Desde hace ya algún tiempo, el fabricante Elgato ha pasado de ser conocido por sus Stream Deck a convertirse en uno de los principales fabricantes de productos de audio tanto para amateurs y aficionados como para profesionales. Un ejemplo perfecto de esto son sus micrófonos Wave:3, que recientemente se han actualizado con la versión Wave:3 MK.2 y que, en este análisis, os lo mostramos de primera mano y os contamos qué tal funciona.
Elgato es el ejemplo perfecto de fabricante que ha sabido transformarse y evolucionar, ya no solo de manera coherente sino también progresiva. Ha pasado de ser «el fabricante de las Stream Deck» a convertirse en un fabricante con un ecosistema de audio que es cada vez más completo tanto a nivel de hardware como de software, y con alternativas pensadas tanto para usuarios domésticos como profesionales.
Elgato Wave:3 MK.2, especificaciones técnicas
| Elgato Wave:3 MK.2 | |
|---|---|
| Tipo | Condensador |
| Conectividad | USB 3.5 mm estéreo (monitorización) |
| Respuesta en frecuencia | 70 Hz - 20 kHz |
| Patrón | Cardioide |
| Velocidad de muestreo | 48 kHz |
| SPL (el máximo volumen que es capaz de captar) | 130 dB |
| Sensibilidad | -20 dBFS |
| Rango dinámico | 110 dB |
| Filtro POP | Interno |
| Controles | Dial digital (ganancia, tono, volumen, mezcla de monitor) Botón silencio táctil |
| Otros | Procesador Wave FX Clipguard 2.0 DSP integrado |
| Dimensiones | 46 × 85 × 167 mm (sin la base) |
| Peso | 250g (sin la base) |
| Opciones de montaje | Base (incluida) Punto de anclaje 1/4" estándar |
| PVPR | 169,99€ |
Elgato Wave:3 MK.2 es un micrófono USB de condensador con patrón cardioide, por lo que de entrada ya debería tener una buena reducción de ruido porque solo captará el sonido que le venga de la parte delantera, y un poquito de la trasera; no llega a ser unidireccional, pero casi. Su condensador es capaz de captar sonidos desde -20 dB hasta 130 dB, aunque su rango dinámico (el espectro entre el sonido más bajo y el más alto que el micrófono captura de forma clara) es de 110 dB. Una barbaridad para un micrófono pensado para interiores.
El micrófono incorpora el procesador Wave FX, fabricado por LEWITT Audio, algo necesario en un micrófono USB que debe procesar la señal analógica en digital por sí mismo. Este procesador tiene además tres tecnologías clave:
- Clipguard 2.0: una tecnología anti distorsiones que protege la señal de ruidos, especialmente ante sonidos muy altos repentinos.
- DSP: el procesador de señal integrado, que permite que los efectos se procesen en el propio micrófono, liberando de carga al PC y al software.
- VST Inserts: permite aplicar efectos VST (Virtual Studio Technology) directamente en el micrófono, igualmente liberando de carga al PC y al software.
A destacar también varias cosas muy interesantes y útiles; para empezar, el conector analógico minijack de 3.5 mm estéreo que permite conectar unos auriculares directamente al micrófono para tener monitorización (escucharte a ti mismo) en directo, que además es completamente regulable tanto en volumen como en retardo (aunque aquí lo que interesa es que sea en tiempo real). Hablando de los controles, tiene un dial digital que permite no solo controlar, sino también ver en tiempo real con su barra LED diferentes ajustes, como el tono, la ganancia o el volumen de la monitorización. También tiene un botón táctil para silenciar el micrófono en la parte superior.
Como micrófono USB, para Elgato no ha sido difícil crear un software integrado llamado Wave Link que nos va a permitir controlar todos y cada uno de los parámetros del micrófono para que funcione exactamente como queramos. En este análisis, lo veremos al detalle también.
Finalmente, el Wave:3 MK.2 es un micrófono bastante compacto y de solo 250 gramos, que viene con una base para colocarlo sobre la mesa pero gracias a que cuenta con una rosca de 1/4 de pulgada estándar, podremos anclarlo a distintos brazos de monitor o soportes. Que, por cierto, Elgato también nos ha enviado el brazo Wave Mic Arm LP para poder enseñároslo como detalle.
Unboxing y análisis externo
Como hemos mencionado hace un momento, Elgato nos ha enviado tanto el micrófono como el brazo de perfil bajo para que podamos enseñároslo.
