La gran ventaja de los ordenadores portátiles con respecto a los de sobremesa es la portabilidad, la capacidad de poder funcionar en cualquier parte sin depender de la corriente eléctrica. Sin embargo, y dado que dependen de su batería, al final tendrás que enchufarlos a la corriente en uno u otro momento, pero ¿qué pasa si te has olvidado de su cargador o se te ha estropeado? En este artículo te vamos a enseñar qué alternativas tienes para cargar la batería de tu portátil sin tener a mano su cargador.
De toda la vida ha sido un rollo el cargador del ordenador portátil porque se trataba de un componente exclusivo, desarrollado con la norma propia del fabricante y que nos impedía tenerlo siempre en el mismo sitio colocadito en casa y poder llevárnoslo fácilmente al marcharnos. La única opción realmente funcional era comprar un segundo cargador y dejarlo perpetuamente en la bolsa de transporte, pero claro, el precio que debíamos pagar no era, precisamente, barato.
Así que imagínate ahora esta tesitura si solo tienes un cargador a mano para tu portátil: te vas a ir de vacaciones y quieres llevarte tu PC para jugar, trabajar o simplemente ver series en tu lugar de vacaciones. Sin embargo, es bastante fácil eso de llevarte el portátil pero olvidarte del cargador, lo cual es un auténtico fastidio, ¿verdad? Por fortuna, existe una serie de alternativas para cargar la batería de tu ordenador portátil sin necesidad de tener el cargador… si bien es cierto que como comprobarás alguna es un poco extrema.
Es más, en los últimos años, la acción de la Unión Europea ha sido decisiva para permitir a los usuarios ahorrar en cargadores, llevamos muy pocos encima, aunque tengamos muchos más dispositivos en la maleta. Esto es así porque la introducción del famoso USB-C como estándar está obligando a los fabricantes a adoptarlo. Pero no nos adelantemos, vamos con las opciones que tienes a mano en caso de que te hayas dejado en casa la carga de tu PC.
Alternativas para cargar la batería del portátil
Como hemos dicho antes, estas alternativas serían para casos extremos como el hecho de que te has ido de vacaciones unos cuantos días y no tienes posibilidad de volver a tu casa a coger el cargador del portátil hasta dentro de unos días porque estás a 500 kilómetros de distancia. Así que, sobre el papel, te has quedado colgado y sin opción de poder recargar la batería para usarlo durante todos esos días fuera de casa. ¿Qué vas a hacer?
Dicho de otra manera, no utilices estas alternativas si simplemente te has quedado sin batería en el portátil, pero puedes hacerte con el cargador original en poco tiempo, ya que sin duda es la mejor forma de cargar la batería y la más fiable, porque estos aparatos son, muchas veces, especialmente sensibles a modelos de terceros que no cuentan con las garantías mínimas de eficiencia y seguridad y, además, tenemos tiendas online capaces de servirnos en apenas 24 horas el modelo que necesitemos sin apenas esfuerzo (aunque sí por un coste).
Adaptador universal
Sin duda la manera más sencilla de cargar la batería de tu portátil cuando «te has quedado tirado» es adquirir un cargador universal que sea compatible. Hoy en día con servicios como los de Amazon, lo puedes tener en tu lugar de vacaciones en 24 horas, aunque si te corre demasiada prisa, siempre puedes visitar una tienda de informática local ya que muy probablemente tengan un cargador universal que le sirva a tu equipo.
Estos cargadores suelen ser una buena solución ya que por norma general incorporan una gran cantidad de conectores distintos que los hacen compatibles con casi todos los portátiles del mercado, si bien es cierto que deberás comprobar que los parámetros de voltaje y amperaje están dentro del rango que soporta tu ordenador portátil.
Además, estos cargadores, aunque no son demasiado buenos sí son bastante baratos y por poco más de 20 euros solucionarás el problema de un plumazo. Además, te servirá para otras ocasiones, como por ejemplo si el sitio donde has ido de vacaciones es permanente, podrás dejar este nuevo cargador universal ahí permanentemente y ya no tendrás que preocuparte de estar llevando el cargador junto con el portátil cada vez que vayas.
