En los últimos tiempos, no dejamos de ver un problema recurrente en las gráficas modernas de alta gama: conectores que se calientan demasiado hasta el punto de fundirse e incluso salir ardiendo. Algunos fabricantes han propuesto soluciones que no han servido para mucho, como conectores de distintos colores para asegurarte de que está bien conectado, pero por su parte Corsair acaba de lanzar al mercado la primera solución real: ThermalProtect, un cable PCIe 5.0 12V-2×6 con sensor de temperatura integrado. En este artículo no solo te lo vamos a enseñar de primera mano, sino que lo vamos a poner a prueba y además de verdad, sometiéndolo a altas temperaturas a propósito para ver qué tal funciona.
El cable Corsair ThermalProtect 12V-2×6 está diseñado para alimentar y proteger las GPU modernas. Tiene 65 cm de longitud total y es compatible con cualquier gráfica y fuente de alimentación que tengan conector nativo de 12V-2×6 (que es como Corsair ha llamado al 12VHPWR). Incorpora una nueva tecnología de Corsair llamada ThermalProtect, que utiliza protección OTP (sobre temperatura) integrada en el propio cable, pensada para proteger la gráfica ante posibles problemas y daños por sobrecalentamiento del cable.
¿Cómo funciona el cable Corsair ThermalProtect 12V-2×6?
Este cable incorpora una pieza de hardware integrada en el propio cable, en un peine para cables cerca (concretamente a 30 mm) del conector para la GPU. Se conecta a los dos pines de la gráfica de detección (sense0 y sense1), y es capaz de monitorizar la temperatura del cable. Si la temperatura supera los 65ºC, se activa la protección OTP, que envía una señal a través de esos pines de detección de la gráfica para que la GPU se apague y así evitar posibles daños. Todo este proceso se realiza en milisegundos, por lo que los efectos son instantáneos.
Aunque es complicado el predecir o determinar con un 100% de precisión la causa raíz del sobrecalentamiento de un cable, lo más probable es que en la mayoría de casos sea porque el cable no esté conectado correctamente a la GPU. Como recordaréis, esta interfaz se lanzó inicialmente con el nombre 12VHPWR y se rediseñó para convertirse en lo que ahora conocemos como 12V-2×6, con el objetivo principal de mejorar el contacto entre el cable y la GPU.
Una de las maneras de lograrlo fue acortando los pines de detección, de modo que el cable debía insertarse completamente o no funcionaría correctamente.
Cuando ThermalProtect se activa, la GPU se apaga como hemos mencionado antes. Al no recibir alimentación, el usuario verá que la pantalla se queda en negro porque no recibe señal, pero el resto del sistema permanecerá activo sin problemas. Si esto sucede, indica que no ha habido un fallo en el sistema operativo sino que se ha activado ThermalProtect, así que llegados a este punto, deberemos apagar el PC del botón, esperar unos minutos a que todo se enfríe y luego comprobar el cable.
Corsair nos da las siguientes instrucciones:
- Con el PC ya apagado, desconecta la fuente de alimentación de la toma de corriente. Abre el panel lateral de la caja del PC y acerca con cuidado el dorso de la mano al cable de alimentación de la GPU pero sin tocarlo para ver si está caliente. Si a unos 2,5 cm notas calor, deja el PC sin tocar durante unos minutos con el panel lateral abierto hasta que se enfríe.
- Una vez que el cable se haya enfriado, revisa la conexión con la GPU. Retira el cable e inspecciónalo tanto en el extremo del conector de alimentación de la gráfica como en el propio cable. Si no hay indicios de daños, vuelve a conectarlo, asegurándote de que ha entrado correctamente y queda bien sujeto. Para mayor seguridad, repite este proceso con el extremo del cable que va a la fuente de alimentación.
- Una vez que hayas insertado el cable de nuevo, la mejor manera de asegurarse de que está bien conectado es inspeccionarlo con atención: como los extremos del cable son de color gris, sabrás que está completamente insertado cuando no veas nada de gris. Usa una linterna para facilitar este proceso.
Así es el cable Corsair ThermalProtect 12V-6×2
El cable viene embalado en la típica caja de cartón duro con el logo de Corsair en ella. Una etiqueta en uno de los laterales nos indica qué hay en el interior. En este caso, el cable es de color negro y soporta hasta 600W de potencia.
Aquí tenéis el cable. Como podréis apreciar, los cables tienen sleeving de PVC que soporta alta temperatura y que tiene una alta resistencia al desgaste. Mide 650 mm de largo en total, de conector a conector, y cuenta con un peine para alinear los cables y que quede más estético.
Los conectores son 12VHPWR (variante 12V-6×2 en este caso) en ambos extremos, por lo que es compatible con cualquier fuente de alimentación que tenga este conector nativo.
La novedad de este cable es ese «peine» que se encuentra a tres centímetros del conector que va a la gráfica, el sensor OTP ThermalProtect. Va debajo de una carcasa de plástico negro con el logo de Corsair, y de él salen dos cables que van a dos de los pines del conector, como hemos explicado antes.
Como podéis ver, solo dos de los cuatro pines de control del conector están en uso.
En nuestro caso, lo vamos a probar con una fuente de alimentación Corsair RM1000x Shift de 2026, que tiene conector PCIe 5 nativo.
En el otro extremo, tal y como indica el fabricante es fundamental asegurarse de que está bien conectado, y que no se ve nada de color gris en el conector.
Con el sistema instalado, vamos a proceder a ponerlo a prueba.
La prueba real para verificar el funcionamiento del cable
Para poner a prueba este sistema de seguridad OTP del cable de Corsair teníamos dos opciones: o conectar el cable mal a propósito, algo que descartamos automáticamente porque podría causar otros problemas graves en nuestro hardware, o bien forzar a que salte el sistema de seguridad aplicando calor al cable. Y eso hemos hecho, podéis verlo en el siguiente vídeo:
Nota importante: no hagas esto nunca jamás. Nosotros lo hemos hecho «por la ciencia» en un entorno controlado y en nuestro banco de pruebas.
Tal y como puedes ver en el vídeo, hemos aplicado calor con un secador directamente al sensor de temperatura del cable, y en unos pocos segundos (teóricamente cuando alcanzó 65ºC), la pantalla se apagó pero el PC se mantuvo encendido, tal y como Corsair describió que funcionaría el sistema de seguridad, ya que lo que hace es cortar la corriente solo a la GPU.
Luego, tras apagar el PC y esperar unos minutos a que se enfriara todo, el PC se inicia con normalidad. De hecho, como en nuestro caso ha sido una prueba «por la ciencia» y sabíamos que el conector estaba bien conectado en ambos extremos, ni siquiera desconectamos el cable o apagamos el PC de la fuente… con esperar 5-10 minutos, inició con normalidad y sin problema alguno.
Conclusión
Con el cable ThermalProtect 12V-6×2, Corsair ha presentado la primera solución real a los problemas de conectores quemados. Otros fabricantes se limitaron a lanzar cables con colorines para tener una ayuda visual de si el conector había entrado del todo o no, algo que se demostró que era insuficiente. Corsair también incorpora esto de los colores en esta solución, pero es el primero que integra una pieza de hardware con sensor de temperatura que actúa antes de que el problema sea más grave, y por lo tanto es el primero que de verdad protegerá tu hardware ante este problema.
Por lo tanto, no podemos sino alabar la labor de Corsair en este aspecto (aunque ojalá se les hubiera ocurrido esta idea mucho antes, habría salvado la vida a muchas gráficas), otorgarle nuestro galardón de Platino y por supuesto recomendarlo encarecidamente.
