docking para dos discos duros, generalmente con conectividad USB 3.0, que admita la interfaz de los dispositivos que vayamos a utilizar, normalmente SATA 3. También necesitaremos, obviamente, los dos discos para el proceso de clonado, el origen y el destino. Hay que asegurarse de que el disco de destino tiene la misma capacidad o más que el disco origen, o no se podrá realizar el clonado.

En cuanto al docking, no nos vale con el típico que tenga simplemente dos zócalos para discos SATA y un USB. Si no queremos tener que depender de software o incluso de un ordenador (ya que, supongamos, el disco duro principal está mal y no nos arranca el sistema, motivo por el que precisamente queremos clonar el disco) necesitamos un docking que admita el clonado de discos de manera autónoma.

Pero no os asustéis, porque no son muy caros y por unos 30 euros tenemos muchos modelos disponibles. Aquí podéis encontrar un ejemplo, pero hay decenas de modelos que hacen lo mismo:

Cómo se realiza el proceso de clonado

Lo primero que debemos hacer es colocar el docking sobre una superficie sólida y lisa, y conectarlo a la corriente eléctrica. Acto seguido, debemos mirar en las instrucciones en cuál de los dos zócalos debemos conectar el disco origen y el disco destino, ya que si bien lo más habitual es que el disco origen se ponga detrás y el destino delante, esto cambia dependiendo del fabricante. En algunos docking, está también indicado en las propias ranuras (Source = origen y Target = destino).

Una vez que estemos seguros de dónde va cada uno, los insertamos en sus correspondientes ranuras y encendemos el docking. Es importante no encenderlo antes de insertar los discos duros, ya que aunque algunos sí que admiten conexión «en caliente» otros no, y es mejor evitar problemas.

Ahora hay que esperar unos segundos a que arranquen los discos (generalmente 10-15 segundos). Algunos docking más avanzados tienen indicadores que nos mostrarán el estado de los discos, y así sabremos si están o no listos. Si queremos estar seguros, esperamos un minuto, que tampoco es tanto tiempo. Una vez esté listo el proceso, tienen un botón que simplemente pulsaremos y empezará el proceso de clonado. Mirad en el manual de instrucciones porque en algunos casos hay que mantener el botón apretado unos segundos (esto lo hacen para no pulsarlo sin querer y comenzar un clonado involuntariamente).

Una vez iniciado el proceso de clonado ya solo nos quedará esperar, y el tiempo dependerá generalmente de la capacidad de los discos duros (como referencia, un disco de 1 TB puede tardar unos 20 minutos). De nuevo, en algunos docking avanzados, tienen incluso señales luminosas que nos indicarán en qué estado está el proceso, incluso con porcentajes.

Docking para clonar discos duros

Una vez finalizado el proceso (algunos docking tienen señales acústicas (pitan), otros simplemente lo indican con señales luminosas), que puede llegar a tardar varias horas en algunos casos dependiendo de la capacidad de los discos, ya podemos apagar el docking, sacar los discos duros, y proceder a instalar el disco destino, que ahora es un clon del que teníamos como origen, en nuestro sistema.