Comencemos por el brazo, el Elgato Wave Mic Arm LP. En la parte frontal del embalaje, de cartón duro y color neutro, el fabricante ha dispuesto un dibujo del producto junto con el nombre, el modelo, una pegatina que nos indica que es la versión de color negro (ya que también lo tienen en color blanco, verde, azul, rosa o morado), y que es compatible con la mayoría de modelos de micrófono, ya que su anclaje es de rosca de 1/4 de pulgada, el estándar en la industria.
En uno de los laterales encontramos un croquis con cotas, indicándonos las dimensiones, rangos y peso máximo soportado por el brazo, en este caso 2 Kg.
También tenemos una descripción de sus bondades en inglés y francés, así como una enumeración del contenido de la caja.
El embalaje se abre en forma de cofre, y además de la guía de instalación nos encontramos el brazo encajado en un cartón para evitar que se mueva o dañe durante el transporte.
En la guía de uso rápido, Elgato nos explica de nuevo sus cotas, rangos de movimiento, y una guía de instalación. También se incluyen un adaptador de 1/4″ a 3/8″ y de 1/4″ a 5/8″, que son también estándares pero menos utilizados.
Veamos sus partes. Esta de aquí es la que se instala en la mesa, con un mecanismo de apriete con rosca. Está engomado en las dos zonas que harán contacto con la mesa para no dañarla, y cuenta con una clavija para facilitar el apriete con las manos sin necesidad de herramientas.
El resto del brazo viene ya montado. En la zona inferior tenemos el anclaje a la pieza de la base que acabamos de ver, que entra simplemente por presión, igualmente sin necesidad de herramientas.
En el extremo opuesto, el anclaje para el micrófono con rosca estándar de 1/4″. Esta rosca va montada en un mecanismo de bola ajustable que nos permitirá poner el micrófono en prácticamente cualquier posición, y también tiene una rueda de seguridad en la parte de abajo para adaptarse a distintas longitudes del anclaje.
El listón inferior del brazo es fijo, pero el superior sí que se puede modificar en altura y cuenta con una rosca manual para poder ajustar la tensión, de manera que podamos «configurar» el brazo a lo que necesitemos.
Tanto el listón inferior como el superior cuentan con un hueco para canalizar el cable del micrófono, con una tapa magnética.
Pasemos ahora al micrófono. Viene embalado en una caja rectangular con el color azul corporativo de Elgato, en cuya cara frontal tenemos una imagen del micrófono acompañada de la marca y el modelo, y donde indican que se trata de un micrófono USB de categoría Premium.
En la parte trasera tenemos una foto del micrófono en funcionamiento, una descripción de sus principales bondades y un QR que nos lleva a la web del fabricante.
En un lateral tenemos otra imagen del micrófono, y en el opuesto, de nuevo un resumen de sus características. Lo que no hay es una tabla de especificaciones técnicas.
La caja se abre retirando la parte superior, lo cual nos da acceso directamente al micrófono, que viene encajado en una estructura de cartón y a su vez protegido por un plástico.
Encontramos en total tres piezas dentro del embalaje: el micrófono, su base y una caja con los accesorios (que tiene otro QR que nos lleva a la web).
Comencemos viendo estos accesorios: se incluye un breve manual de instrucciones, un cable USB-C a USB-C bastante largo y mallado con hilo de nailon, y un adaptador a 3/8″ y 5/8″ para la rosca.
Detalle de la rosca.
Pasamos al soporte de escritorio, de metal bastante sólido y bastante pesado, con la base engomada.
Y por fin, aquí tenéis el Elgato Wave:3 MK.2, desnudo sin soporte o base.
Cuenta con un soporte giratorio en forma de U, con la rosca de 1/4″ para poder anclarlo a su soporte o al brazo.
De momento, para poder verlo mejor vamos a instalarle el soporte de escritorio que viene incluido con el micrófono.
En la parte frontal, tenemos un dial digital con pulsador que será el que nos servirá para controlar los parámetros del micrófono sin necesidad de software. Además, está rodeado por una barra LED que nos ayudará a ver los niveles de forma visual cuando esté encendido. También hay algunos LED indicadores de estado con iconos sobreexpuestos, indicándonos qué parámetro estamos configurando.
En la parte superior, está la rejilla tras la que se encuentra el condensador captador de señal. La rejilla es metálica, tiene filtro pop interno, y está decorada con el logo del fabricante.
Por la parte trasera, lo que tenemos es la conectividad y la parte trasera de la rejilla, aunque recordemos que este micrófono tiene patrón de captación cardioide y eso significa que hay que utilizarlo por la parte delantera.
