Barra de sonido o altavoces, ¿qué da mejor experiencia en gaming?

Cuando tienes un equipo gaming, no siempre estás con auriculares porque no siempre juegas en comunicación con los compañeros de equipo, así que el tener otro tipo de sistemas de sonido es bastante habitual. Puestos a elegir, ¿deberías comprar una barra de sonido o unos altavoces normales? En este artículo vamos a contarte de qué manera tendrás la mejor experiencia gaming en cuanto a sonido.

Salvo que seas un audiófilo, lo normal es tener una pareja de altavoces estéreo baratos para el PC, pero desde ya te decimos que éstos, si bien pueden ser «suficientes», nunca te van a entregar la mejor experiencia en juegos o películas. Lo ideal sería un sistema de altavoces 5.1 ó 7.1 correctamente posicionado, pero en muchos casos esto no es posible físicamente, así que en este artículo vamos a ver si sería mejor comprar un sistema de altavoces 2.1 o una barra de sonido.

Las barras de sonido tienen a priori bastantes ventajas con respecto a los altavoces, pero a continuación te vamos a contar si las ventajas merecen la pena con respecto a las desventajas, siempre hablando de utilizar una barra de sonido respecto a unos altavoces.

Altavoces 2.1 vs barra de sonido: ventajas y desventajas

Desde ya, como veréis, hemos descartado los altavoces 2.0 porque sin un subwoofer para representar los bajos, la experiencia gaming nunca será completa. Dicho esto, cabe mencionar que hay muchos usuarios reticentes a las barras de sonido, especialmente por el potencial sonido posicional que queda «más patente» cuando podemos colocar donde queramos una pareja de altavoces con su subwoofer; sin embargo, la realidad es bien diferente y vamos a explicaros por qué.

Espacio, orientación y ubicación

Sin entrar en detalles, vamos a asumir que optas por un sistema de altavoces 2.1 de buena calidad. Su principal ventaja será la versatilidad, dado que podrás colocar los tres componentes donde quieras, y además podrás orientarlos adecuadamente hacia donde vayas a estar sentado, y esto es primordial para una buena experiencia de audio.

Altavoces 2.1 vs barra de sonido

Esta ventaja puede ser también una desventaja, ya que obviamente tendrás que tener los altavoces encima de la mesa, y preferiblemente esto incluye el subwoofer; como esto no siempre es posible, el subwoofer se puede colocar bajo la mesa, por ejemplo, aunque no es lo ideal. En definitiva, ocupan más espacio que una barra de sonido que puedes colocar simplemente bajo el monitor.

Cableado

Por otro lado, no cabe duda de que cuantos más componentes tenga el sistema, más cables tendrás. Un sistema de altavoces 2.1 como puede ser por ejemplo el Sound BlasterX Kratos S5 que aparece en la imagen de arriba (cuyo subwoofer está bajo la mesa) tiene dos altavoces y el susodicho subwoofer, lo que implica que tienes en total cuatro cables para conectar el sistema (uno por componente mas el de alimentación). Si comparamos esto con una barra de sonido 2.1 como puede ser una Razer Leviathan, el número de cables se reduce a 2 (cable óptico de audio + alimentación), 3 en realidad si contamos el cable que une la barra con el subwoofer.

Barra de sonido gaming Razer Leviathan

Calidad de sonido

Aquí evidentemente la cosa depende de muchos factores, incluyendo por supuesto la calidad del equipo: no es lo mismo comparar un sistema de altavoces 2.1 barato de marca desconocida con una barra de sonido de una marca de renombre, como por ejemplo de AVerMedia o Creative.

En cualquier caso, los altavoces por separado nos dan la ventaja de poder colocarlos orientados más adecuadamente que la barra de sonido, y además pueden tener un mayor tamaño y por lo tanto entregar más potencia que una barra de sonido, las cuales sí que están limitadas en tamaño. No obstante, muchas barras de sonido emulan el posicionamiento que podemos tener con altavoces a pesar de estar colocadas justo en frente del usuario, y esta es precisamente otra ventaja, porque como siempre van a estar posicionadas en el mismo lugar, las pueden diseñar precisamente para ello.

Prueba de ello es que muchas barras de sonido integran ya todo un conjunto de altavoces 5.0 dentro de la propia barra (luego para tener el 5.1 llevan aparte el subwoofer), y esto lo hemos visto incluso en altavoces bluetooth de pequeño tamaño como los famosos Sound Blaster ROAR, capaces de integrar todo un sistema 5.1 con subwoofer pasivo en un altavoz que no ocupa más que un libro, y con una potencia sorprendente.

Barra de sonido o altavoces, ¿qué es mejor para gaming?

La mejor experiencia en gaming la vamos a tener siempre con auriculares, pero si queremos prescindir de ellos y debemos elegir entre un sistema de altavoces o una barra de sonido, la mejor experiencia la tendremos con los altavoces sin ninguna duda, ya que son los que nos van a poder entregar sonido real y bien enfocado. No queremos desmerecer las barras de sonido, que muchas de ellas tienen un rendimiento excelente y son fantásticas incluso para gaming, pero si buscamos lo mejor, entonces salen perdiendo con respecto a los altavoces.

Es cierto que las barras de sonido nos dan otras ventajas, como el espacio, la ubicación o el cableado, pero debido a sus limitaciones de espacio no pueden competir en cuanto a experiencia en gaming con unos altavoces de buena calidad a pesar de que algunos modelos de gama alta no tienen nada que envidiar ni en términos de calidad de sonido ni de posicionamiento a la mayoría de altavoces.

En todo caso, lo que debes hacer para realizar una compra adecuada para ti es valorar qué es lo que necesitas y qué es lo que te puedes permitir, porque también hay que decir que por norma general las barras de sonido son más caras que los altavoces ya que, normalmente, también integran más y mejores tecnologías de audio para paliar sus carencias o incluso para fomentar un audio mejor del que podrías conseguir con unos altavoces estéreo. Por ejemplo, una barra de sonido 5.1 de alta gama evidentemente te va a proporcionar una mejor experiencia que unos simples altavoces estéreo, aunque también es verdad que el producto será bastante más caro en comparación.