Si vas a cambiar de SSD y quieres vender o tirar el viejo, a continuación, vamos a enseñarte cómo borrar un SSD de manera segura para asegurarte que no se podrán recuperar los datos que contenía. Además, hacer este proceso puede incrementar su rendimiento porque lo devolverá a como estaba de fábrica, algo que puede ser un aliciente para un potencial comprador que, lo mismo, estaría dispuesto a pagar algo más.
Los SSD están a la orden del día, y ya cualquier PC que compres lo lleva prácticamente por defecto. Son rápidos, cada vez más baratos y de mayor capacidad, y no tienen las desventajas de los discos duros mecánicos. Su durabilidad es tal que ya no es raro el querer venderlos en el mercado de segunda mano cuando adquieres una unidad mejor o de más capacidad, a pesar de la fama que les persigue de que, una vez llegados a un número de ciclos de escritura, dejarán de funcionar.
Generalmente, mientras utilizamos un SSD en el PC no nos tenemos que preocupar de hacerle ningún tipo de mantenimiento porque ya tiene una serie de mecanismos internos para ello. Sin embargo, si lo vas a vender la cosa cambia porque, aunque lo formatees existen muchas maneras de recuperar los datos y eso nunca nos interesa, por seguridad. Por lo tanto, vamos a ver cómo borrar un SSD y que sea imposible restaurar toda la información contenida en ellos.
¿Por qué debes borrar el SSD antes de tirarlo o venderlo?
Vivimos en la era de la información, en la que gracias a (o por culpa de) Internet resulta cada vez más complicado tener cierto nivel de privacidad, ya que como se suele decir, una vez que algo se sube a Internet ahí queda para siempre. No obstante, cuando se trata de dispositivos de almacenamiento físico como un SSD, la cosa cambia ya que hay métodos de asegurarnos de que eliminamos toda la información de forma permanente.
Respondiendo a la pregunta del título, no es que el usuario medio que quiera tirar o vender su viejo SSD vaya a tener algo que esconder ni mucho menos, sino que simplemente por privacidad es algo que a todo el mundo debería interesarle; al fin y al cabo, en el almacenamiento del PC todos tenemos cosas como facturas, el DNI escaneado, documentos de nuestros estudios o simple y llanamente fotografías personales. Si no subes tu DNI a Facebook, ¿por qué vas a permitir que un extraño tenga acceso a él? Y lo peor de todo, nadie nos está robando esos datos ni forzándonos a hacerlo, sino que somos nosotros mismos los que libremente se los estamos regalando.
Por este motivo, simplemente por privacidad de los datos, es por lo que a todo el mundo debería interesarle asegurarse de eliminar completa y definitivamente los datos del SSD antes de venderlo o incluso tirarlo, ya que de lo contrario estarías poniendo tu privacidad en bandeja a terceras personas. Existen métodos avanzados para recuperar los datos borrados, pero generalmente son herramientas a las que muy poca gente tiene acceso (y no nos referimos a las decenas de programas que permiten recuperar datos borrados), generalmente relacionados con la informática forense, y sería ya muy raro que nadie tuviera tal interés en recuperar los datos por estos métodos, ¿no?
Cómo funcionan los SSD a nivel interno
Para entender en mayor profundidad por qué no basta con borrar un SSD antes de venderlo o tirarlo, es muy importante que sepamos cómo funciona por dentro. Un disco duro mecánico (HDD) escribe los datos sobre sectores que puedan reescribirse sin más. Pero nada tiene que ver esto con el funcionamiento de un SSD. Estos utilizan una memoria flash NAND organizada en páginas y bloques, y es aquí donde encontramos toda la importancia: un bloque no puede reescribirse hasta que se borra por completo.
Cuando eliminamos un archivo en Windows, el sistema simplemente marca ese espacio como disponible, pero los datos físicamente siguen ahí hasta que el controlador del SSD entra en acción. Es aquí donde entra la tecnología TRIM. Una instrucción que permite que el sistema operativo «informe» al SSD de qué bloques ya no cuentan con datos útiles. De este modo, el disco puede prepararlos para futuras escrituras y mantener un buen rendimiento del dispositivo.
Aparte de eso, los SSD utilizan un proceso interno llamado garbage collection, o recolección de basura. El controlador reorganiza los datos buenos y limpia bloques que estén parcialmente ocupados para optimizar el espacio y la velocidad. Por lo que la gestión de los datos de un SSD es dinámica, no lineal, muy distinta a la de un HDD. Y todos estos factores afectan al proceso de borrado. Los SSD no sobrescriben los datos de manera directa. Por lo que hacer un formateo rápido o eliminar un archivo no supone que la información desaparezca físicamente.