Cómo elegir el cargador universal adecuado
Antes de comprar cualquier carga universal que veamos que se ajusta a nuestro presupuesto, debemos comprobar tanto el voltaje como el amperaje, ya que no todos los modelos son iguales. Para comprobar, el método más rápido es consultar el cargador original. Como se supone que no lo tenemos a mano, podemos consultar la base del portátil, donde se muestra el número de serie junto con los requisitos de entrada de energía, indicamos bajo el código INPUT.
El voltaje de cargador universal que compremos debe ser exactamente el mismo especificado por el fabricante. En cuanto al amperaje, este valor debe ser igual o superior, pero nunca inferior al establecido por el fabricante.
Batería de repuesto
Otra interesante opción que también debemos contemplar es disponer de una segunda batería para utilizar el portátil, especialmente cuando queremos disfrutar de la libertad de movimientos para la que está diseñado un equipo portátil. Muchos son los portátiles del mercado, especialmente los de gama media, que permiten reemplazar la batería por otra sin tener que abrir el equipo, por lo que es una solución perfecta para cuando salimos de casa y nos olvidamos el cargador, ya que tendremos el doble de autonomía, siempre y cuando la batería esté en buen estado.
A la hora de comprar una batería, tenemos dos opciones. Optar por una batería compatible que podemos encontrar en Amazon y cuya franja de precios varía entre los 20 y los 30 euros, o bien optar por comprar una batería original del fabricante. En este caso, tenemos que prepararnos para pagar, en el mejor de los casos, no menos de 50 euros para, al final, disfrutar de la misma autonomía que ofrece una batería compatible genérica. Eso sí, si optamos por esto último, debemos asegurarnos de que la capacidad sea exactamente la misma o incluso superior, aunque esta sobresalga más de la cuenta.
Si se trata de un equipo con la batería integrada, probablemente se trata de un equipo ultracompacto que podemos cargar a través del puerto USB-C. En este caso, la mejor solución es la que os mostramos a continuación.
Batería externa
Dependiendo del modelo de ordenador portátil que tengas, es posible que puedas utilizar uno de sus puertos USB-C para cargar la batería, en cuyo caso si dispones de una batería externa podrás solucionar (con potencia suficiente, no te valdrá cualquiera) la crisis utilizándola para cargar el portátil.
Normalmente, las baterías externas están pensadas para cargar la batería de smartphones y otros dispositivos electrónicos poco potentes, pero desde luego si tu portátil se puede cargar por USB-C también te pueden valer para cargar la batería de éste. De ahí la importancia de optar, si estás comprando en este momento un PC portátil, por soluciones que ya incluyen este conector que, como os decíamos más arriba, son el estándar adoptado por la Unión Europea para todos los dispositivos electrónicos que se vendan en nuestro mercado.
El problema de este método es que la mayoría de los ordenadores portátiles necesitan de 8 V a 12 V mientras que la mayoría de las baterías externas proporcionan tan solo 5 V, lo que significa que también deberás asegurarte de que tu powerbank admite 12 V o más. Por ejemplo, la batería externa de Technaxx con una potencia de salida de 80W, dispone de un enchufe tipo Schuko donde podemos conectar cualquier cargador de portátil sin necesidad de utilizar un enchufe tradicional.
Otra interesante opción para portátiles compatibles con carga USB-C, es esta batería externa portátil que con una capacidad de 20.000 mAh y que ofrece una potencia máxima de salida de 100W, lo que permite cargar muchos de los portátiles del mercado, pero no los equipos de alto rendimiento.
Para utilizar una batería externa para cargar un portátil de alto rendimiento que necesita más de 100W de potencia, este debe contar con la especificación USB PD 3.1 EPR que soporta hasta 240W (48W / 5A).
La cuestión en sí está en buscar una power bank que tenga una batería lo suficientemente grande y potente como para realizar una carga de un ordenador portátil, pero también que sea compatible con un estándar de transmisión de energía PD superior a 80W, existen modelos capaces de ofrecer más de 100 W, llegando hasta 140W, esto ofrece la posibilidad de recargar cualquier sistema compatible, incluso si es de alto rendimiento, como sucede con los ordenadores.
La batería de tu coche
Si no dispones de una batería externa o no puedes/no quieres comprar un cargador universal, puede que la batería de tu coche te sirva para cargar la batería del portátil. Cuidado porque este es un método extremo que no recomendamos que utilices, pero por funcionar, debería funcionar ya que la enorme pila que lleva tu utilitario debajo del capó tiene fuerza suficiente para inyectarle algo de vida a tu portátil. Eso sí, debes tener mucho cuidado con la operativa, no sea que te lleves algún susto. Pero mira cómo lo puedes hacer.
