¿Es mejor comprar un SSD SATA de gama alta, o un NVMe de gama baja?

A la hora de escoger un nuevo SSD, sea para el sistema o para almacenamiento, siempre podemos tener la duda de si es mejor invertir en un SSD con interfaz SATA 3 de gama alta y gran capacidad o un SSD NVMe de gama baja, que incluso teniendo una menor capacidad entregará un rendimiento superior, así que en este artículo vamos a tratar de sacaros de dudas al respecto.

El mercado está ahora mismo copado por SSDs de todas las capacidades y formatos, pero si hay dos tipos que se diferencian claramente son los SATA y formato de 2,5 pulgadas y los NVMe, con formato M.2. Los primeros fueron los que salieron al mercado inicialmente, y en la actualidad los encontramos a unos precios muchísimo más baratos que los NVMe. Por el contrario, el rendimiento de los SSD SATA está estancado mientras que el de los NVMe no deja de aumentar, y actualmente ya es hasta 10 veces superior.

SSD SATA o NVMe, ¿cuándo invertir en uno u otro?

Partamos del supuesto que tienes un presupuesto limitado, digamos de 100 euros. Con ese dinero puedes optar a un SSD SATA 3 de 1 TB y de primera calidad, o a un NVMe de gama baja y de baja capacidad.

Viejo PC SSD

La realidad es que incluso el SSD NVMe PCIe más económico nos va a entregar un rendimiento de más del doble que el mejor SSD SATA 3, pero este extra de rendimiento en realidad supondrá o no una gran diferencia a efectos de experiencia de usuario dependiendo de para qué se vaya a utilizar. Por poner un ejemplo, ya os enseñamos en nuestra comparativa SSD SATA vs NVMe que un SSD NVMe de 3.500 MB/s de velocidad de lectura no proporcionaba mucha diferencia para gaming en comparación con un SSD SATA de 560 MB/s de velocidad.

Tiempo de carga SSD SATA vs NVMe

Obviamente un SSD NVMe proporciona unos tiempos de carga inferiores, un arranque más rápido y en general una mejor desenvoltura de todo el sistema, pero la contrapartida es que por el mismo precio nos ofrece una capacidad muy inferior, y en la mayoría de casos (recordemos que comparamos un SSD de gama alta con uno de gama baja) también un tiempo de vida inferior. Sin embargo, cuando hablamos de copia de archivos o trabajo con archivos muy pesados, es donde un SSD NVMe marca realmente la diferencia y nos puede ahorrar bastante tiempo en términos de gestión de archivos (hablamos de tareas de edición de audio y vídeo, por ejemplo).

Así pues, la elección dependerá de para qué vayas a utilizar el dispositivo; en líneas generales sale más a cuenta comprar un SSD SATA 3 de gama alta porque proporcionará mejor capacidad, más durabilidad y mayor cantidad de opciones como cifrado, garbage collection etc., a cambio de no tener tan buen rendimiento como el que nos proporcionaría un NVMe de gama más baja. Por el contrario, si pretendes realizar tareas con archivos pesados o estás buscando apurar hasta el último segundo de rendimiento, entonces incluso el NVMe de gama más baja te va a dar mejor resultado que un SSD SATA, pero atente a las desventajas que esto tiene (menor capacidad, menor durabilidad, etc.).

La gama alta es alta por algo

En cualquier categoría de producto, la gama alta se llama así no simplemente porque proporcione el mejor rendimiento (que suele ser así, incluso un SSD SATA 3 de gama alta lleva al límite la interfaz), sino porque la combinación de todas sus características es la que lo coloca en la parte alta de todos los ránkings. La gama baja, por el contrario, suele presentar dispositivos «baratos», con malas calidades, características escuetas y en líneas generales, productos de los que luego te arrepientes de haberlos comprado.

merece la pena comprar ssd chino

En el mercado de la electrónica, normalmente siempre suele salir más a cuenta adquirir la gama alta de generaciones anteriores que la gama baja de generaciones actuales, porque obtienes un mejor producto y más duradero a mejor precio, a pesar de no tener quizá la última tecnología que te da acceso al mejor rendimiento como sucede entre los SSDs SATA y los NVMe PCIe.