El Elgato Wave:3 MK.2 cuenta con una salida USB-C y un conector minijack de 3.5 mm para auriculares, para monitorizar la voz (escucharnos a nosotros mismos si se quiere).
Con el micrófono montado, podemos ver que el soporte que lo mantiene suspendido en forma de U tiene dos ruedecitas, que sirven para ajustar su posición y dejarlo fijo si se quiere.
Finalmente, en la parte superior tenemos un botón táctil para silenciar el micrófono, muy a mano.
Instalación y puesta en funcionamiento
Para probar el Elgato Wave:3 MK.2, por supuesto hemos utilizado el brazo articulado Elgato Wave Mic Arm LP, así que el primer paso es montarlo. Para ello, simplemente anclamos la pieza correspondiente a la mesa apretando con las manos.
Luego simplemente colocamos la otra pieza en su sitio, a presión. No hace falta hacer fuerza, con su propio peso queda bien anclado y firme.
Ya tenemos el brazo montado, así que ahora hay que montar el micrófono. Para ello simplemente hay que enroscarlo.
En este punto, lo ideal es ir colocando el brazo y el micrófono en la posición en la que vayamos a utilizarlo, antes de conectar el cable.
Y ahora sí, conectamos el cable del micrófono al PC, aprovechando las canalizaciones que nos proporciona el propio brazo.
Listo, ya tenemos el Elgato Wave:3 MK.2 listo para funcionar. Ojo, porque realmente no necesitas instalar ningún software para que funcione sin problemas, aunque como veremos más adelante es cierto que con el software se le puede sacar más partido.
Probando el Elgato Wave:3 MK.2
Como hemos comentado hace un momento, se puede utilizar sin problema el micrófono sin necesidad de software, y de hecho para eso mismo incorpora controles en el propio dispositivo, que podremos controlar con el dial multifunción digital. El primer LED, con el icono de un micrófono, corresponde a la ganancia de entrada, y como podéis ver el anillo LED en torno al dial se ilumina para indicarnos el nivel.
Pulsando el dial pasamos al segundo LED, que sirve para controlar el volumen de salida del micrófono. Volumen puro, ojo.
El tercer LED es para controlar el volumen de los auriculares de monitorización, los conectados directamente al micrófono para escuchar nuestra propia voz.
Os habréis fijado que encima del primer icono hay otros tres LED con forma de estrella; este ajuste es para controlar el Voice Tune. Como comentamos al principio, el procesador Wave FX de este micrófono cuenta con algunas cosas interesantes y esta es una de ellas. Consiste en un efecto DSP integrado que le da más presencia y cuerpo a la voz… si una grabación suena débil, por ejemplo, con esto podremos hacer que el procesador del Wave:3 MK.2 eleve la saturación armónica para darle mayor potencia y presencia a la voz.
Para terminar con los controles, tenemos el botón táctil de silenciar el micrófono. Simplemente, el anillo LED nos indicará que el micrófono está silenciado poniéndose en color rojo.
También, cuando estemos en la posición de controlar la ganancia, el anillo LED se iluminará en color verde para indicarnos la saturación del audio.
En uso, la verdad es que el micrófono no podría ser más sencillo. Para empezar, es completamente plug & play, de manera que si quieres tener un micrófono de buena calidad y que te permita ajustar el audio pero no quieres complicarte la vida, con este modelo acertarás de pleno. Conectar y listo, a funcionar, con el añadido de que puedes modificar algunos parámetros como la ganancia y ese botón de silenciar que no podría estar más a mano. Además, es de tamaño mediano y, en conjunto con el brazo, hacen que lo puedas colocar en cualquier parte para usarlo o apartarlo para que no moleste cuando no.
El software: Wave Link
Aunque este es un micrófono que, como hemos explicado, perfectamente se puede utilizar sin software, la realidad es que gracias al software Wave Link se le puede sacar bastante más partido. Como es USB, el programa lo detecta automáticamente (y de hecho te ofrecerá actualizar el firmware la primera vez, algo recomendable siempre) y estará listo para funcionar al instante.
De inicio, la primera pantalla nos recibe con la configuración de entrada y monitorización (de nuevo, en micrófonos la monitorización es el escucharte a ti mismo), pudiendo ya no solo regular valores como la ganancia, el volumen de salida o el de la monitorización, sino que también puedes ver los valores empíricos de ello. Aquí también se puede desactivar la monitorización y, en la parte de abajo, hacer pruebas para comprobar al momento qué tal se te escucha.