Necesitarás, obviamente, un inversor de energía, como por ejemplo el inversor de corriente de 200 W de Bestek que te dará hasta 200 W de potencia. La parte mala de esto es que tendrás que dejar el inversor de corriente en alguna parte, y es un elemento grande y pesado y que además no todo el mundo tiene y cuesta dinero de comprar.
De todas formas, ten mucho cuidado con esto, un portátil no es un móvil, su energía y capacidad de batería es mucho mayor. Si dejas el ordenador cargando con el coche apagado y te vas, es probable que cuando llegues el que necesite batería y no arranque sea tu coche.
Cargador de móvil USB-C
Hoy en día la mayoría de los smartphones ya tienen cargadores con USB-C, así que si tu portátil se carga también mediante USB-C y el cargador es capaz de proporcionar energía suficiente, también es una opción que, sorprendentemente, funcionará para cargar la batería del portátil.
Eso sí, no esperes que la batería se cargue tan rápidamente como utilizando su cargador original, ya que por norma general los cargadores de smartphone tienen 30 W (cuantos más W tenga el cargador, más rápido se completará la carga), aunque algunos fabricantes están incluyendo cargadores de hasta 65 o incluso 100W, siempre que tengamos la suerte de que el fabricante no haya adoptado la misma postura que Apple y Samsung de no incluir el cargador junto con el teléfono. Puedes probar con el de una Nintendo Switch si tienes, es mucho más potente.
Una de las partes buenas de utilizar este método, y siempre y cuando tu portátil admita cargar la batería mediante USB-C, es que todos tienen sistemas de protección que detectan sobrecargas y exceso de temperatura, así que son sin duda una de las maneras más seguras de cargar el portátil cuando no tienes el cargador a mano, aunque la carga se produzca de manera más lenta de lo habitual.
Pero, antes de introducir un cargador en el primer puerto USB de nuestro PC que encontremos, debemos asegurarnos de que el PC admite carga a través de ese puerto, ya que algunos fabricantes lo utilizan únicamente para transferir datos y no para cargar el dispositivo o incluso para proyectar la imagen a otro equipo. Si nuestro portátil incluye una conexión DC para cargarlo, este es el único método compatible para cargarlo, aunque incluya un puerto USB-C.
Dock de carga
Los cargadores de móvil, por lo general, ofrecen una utilidad bastante grande a la hora de recargar la batería de prácticamente cualquier dispositivo que sea compatible con USB-C y que, obviamente, tenga el estándar de carga. En la mayoría de los casos se puede utilizar con portátiles que tienen esta conexión, como bien hemos explicado, pero no es una de las formas más útiles de hacerlo ya que al final en modelos que tienen únicamente un puerto de este tipo, como es el caso de los ultrafinos, puede que estéis utilizando este puerto para cargarlo, mientras que tendríais que utilizarlo también para conectar algún dispositivo adicional.
Para evitar este problema hay una serie de productos que se pueden conectar a este puerto y que además de ofrecer la capacidad de cargar el portátil también cuentan con múltiples conexiones de diversos tipos, algo que permite añadir funciones al ordenador mientras que también lo cargáis. En este caso nos referimos a los docks, unos dispositivos que funcionan como un adaptador que ofrecen todo tipo de conexiones adicionales mientras que a su vez, si son compatibles con el estándar de carga, también logran ofrecer un suministro de energía que por lo general no supera los 100 W (similar al de los cargadores).
Podéis encontrar todo tipo de modelos en el mercado, algunos que incluyen puertos USB Tipo A o Tipo C, otros que además de esto también incluyen conexiones de vídeo como HDMI y DisplayPort e incluso modelos que permiten incorporar cables de red Ethernet o tarjetas SD. Todo cambia dependiendo del precio que tienen, pero si estáis buscando una forma de cargar vuestro PC mientras que además le añadís funciones adicionales, es una de las mejores soluciones que podéis encontrar en el mercado.
El USB del coche como fuente de carga
Si tienes un coche medianamente moderno, seguro que tienes un puerto USB-C donde conectar el móvil. Lo que quizás no sabías es que ese puerto de carga normalmente es de alta potencia y en ciertos casos, como son los coches eléctricos, actualmente ofrecen suficiente amperaje y vatios como para cargar un portátil.
