Bluey se ha convertido en uno de los personajes infantiles más populares de los últimos años. La serie australiana ha conseguido conquistar tanto a niños como a padres gracias a sus historias cotidianas, su humor y su particular forma de entender los juegos en familia. Y, como era de esperar, su éxito también ha terminado llegando a los videojuegos. Tras varias adaptaciones, ahora tenemos Bluey’s Happy Snaps, una nueva aventura desarrollada por Gameloft Brisbane que apuesta por algo tan sencillo como explorar, jugar y hacer fotografías.
En resumen
- Bluey’s Happy Snaps es un videojuego desarrollado por Gameloft Brisbane que invita a explorar escenarios de la serie y hacer fotografías con mecánicas sencillas para niños a partir de 3 años.
- El juego salió a la venta el 15 de octubre de 2026 por 39,99 euros en edición estándar física, con una edición especial de 49,99 euros y disponibilidad en Xbox Game Pass.
- Bluey’s Happy Snaps incluye textos en castellano pero doblaje en inglés, ya que el doblaje en español se anunció para una actualización posterior que aún no está disponible.
Estamos ante un título pensado principalmente para niños pequeños, con mecánicas fáciles de entender, una dificultad prácticamente inexistente y un apartado artístico que reproduce muy bien el aspecto de la serie. No pretende ser una gran aventura ni ofrecer demasiados desafíos, pero sí dar a los más pequeños la oportunidad de recorrer los escenarios que conocen de la televisión y divertirse con Bluey y Bingo.
Historia: descubrir el mundo a base de hacer fotos
La premisa de Bluey’s Happy Snaps es bastante simple. Bluey y su hermana Bingo encuentran una vieja cámara de fotos de su padre y deciden utilizarla para documentar sus aventuras. A partir de ahí, acompañamos a las protagonistas en un recorrido por distintos lugares de Brisbane, la ciudad australiana donde se desarrolla la serie.
Visitamos la casa de la familia, parques, playas y otros escenarios que reconocerán quienes hayan visto los episodios. Durante el recorrido aparecen personajes conocidos y diferentes actividades inspiradas directamente en los juegos de la serie.
No hay una historia especialmente elaborada, grandes giros argumentales ni una campaña tradicional. La excusa de la cámara sirve para conectar las distintas zonas y dar sentido a las actividades que vamos realizando. Tratándose de un juego dirigido a niños de entre cuatro y ocho años, aproximadamente, tampoco necesita mucho más.
Jugabilidad: busca, apunta y… dispara
La mecánica principal consiste en recorrer los escenarios buscando objetos, animales y situaciones que fotografiar. Cada zona presenta una serie de objetivos que vamos completando con la cámara, y las fotografías sirven para desbloquear pegatinas con las que rellenamos nuestro álbum de recuerdos.
El manejo es sencillo y está pensado para que incluso los niños que apenas han utilizado un mando puedan jugar sin demasiadas complicaciones. Podemos movernos libremente, interactuar con distintos elementos y sacar fotografías sin preocuparnos por perder vidas, combatir enemigos o superar pruebas especialmente difíciles.
También encontramos pequeños minijuegos y actividades que aportan algo de variedad. Podemos jugar con diferentes juguetes, participar en situaciones inspiradas en los episodios y completar desafíos que desbloquean nuevas opciones para decorar el álbum. Además, hay páginas para colorear, disfraces y numerosos coleccionables repartidos por los escenarios.
Una de las características más interesantes es su multijugador local para dos personas. Un segundo jugador puede acompañarnos durante la exploración, interactuar y posar para las fotografías, aunque el control de la cámara sigue correspondiendo al jugador principal. Es una opción que encaja especialmente bien con la propuesta, ya que permite que padres e hijos compartan la experiencia sin necesitar dos consolas.
También nos parece acertada la inclusión de actividades para realizar fuera de la pantalla. El juego propone trasladar algunas de sus ideas al mundo real, utilizando objetos cotidianos para seguir jugando después de apagar la consola.
El principal problema está en la repetición. La mayoría de las actividades son muy parecidas y fotografiar objetos termina perdiendo interés cuando llevamos un tiempo jugando. Tampoco existen demasiados incentivos para regresar a una zona después de completar sus coleccionables. Para los niños pequeños puede resultar suficiente, pero quienes tengan algo más de experiencia con los videojuegos probablemente se aburran bastante antes.