Precisamente por este método de funcionamiento tan específico, es mejor optar por una de las siguientes soluciones que os vamos a proponer en esta guía.
Cómo borrar un SSD de manera segura
Afortunadamente, es posible borrar un SSD de manera segura y sin dañar la unidad o reducir su longevidad (todo lo contrario, de hecho). La manera de hacerlo es mediante software de manera que, en lugar de borrar de forma segura todos los datos del dispositivo, un SSD se «restablece» a un estado de memoria limpia (no de fábrica, pero casi).
Así, también te estás asegurando de que los datos eliminados están eliminados de verdad y sería realmente muy complicado el poder recuperarlos, más todavía que simplemente formateando el dispositivo.
El comando «ATA Secure Erase» ordena al SSD que elimine todos los electrones almacenados, un proceso que obliga al dispositivo a «olvidar» todos los datos almacenados. El comando restablece todos los bloques disponibles al estado «borrar» (que también es el estado que el comando TRIM usa para eliminar archivos y reciclar bloques).
Es importante destacar que ATA Secure Erase no escribe nada en la unidad, por lo que no aumenta su desgaste. Simplemente elimina toda la información obtenida a un nivel prácticamente molecular, porque, como os decimos, elimina todos los electrones almacenados.
¿Es posible eliminar los datos reescribiéndolos por completo?
Seguramente muchos conoceréis las formas que hay de eliminar por completo la información guardada en un HDD o un SSD. Muchas veces, para lograr que algo se pierda por completo es necesario sobrescribir la información ya que como tal es una de las formas que hay para borrarlo por completo. En este aspecto si que es posible en ambos casos ya que al final lo que ocurre es que sustituye la información haciendo que no exista forma de recuperarla para después poder aplicar un formato que elimine aquello que se ha generado y por lo tanto deje la unidad vacía.
Esto se puede hacer pero tiene un problema bastante grande, que afecta a la durabilidad por lo que no podemos considerarlo como una manera completamente segura teniendo en cuenta que implica reducir la vida útil del dispositivo de almacenamiento. Obviamente si luego queréis tirarlo no es ningún problema, pero si lo que buscáis es revenderlo para sacar algo de dinero obviamente no es una buena idea siempre y cuando no queráis estafar a alguien. Es por este motivo que existen soluciones mucho mejores para eliminar por completo la información almacenada en un disco o SSD.
Otro de los motivos por los que seguramente no querríais eliminar los datos reescribiéndolos de forma manual o mediante un script tendría que ver con el tiempo que tarda en hacerlo, si tenéis una unidad de gran velocidad, obviamente tardará menos, pero con las de menor velocidad puede tardar bastante tiempo. Por esto mismo es mejor que utilicéis alguna de las técnicas que os vamos a comentar a continuación ya que son completamente seguras, evitan dañar la unidad de almacenamiento y por lo general, son bastante más rápidas.
Con un formato de bajo nivel
A la hora de formatear una unidad de almacenamiento, independientemente de si hablamos de un SSD, HDD, tarjeta de memoria o pendrive, no es necesario recurrir a herramientas de terceros ya que podemos realizar este proceso directamente desde Windows, siempre y cuando lo único que queramos hacer sea borrar todos los datos almacenados en su interior.
El tipo de formato que utiliza Windows, al igual que todos los sistemas operativos por defecto, es el formato rápido, un formato que se encarga de borrar todo el contenido, contenido que, con las herramientas adecuadas se puede recuperar, por lo que no es la mejor opción si queremos deshacernos de un SSD, HDD, tarjeta de memoria o pendrive para venderlo de segunda mano.
Si realmente queremos borrar absolutamente todos los datos que se encuentra en una unidad de almacenamiento, la mejor forma de hacerlo es con un formato de bajo nivel. Este tipo de formato, borrar todos los datos de la unidad reescribiendo todos los sectores para que, a través de una aplicación de recuperación de datos, no se pueda acceder a su contenido.
Este proceso es muchísimo más lento que un formato rápido, pero es la mejor forma de eliminar por completo todo el contenido sin posibilidad de recuperación. Windows no incluye esta función, por lo que para poder utilizarlo es necesario recurrir a la aplicación gratuita HDD Low Level Format, una aplicación que podemos descargar desde aquí. Es compatible a partir de Windows XP en adelante y funciona con todos los discos duros y SSD del mercado.