Evidentemente, no cargará con la velocidad de su cargador de corriente, pero la única diferencia que tendremos es precisamente el tiempo de realizar dicha carga, que será más elevado. Como decimos, necesitamos un portátil con carga rápida por USB-C como único requisito, donde podremos viajar a cualquier parte con nuestro portátil y nuestro coche. Esto puede ser una solución a tener en cuenta en caso de que necesitéis cargar el portátil mientras vais en el coche pero obviamente puede suponer varios riesgos que debéis tener en en cuenta.
Pero ojo, ¡ten mucho cuidado!
Normalmente, los vehículos eléctricos dan más potencia de carga en estos puertos, aunque no es ley, ya que otros de combustión con hibridación también cumplen su cometido. Es cuestión de identificar el puerto concreto y comprobar en el manual del coche las características técnicas que obtiene, para así comprar el cable correcto de carga y ver si dicha carga no es superior a las prestaciones de la batería o el cargador del portátil. Podría darse el caso de que este puerto cargue más rápido que el portátil (cosa extraña) sería preferible no usarlo porque podríamos dañar la batería y con ella, el resto del ordenador.
Esto se aplica prácticamente a cualquier conexión que permita cargar el ordenador y que utilice una batería de mucha potencia; si el portátil recibe más energía de la que necesita, lo normal es que la batería pueda llegar a degradarse en caso de que no esté preparada para ello. Algunos modelos pueden ofrecer sistemas de carga rápida que logran optimizar la energía que reciben para mejorar la velocidad, pero obviamente no todos los modelos que hay en el mercado tienen esta función. Por este motivo, realmente habría que tener bastante cuidado a la hora de utilizar técnicas que no tienen que ver con utilizar un cargador normal o incluso un dock.
De más recomendable a más arriesgado: métodos para cargar el portátil sin su cargador
No todas las alternativas para cargar un portátil sin su cargador original tienen el mismo sentido en la práctica. La opción más recomendable sigue siendo un cargador universal de buena calidad. O, mejor aún, un recambio compatible con las especificaciones exactas de tu equipo, porque es la solución que más se parece a su uso normal y la que menos compromisos supone en cuanto a potencia, estabilidad o seguridad.
Si tu portátil cuenta con carga por USB-C, la segunda mejor opción es la de un cargador USB-C Power Delivery con suficiente potencia o una batería externa precisamente pensada para ello. Ahí la clave no es solo que el conector encaje, sino que el portátil acepte una carga por ese puerto y que el cargador o powerbank cuente con los vatios necesarios para mantenerlo con vida, o recargarlo a una buena velocidad. También puede ser útil un dock con alimentación, sobre todo si ya utilizas uno en casa o en la oficina. Aunque conviene que comprobemos si realmente suministra la potencia que necesita el portátil y no solo sirve para periféricos y vídeo.
En la escala de recomendación, más abajo quedarían soluciones como usar un cargador de móvil USB-C, que puede sacarnos de un apuro si cuenta con la potencia suficiente, pero lo normal es que cargue muy lento o solo nos sirva si el portátil está en reposo. Por último, métodos como recurrir a la batería del coche, un inversor o el puerto USB del vehículo son opciones claramente de emergencia. Pueden funcionar solo en algunos casos, pero son más limitadas y menos recomendables en cuanto a seguridad.
| Nivel de Recomendación | Alternativa | Ventajas / Cuándo usarla | Limitaciones / Requisitos |
|---|---|---|---|
| ⭐⭐⭐⭐⭐Máxima (La mejor opción) | Recambio compatible o Cargador universal de buena calidad. | Es la solución más parecida al uso normal. No compromete la potencia, estabilidad ni seguridad. | Debe cumplir con las especificaciones exactas del equipo. |
| ⭐⭐⭐⭐Alta (Muy recomendada) | Cargador USB-C Power Delivery (PD) o Batería externa (Powerbank) potente. | Excelente opción si el portátil admite carga por USB-C. Ideal para movilidad. | El puerto del portátil debe aceptar carga y el cargador/powerbank debe tener los vatios (W) necesarios. |
| ⭐⭐⭐Media-Alta | Dock con alimentación (Estación de acoplamiento). | Muy útil si ya se utiliza uno en casa o en la oficina. | Hay que comprobar que realmente suministre energía al portátil y no solo sirva para vídeo o periféricos. |
| ⭐⭐Media-Baja | Cargador de móvil USB-C. | Puede sacarte de un apuro en una emergencia si tiene cierta potencia. | La carga suele ser muy lenta o es posible que solo funcione con el portátil en reposo/apagado. |
| ⭐Baja (Solo emergencias) | Batería, inversor o puerto USB del coche. | Opción de último recurso cuando no hay otra fuente de energía disponible. | Son opciones muy limitadas, funcionan solo en algunos casos y son las menos recomendables en seguridad. |
¿Es seguro utilizar un cargador que no sea original?
