¿Qué es la interfaz mSATA y por qué ha dejado de usarse en PC?

En el ecosistema del PC, utilizamos una gran cantidad de factores de forma estandarizados, así como de interfaces. Cuando hablamos de dispositivos de almacenamiento, las interfaces más utilizadas a día de hoy son SATA y PCI-Express en sus distintas variantes, pero hasta hace no mucho también se utilizaba mucho otra interfaz llamada mSATA. En este artículo te vamos a contar su historia, sus características y por qué prácticamente ha dejado de utilizarse en PC.

Hoy en día casi todos conectamos nuestros dispositivos de almacenamiento al PC de dos maneras distintas: mediante un conector SATA 3 si el dispositivo es de 3,5 / 2,5 pulgadas, y en el caso de los SSD en formato M.2, su interfaz más frecuente es PCI-Express (aunque también los hay con interfaz SATA). Sin embargo, en los inicios de los primeros SSD fuera del formato de 2,5 pulgadas, también se utilizó durante un tiempo la interfaz mSATA, que si bien no tuvo mucho éxito y a día de hoy apenas se utiliza, sí que tuvo cierta importancia en la industria.

Características de la interfaz mSATA

Un SSD mSATA es una unidad de estado sólido que cumple con la especificación de la interfaz dictaminada por la Organización Internacional Serial ATA. Tiene un factor de forma más pequeño que el de un SSD estándar, ya que está diseñado para su uso en dispositivos portátiles con limitaciones de energía como ultrabooks, mini PCs e incluso tablets. También se ha utilizado en dispositivos comerciales como letreros digitales, dispositivos de puntos de venta, quioscos minoristas e impresoras multifuncionales.

mSATA

Un SSD en este formato es aproximadamente del tamaño de una tarjeta de visita. Las ventajas de este formato incluyen el factor de forma pequeño, un bajo consumo de energía, una gran resistencia a golpes y vibraciones y una capacidad de arranque y apagado instantáneo. El ancho de banda máximo de un SSD mSATA es de 6 Gbps, igual que SATA 3.

Al igual que SATA, mSATA utiliza el conjunto de comandos Advanced Technology Attachment (ATA) para transferir datos entre el PC y el dispositivo de almacenamiento, así que al fin y al cabo las principales diferencias entre este formato y el SATA 3 habitual no son otras que el tamaño físico y su conector, que es específico y, aunque no lo parezca, no es compatible con un zócalo M.2.

DIferencias SSD

En la imagen de arriba podéis apreciar la diferencia entre SSDs en formato M.2 (izquierda y centro, siendo los del centro de interfaz SATA) y un mSATA a la derecha del todo. El conector de éste último es más ancho y con un mayor número de pines, el PCB es también más ancho y como podéis ver en lugar de tener solo medio agujero para el tornillo en la parte trasera, tiene dos agujeros completos para su anclaje en el zócalo. Por lo demás, la distribución de la controladora y los chips de memoria es idéntica.

¿En qué se diferencian de los SSD M.2?

Ambos tipos son dispositivos de almacenamiento de alto rendimiento que inicialmente fueron diseñados para su uso en dispositivos pequeños, como portátiles y tablets. No obstante, como ya sabéis la principal diferencia entre estas interfaces es que mSATA utiliza la interfaz SATA única y exclusivamente, mientras que los SSD en formato M.2 pueden utilizar tanto interfaz SATA como PCI-Express, con el mismo formato, tamaño y demás.

El factor de forma M.2 surgió en 2013, aproximadamente dos años después de la especificación mini-SATA. El consorcio de proveedores de tecnología del Grupo de Interés Especial de PCI definió la especificación M.2; SATA-IO describió la versión SATA de M.2 en la revisión 3.2 de la especificación SATA, y este tipo de SSDs también admiten la interfaz SATA Express, que se define también en la revisión SATA 3.2 y habilita conectores SATA o PCIe (es el propio SSD el que le dice al host si la interfaz es PCIe o SATA).

El factor de forma M.2 más nuevo permite variaciones en las dimensiones de la unidad (M.2 2280, 2240, etc.) mientras que los SSD mSATA solo tienen dos tamaños, el tamaño completo y el conocido como de tamaño medio.

Un SSD M.2 puede extender la velocidad de datos mucho más allá de la limitación de 6 Gbps de un SSD SATA, y es que si está basado en PCIe puede utilizar cuatro de estos carriles para admitir una velocidad de varios Gigabytes por segundo. Además, los SSD PCIe que admiten el protocolo NVMe pueden aumentar el rendimiento y reducir la latencia en comparación con aquellos SSD que utilizan el conjunto de comandos ATA.

La historia de una desaparición

La Organización Internacional SATA (SATA-IO) inició el desarrollo de este tipo de interfaz en 2009. La especificación mSATA surgió en 2011 como parte de la revisión 3.1 del estándar SATA, y los proveedores que contribuyeron a su desarrollo y adopción fueron, entre otros, Dell, Hewlett-Packard, Lenovo, Samsung, SanDisk, sTec (que fue adquirida más tarde por HGST), Western Digital y Toshiba. Por cierto que inicialmente la especificación se llamaba mini-SATA, aunque luego vino la contracción que se popularizó después.

Zócalo mSATA

El problema es que la adopción de esta interfaz nunca estuvo demasiado extendida más allá de algunos mini PC (incluyendo Intel NUC) y portátiles, ya que su uso fue rápidamente sustituido por el formato M.2, que cobró un mayor éxito gracias a su compatibilidad con la interfaz PCI-Express y a que su anchura y anclajes permitía su instalación de manera más sencilla.

Por lo tanto, el uso de la interfaz mSATA en PC nunca estuvo «a la orden del día» ni mucho menos; sí que vimos muchos SSD en este formato de grandes fabricantes como Samsung o Kingston, pero como los dispositivos que lo usaban eran escasos las ventas también lo fueron, motivo por el que finalmente los fabricantes decidieron apartarlo de su producción hasta que hoy en día, tan solo se utiliza en algunos dispositivos más «extraños» fuera de la industria del PC en sí mismo, como impresoras multifuncionales y dispositivos de vending comercial.

Hoy en día se sigue utilizando esta interfaz, pero prácticamente siempre viene ya integrada en el propio dispositivo a pesar de que todavía se comercializan y no es complicado encontrar estos dispositivos en tiendas de informática (lo que es complicado de encontrar son placas base que lo admitan).

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