Así funciona la ergonomía de tu monitor, ¿por qué es tan importante?

Muchas veces os hemos hablado de la importancia de una ergonomía correcta al utilizar el PC, ya que es la mejor manera de evitar posturas incorrectas que luego desembocan en dolores y problemas de salud; a este respecto, el monitor es uno de los componentes más importantes ya que dependiendo de la posición de éste la ergonomía puede verse severamente modificada. En este artículo te vamos a hablar de la ergonomía del monitor, y cómo afecta la posibilidad de modificar su altura, giro, rotación e inclinación.

No todos los monitores del mercado (de hecho, tan solo un puñado de ellos) cuentan con opciones para modificar completamente su ergonomía; por norma general, los monitores «baratos» tan solo permiten modificar la inclinación de la pantalla, mientras que modelos más avanzados cuentan con una base que permite una ergonomía total al permitirnos modificar también su altura, giro y rotación. Vamos a ver todos estos parámetros y en qué influye cada uno de ellos.

La ergonomía del monitor explicada

Ergonomía monitor posiciones

Como hemos mencionado antes, son cuatro los parámetros de ergonomía del monitor que podemos encontrar en los modelos más avanzados, así que vamos a ver cada uno de ellos de manera individual y a explicaros en qué influye cada uno. A este respecto, incluso los monitores que no cuentan con una base capaz de realizar estas modificaciones en su ergonomía suelen tener un anclaje VESA que nos permitirá instalarlos en un brazo o soporte articulado que sí que los dotará de esta ergonomía extra.

La inclinación de la pantalla

Inclinación monitor ergonomía

La inclinación de la pantalla se refiere a la capacidad de mover en ángulo de la vertical de ésta con respecto de la horizontal (la mesa, generalmente), es decir, cuando modificamos la inclinación de la pantalla podemos hacer que ésta se coloque en un ángulo u otro. Generalmente, la ergonomía del monitor permitirá modificar hasta 15º con respecto a la horizontal hacia arriba y 5º hacia abajo nada más.

El poder modificar la inclinación es algo que casi todos los monitores incorporan, y que es sumamente útil para poder hacer que la pantalla quede completamente recta con respecto a nosotros, de manera que no veamos la imagen distorsionada por estar mirándola en ángulo. Si tienes el monitor colocado exactamente a la misma altura que la cara no sería necesario modificar la inclinación, pero esto muchas veces no es posible, por lo que el poder modificarla es algo indispensable.

Modificar la altura del monitor, indispensable para una buena ergonomía

Altura monitor

Para poder tener una postura cómoda en la silla y que no nos produzca dolor y molestias cuando pasamos mucho tiempo utilizando el PC, el tener la pantalla del monitor situada a una altura adecuada es indispensable. Lamentablemente, solo un puñado de monitores cuentan con ajuste de altura integrado en su base, y ésta suele ser como mucho de entre 10 y 14 centímetros (más que suficiente en la mayoría de los casos), por lo que muchas veces nos veremos obligados a utilizar bases o soportes para poder elevar la altura del monitor.

El ajuste de altura del monitor implica, por lo tanto, la capacidad de poder elevar la pantalla con respecto a la base de manera que podamos, valga la redundancia, ajustar la altura a la que está el área de visualización de la pantalla. Esta capacidad es de suma importancia para poder adecuar la posición de la pantalla con respecto a la de nuestra cabeza, de manera que podamos sentarnos en la silla en una postura más cómoda (lo podéis ver, un poco exagerado, en la imagen de arriba).

Giro no es igual a rotación

Giro y rotación

Los otros dos parámetros de la ergonomía de los monitores son giro y rotación, y los hemos agrupado en la misma sección tanto porque muchas veces se confunden como por el hecho de que no son tan importantes como el ajuste de altura o inclinación a la hora de tener una buena ergonomía.

La capacidad de giro permite tirar la pantalla con respecto a la posición de la base a izquierda y derecha; es algo que puede venir muy bien en situaciones en las que se quiere, por ejemplo, mostrar tu pantalla a otra persona sin tener que mover toda la base para ello, o para cuando tu espacio en la mesa es limitado y la base del monitor demasiado grande, de cara a poder colocar la pantalla en una posición más cómoda (especialmente en situaciones con varios monitores).

Por su parte, la capacidad de rotación o pivote generalmente va asociada a la capacidad de modificar la altura. ¿Por qué? Porque se refiere a la capacidad de girar en el eje vertical la pantalla para poder ponerla, precisamente, en vertical como podéis ver en el ejemplo de la izquierda de la imagen de arriba. Va asociado a la altura porque de no poder elevar la posición de la pantalla, al ejecutar la rotación de ésta chocaría con la mesa.

No es que estos dos parámetros afecten en demasía a la ergonomía del usuario del monitor, pero por normal general si un monitor las tiene nunca están de más para poder colocarlo exactamente en la posición que se quiera, casi como si se montara la pantalla sobre un brazo articulado.

¿Por qué es esto tan importante? ¿Cuál es la posición correcta?

Ergonomia-monitor

En la imagen que hemos puesto arriba podéis ver la postura que, según los expertos, deberíamos mantener cuando estamos sentados frente a un monitor para evitar dolores y problemas musculares y de articulaciones. En teoría, el monitor debe situarse bajo el eje óptico horizontal (es decir, la parte de arriba del monitor debería quedar en línea con los ojos) y con una separación del usuario tal que si éste estirara el brazo, no llegara a tocarlo pero casi.

Obviamente para lograr esto deberíamos poder tener una silla con regulación de altura, algo bastante frecuente, pero también deberíamos poder ajustar tanto la altura como la inclinación del monitor, ya que como podéis apreciar en la imagen la cosa no consiste tan solo en que la parte superior del monitor quede a la altura de los ojos, sino que también deberemos modificar su inclinación de manera que la pantalla quede recta hacia nuestra vista.

Los monitores que tienen estos cuatro parámetros de ergonomía nos permitirán ajustar perfectamente su posición para utilizarlos de una manera cómoda, pero los que solo permiten ajustar la inclinación (que son la mayoría) nos obligarán a variar la posición o utilizar algún tipo de base para alzarlos y que queden en la línea de la vista como se muestra en la imagen.

Personalmente, como usuarios que nos pasamos horas y horas frente a una pantalla os podemos confirmar que el tener una correcta ergonomía en el monitor es algo que a la larga se nota muchísimo, ya que si tienes una postura correcta puedes estar frente a la pantalla 8 horas al día perfectamente sin sufrir cansancio ni dolor, pero de no ser así terminas con problemas y dolores, muy especialmente en las cervicales.

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