Borrar el SSD utilizando las herramientas del fabricante
Casi todos los fabricantes de SSD tienen su propio software para realizar un borrado seguro del mismo, usando el comando ATA Secure Erase. A continuación, os dejamos una lista de los principales fabricantes para que podáis descargar la que más os convenga desde sus páginas de soporte que es donde habitualmente nos dejan sus herramientas de confianza (o las que mejor pagan por estar ahí).
- Intel Solid State Drive Toolbox
- Toshiba OCZ SSD Utility
- Corsair SSD Toolbox
- Samsung Magician SSD Tool
- SanDisk SSD Dashboard
- Crucial SSD Storage Executive
- Western Digital SSD Dashboard
- Seagate SeaTools bootable SSD utility
El software del fabricante es el primer recurso al que deberías recurrir para eliminar de forma segura los datos de tu SSD, aunque deberás tener en cuenta que si tu SSD es antiguo quizá no incluya el comando ATA Secure Erase, para lo que tendrás que pasar al siguiente paso de este artículo ya que el software no podrá hacerlo de manera automática. También debes saber que, aunque tu SSD no tenga su propio software, de manera general cualquiera de ellos te permitirá hacer un borrado seguro de un SSD de cualquier marca.
Parted Magic
Parted Magic es una distribución de Linux que incorpora entre sus herramientas un amplio elenco para borrar un SSD. Cierto es que este software tiene un coste de 11 dólares, pero si decides comprarlo la licencia es perpetua y nunca tendrás que pagar nada más. Además, Parted Magic está pensado para instalarlo en un pen drive USB y arrancar el PC desde ahí, por lo que no tendrás que complicarte la vida instalándolo en el disco de un PC ni nada parecido. No te creará basura en el sistema ni nada parecido ya que su ejecución se lleva a cabo de manera separada del Windows que tengamos en el PC.
Estos son los pasos a seguir si decides utilizar esta opción:
- Descarga Parted Magic y crea un USB de arranque utilizando Unetbootin.
- Arranca desde el pen drive USB teniendo el SSD que quieres borrar conectado y elige la opción 1: Default Settings.
- Una vez que arranque, ve a Inicio -> System Tools -> Erase Disk.
- Escoge la opción «Internal: Secure Erase command writes zeroes to entire data area», y después confirma el dispositivo que quieres borrar.
- Confirma que has entendido los riesgos pulsando sobre el botón Yes. Ahora es cuestión de esperar; el software hará todo lo demás.
Si quieres deshacerte por completo de tu disco duro, no pierdas el tiempo destruyéndolo
A la hora de querer deshacernos de un disco duro o de una unidad de almacenamiento, siempre debemos tener en cuenta que destruirlo, como tal, muchas veces no es una alternativa, ya que existen formas de recuperar la información, aunque, obviamente no es una tarea sencilla. Por lo general, no existen muchas personas que tengan el tiempo o conocimientos suficientes para dedicarse a esto, ya que por lo general este tipo de situaciones solo se dan en el caso de conocer que esa unidad de almacenamiento es de una persona implicada, por ejemplo, en un juicio.
Obviamente, toda precaución es poca en la mayoría de los casos, ya que no sabemos quién puede tener acceso a toda nuestra información en caso de deshacernos de nuestras unidades de almacenamiento, por lo que la solución más sencilla es eliminar por completo todo lo que pueden tener almacenado. En caso de tener datos que podemos considerar extremadamente sensibles, siempre podemos optar por la solución de formatear nuestro disco duro o unidad de almacenamiento de forma normal y tratar de reescribir por completo cada byte para asegurarnos de que es imposible recuperar la información.
Otra solución que podríamos encontrar es contactar con una empresa que se dedique a la destrucción de este tipo de sistemas de almacenamiento, aunque está claro que hacer esto para destruir datos de un solo individuo puede resultar bastante caro, y en la mayoría de los casos, innecesario. Es por ello que al final lo más recomendable es simplemente borrar estas unidades con alguno de los programar que hemos comentado, y una vez hecho esto, podemos destruirlo, pero hacer esto desde un principio no es algo que sea realmente viable.
Al final, si lo que quieres es deshacerte de él y lo vas a destruir, tenemos artículos en HardZone que publicamos hace tiempo por aquí en los que verás como no es la solución, ya que como bien hemos comentado a día de hoy, se pueden recuperar estos datos de cualquier forma, por eso es importante realizar de forma segura la eliminación de nuestros datos para que no quede rastro de ellos y luego ya, si eso, lo partes en mil mitades. Aunque en este último caso, lo mismo ya con eso nos bastaría, ¿no?