La segunda pestaña es para los efectos, algo que no tiene el micrófono sin software. No nos referimos a efectos de cambiar la voz por la de una ardilla, sino a efectos de mejora:
- Lowcut filter: sirve para eliminar ruidos no deseados de baja frecuencia, como por ejemplo las vibraciones de la mesa.
- Expander: sirve para reducir el ruido de fondo entre frases, en momentos de silencio, pero sin cortar el comienzo de tus siguientes palabras.
- Voice Tune: ya lo hemos explicado más o menos antes; sirve para añadir más presencia a la voz.
- Compressor: equilibra las diferencias de volumen para que las palabras más bajas se escuchen con más claridad y los momentos de más intensidad no se escuchen saturados.
- Equalizer: te permite ajustar tu voz en cuatro bandas de frecuencia para obtener mayor claridad o calidez.
El apartado de abajo, el de los efectos de software, ya sí que es para modificar la voz. Por defecto viene con el plugin Voice Focus, que sirve para que, con ayuda de IA, el audio se centre más en tu voz y menos en los ruidos de fondo. Luego en el marketplace se pueden instalar más.
La tercera pestaña nos permitirá cambiarle el nombre al dispositivo (cómo queremos que aparezca, por ejemplo, en Windows o Discord), aparecen también la versión de firmware y el número de serie del dispositivo, y podemos también cambiar el color del dial cuando activamos el silencio y la intensidad de la iluminación.
Aquí también podemos pulsar el botón de «Start setup tour» para que un asistente nos vaya guiando en la configuración recomendada, algo ideal para personas que se están iniciando y no están muy seguras de qué valores tocar para optimizar el sonido de su voz.
A la izquierda también tenemos el apartado «Mixes» (mezclas), y es que Wave Link no solo es un software de control de audio, sino también de mezcla. Aquí podemos controlar los niveles que queremos tener en diferentes situaciones; por ejemplo, puede que quieras que el volumen de salida del micrófono sea del 100% cuando estás con tus amigos en Discord, pero del 70% cuando estás en una reunión por Zoom. Este es el apartado en el que lo puedes hacer, y lo bueno es que no es solo para el Wave:3 MK.2, sino para cualquier dispositivo de audio compatible que tengas conectado.
Igual que sucede con las Stream Deck, Elgato también tiene un marketplace para Wave Link, en el que podremos descargar plugins y efectos si queremos, aunque hay que decir que muchos son de pago.
Finalmente, tenemos el apartado de Settings (ajustes), donde podremos configurar cosas como el color de la aplicación, cambiar el lenguaje, elegir si queremos que arranque con el sistema operativo o actualizar el firmware.
Conclusión: una maravilla profesional pero al alcance de todos
El ecosistema de audio de Elgato es cada vez más grande, pero cada vez es mejor. Sus micrófonos Wave ya eran excelentes de por sí, pero con esta nueva versión los han hecho todavía mejores a base de integrar avances técnicos que, la verdad, les sientan muy bien. Es cierto que, para el usuario que simplemente habla con sus amigos en Discord o tiene algunas reuniones, los cambios no van a ser demasiado notables, pero para audiófilos y streamers sí que marcan una diferencia bastante notable tanto en términos de calidad como de capacidad de configuración y personalización.
El Elgato Wave:3 MK.2 es un micrófono un poco mejor que el anterior, que ya era de sobresaliente, y honestamente solo tenemos buenas palabras para con él porque, de verdad, es un producto excelente y ahora todavía un poquito mejor. A esto hay que sumar otras dos cosas, y la primera es el esfuerzo que está haciendo Elgato en el ámbito del software, con un ecosistema cada vez más completo que solo está un peldaño por debajo de soluciones profesionales que cuestan miles de euros. La segunda es la cantidad de accesorios, como el brazo de perfil bajo que hemos podido probar en este análisis, y que además han adoptado estándares de la industria como la rosca de 1/4″ para poder usarlo con casi cualquier micrófono del mercado, no solo con los de su marca.
Solo podemos sacarle una pega, y es que es innegable que los casi 170 euros que cuesta pueden dolerle a la mayoría de los usuarios, máxime teniendo en cuenta que tienes muchas opciones de micrófonos USB bastante más baratos. Ahora bien, no con esta calidad. Ni de lejos. Por esto no os decimos que el micrófono sea caro, pensamos con honestidad que sí vale los 170 euros que cuesta, es solo que sigue siendo una cantidad de dinero considerable.
Por todo ello, consideramos que Elgato Wave:3 MK.2 se merece nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación por su rendimiento.

