Riser card o riser PCIe: qué son y qué utilidad tienen en tu PC

Riser card o riser PCIe: qué son y qué utilidad tienen en tu PC

Juan Diego de Usera

A pesar que se comenzaron a hacer famosas durante el auge de la minería de criptomonedas. La riser card es un dispositivo que se lleva empleando desde hace bastantes años. Solo que su campo de uso no se ha centrado tanto en el mercado de ordenadores de escritorio, más bien se han usado en el mercado HTPC y en el de servidores. Hoy vamos a ver qué es una riser card y para qué se utilizan.

¿Qué es una riser card?

Una riser card es un circuito impreso, en el que se añaden más ranuras de expansión. La diferencia es que la orientación de estas ranuras de expansión es horizontal, en lugar de vertical, lo que permite utilizar tarjetas de expansión de tamaño normal, pero en chasis de ordenador de dimensiones menores a las habituales.

Por ejemplo, es bastante habitual ver que se usen en racks 1U o 2U de servidores. Este tipo de racks no admiten el uso de tarjetas de expansión de altura normal, sin embargo, con estas riser card, el usuario puede instalar tarjetas que, de normal, no se podrían montar en su interior.

Como ya henos comentado previamente, este tipo de dispositivos también se usan en algunas cajas HTPC. Pero cuyo grosor es tan pequeño que no se puede montar una tarjeta de expansión de tamaño normal.

En este caso específico, suele utilizarse para dar servicio a la tarjeta gráfica dedicada del sistema.

Tipos que podremos encontrar en el mercado

Existen dos tipos de riser card:

  • Modelo rígido: es un PCB que se conecta directamente a una ranura de expansión de la placa base.
  • Modelo flexible: consiste en un conector que se sujeta a la ranura de expansión de la placa base. De él sale un cable de datos, que llega hasta la tarjeta que queremos conectar. Esto permite una mejor gestión del espacio disponible para hacer conexiones de tarjetas.

De hecho, este último tipo de riser card es el que más se usaba durante el auge de la minería de criptomonedas. Dado que las placas base no tenían espacio para instalar todas las tarjetas gráficas que necesitaban los usuarios para minar.

Los hay de distintas longitudes y calidades, ya que los usos son muy distintos, así como su precio. Lo que tenemos que tener claro es que aquí la calidad se paga y aunque un riser card barato pueda hacernos el apaño, en según que escenarios podemos perder algo de rendimiento o poner en juego nuestro hardware, ya que muchos terminan fallando con el paso del tiempo y sobre todo, algunas posturas poco favorables para 24/7.