Gráficos y apartado artístico, 100% fiel a la serie
Uno de los mejores apartados de Bluey’s Happy Snaps es, sin duda, su presentación visual. Gameloft ha conseguido reproducir con bastante fidelidad la estética de la serie, manteniendo sus colores, el diseño de los personajes y las animaciones características.
Los escenarios tienen un aspecto muy agradable, con numerosos detalles reconocibles y una buena variedad de elementos interactivos. Aunque el juego utiliza entornos tridimensionales, conserva la apariencia de los dibujos animados, algo fundamental para que los niños sientan que están participando en uno de sus episodios favoritos.
A nivel técnico tampoco estamos ante un juego exigente. Su diseño artístico permite ofrecer una presentación limpia sin necesitar grandes efectos gráficos ni tecnologías avanzadas. De hecho, en la versión que hemos analizado (PC), y en la que hemos probado, de Xbox, no tenemos ni siquiera la posibilidad de cambiar la resolución o los gráficos. Es un juego que se ofrece «tal cual» para lanzar y jugar, lo mejor para los peques de la casa.
Hay pequeños detalles mejorables, como ciertas zonas poco aprovechadas, algún «bug» al hacer algunas fotos, o algunas animaciones demasiado rígidas, pero son defectos secundarios dentro de una propuesta visual que cumple muy bien su cometido.
Banda sonora y audio: fiel a la serie, pero sin doblaje al español
El apartado sonoro sigue la misma línea que los gráficos. La música acompaña correctamente las actividades sin resultar molesta, mientras que los efectos de sonido mantienen el tono alegre y desenfadado de la serie.
La presencia de las voces de los personajes originales en inglés ayuda a mantener esa familiaridad, aunque el auto-avance de los textos en las cinemáticas son un problema para los niños que están empezando a leer. Lo bueno es que los menús incorporan indicaciones habladas, algo especialmente útil para los niños que todavía no saben leer.
Debemos señalar un detalle importante: el juego se lanzó con textos en castellano, pero con doblaje en inglés. Eso sí, el doblaje de España quedó anunciado para una actualización gratuita posterior al lanzamiento, actualización que, a día de hoy (26 de octubre de 2026) aún no está disponible.
Precio: caro para lo que ofrece, pero incluido en Game Pass
Bluey’s Happy Snaps llegó al mercado el 15 de octubre de 2026 con un precio oficial de 39,99 euros en su edición estándar física. También existe una edición especial con libro de actividades que alcanza los 49,99 euros. Además, el juego está disponible en Xbox Game Pass desde el lanzamiento, por lo que, si queremos ahorrar, podemos pagar un mes para que los peques jueguen sin pagar su precio completo.
Además, por tiempo limitado, la Deluxe Edition física cuesta lo mismo que la estándar (39,99 euros) y añade el contenido extra «Here Come the Grannies» y ropa nueva para Bluey y Bingo.
El precio es, probablemente, uno de los aspectos más discutibles. Aunque es un producto cuidado y fiel a la serie, estamos hablando de una aventura bastante sencilla, con mecánicas repetitivas y un público muy concreto. Para una familia con niños pequeños que disfruten mucho de Bluey puede ser una compra interesante, especialmente por su multijugador. Sin embargo, para quienes busquen una aventura con mayor duración, profundidad o variedad, los casi 40 euros pueden resultar excesivos.
Conclusión: ojalá seguir viendo más juegos educativos como Bluey’s Happy Snaps
Bluey’s Happy Snaps es una adaptación bastante acertada de la popular serie infantil. Gameloft ha entendido qué es lo que hace especial a Bluey y ha trasladado buena parte de su encanto a una aventura sencilla, colorida y accesible.
Nos gusta especialmente la fidelidad de sus escenarios, la libertad para explorar sin demasiadas restricciones y la posibilidad de jugar acompañados. También se agradece que el juego intente fomentar actividades fuera de la pantalla, siguiendo esa filosofía de imaginación y juego compartido que caracteriza a la serie.
Por supuesto, tiene sus limitaciones. Las actividades se repiten, la dificultad es mínima y el contenido puede quedarse corto para jugadores más experimentados. Su precio tampoco ayuda mucho, salvo que quieras jugarlo en PC o Xbox y seas usuario de Game Pass.
Aun así, es un juego recomendable para niños pequeños que sean seguidores de Bluey, especialmente si están empezando a utilizar una consola. No es una aventura que vaya a sorprender a los adultos por sus mecánicas, pero sí una buena oportunidad para compartir un rato jugando con los más pequeños de la casa.