No cabe duda de que la mejor manera de cargar la batería de un portátil es utilizar su cargador original, pero como hemos comentado más arriba, esto no siempre es posible y a veces te ves obligado a emplear métodos alternativos. Si no sabes lo que estás haciendo, desde luego puede no ser seguro cargar la batería de tu portátil con otros métodos, así que el consejo que te vamos a dar al respecto es que siempre utilices el cargador original o, en su defecto, un cargador universal, pero asegurándote de que sea de buena calidad.
Para estar seguros de que se trata de un cargador seguro, valga la redundancia, debemos asegurarnos de que incluye el etiquetado CE, obligatorio en la Unión Europea y que garantiza que cumple una serie de directivas de seguridad eléctrica que hacen que su uso sea seguro. Si, además, cuenta con un certificado de organismos independientes como UL, ETL o TÜV Rheinland, significa que ha sido analizado por organismos independientes, lo que implica un plus de seguridad adicional a la declaración del fabricante.
Eso sí, si tu portátil admite carga mediante USB-C ya no tendrás que preocuparte tanto; este tipo de conexión está empezando a ser ya universal y dado que admite carga, tanto el propio portátil como su batería estarán ya optimizados para funcionar con su intensidad y tensión de corriente sin ningún tipo de problema. En todo caso, es bueno preguntar al fabricante del portátil, incluso si este se encuentra fuera de garantía; posiblemente os podrán dar una alternativa a las que os hemos dado o incluso proveeros de una nueva unidad de la fuente que venía de serie con vuestro portátil.
Nuestro consejo es que, antes de probar otros métodos, vayáis a un distribuidor especializado o preguntéis en sitios como Amazon o al mismo fabricante por un recambio. Si está en garantía, es posible que lo reemplacen por uno nuevo. Si, en cambio, no lo está, entonces tendréis que pasar por caja; en todo caso, es la opción más segura de todas. Aunque no suelen ser precisamente baratos.
Cómo calcular los requisitos de energía de tu portátil
Antes de utilizar un cargador alternativo o una batería externa, es imprescindible conocer las necesidades eléctricas exactas de tu ordenador para evitar daños irreparables en la placa base. Esta información se encuentra fácilmente en la pegatina técnica situada en la parte inferior del portátil (buscando el apartado INPUT) o en el propio adaptador original (en el apartado OUTPUT).
En estas etiquetas verás reflejados dos valores fundamentales: los Voltios (V), que indican la tensión de la corriente, y los Amperios (A), que miden su intensidad (por ejemplo, 19V ⎓ 3.42A). Dado que los cargadores y las Power Banks actuales se clasifican principalmente por su potencia en Vatios (W), puedes calcular los requisitos de tu equipo aplicando una fórmula matemática muy sencilla:
Voltios (V) x Amperios (A) = Vatios (W)
De este modo, un portátil que requiera 19V y 3.42A necesitará una fuente de alimentación de 65W ($19 times 3.42 = 64.98$), mientras que uno de 20V y 2.25A demandará 45W. En el caso de los equipos gaming, que pueden superar los 230W, las alternativas estándar por USB-C no serán suficientes bajo un uso intensivo.
Para garantizar la total seguridad del proceso, debes cumplir estrictamente la regla de oro de la compatibilidad:
- El voltaje debe ser idéntico: Suministrar más voltios de los permitidos quemará el circuito de carga, mientras que un voltaje inferior impedirá que la energía fluya.
- El amperaje o vataje puede ser igual o superior, pero nunca inferior: Conectar un cargador de 100W a un portátil de 65W es completamente seguro, ya que el dispositivo solo absorberá la energía que necesita. Por el contrario, usar un cargador de menor potencia (como uno de 30W) provocará sobrecalentamiento, caídas de tensión o que el sistema rechace la carga por protección.
