¿Qué es y por qué puede interesarte la tecnología Intel Optane?

Lanzada en el año 2017, la tecnología Intel Optane ha pasado por el mercado del hardware con más pena que gloria, pero en sus inicios presentaba una premisa más que prometedora para mejorar el rendimiento de los PCs domésticos. En este artículo te vamos a contar qué es esta tecnología, cómo funciona, y en qué supuestos te interesaría implementarla en tu PC.

A decir verdad, la premisa inicial de la tecnología Intel Optane ha quedado en nada. Inicialmente el gigante tecnológico hizo mucho hincapié en los beneficios que podía aportar, especialmente a los PCs de gama baja, pero la evolución del mercado ha hecho que su existencia no tenga demasiado sentido y para Intel, Optane ha pasado a ser como una marca secundaria de otros productos, también secundarios. Vamos a verlo en detalle.

¿Qué es y cómo funciona Intel Optane?

Físicamente, Intel Optane eran unos SSD en formato M.2 de muy baja capacidad que servían como memoria caché del sistema. Por norma general la memoria caché dedicada se suele utilizar en sistemas de alto rendimiento y alta demanda donde se producen miles de operaciones simultáneas cada segundo, y donde es más necesario tener un almacenamiento rápido que no sea volátil para poder utilizar los cálculos ya hechos por el procesador sin tener que recalcularlos.

The Intel Optane SSD 800P

Una de las cosas que hay que tener en consideración con respecto a la memoria caché es la frecuencia con la que el equipo necesita acceder a ella. En la realidad, un PC doméstico rara vez necesitará acceder a este tipo de memoria porque con la capacidad y la velocidad de la memoria RAM actual, tiene más que suficiente incluso cuando hablamos de tareas exigentes.

El hecho es que en términos de rendimiento, la idea de Optane es reducir notablemente los tiempos de acceso a la unidad de almacenamiento de sistema, es decir, al disco duro. La llegada de Optane se produjo en pleno auge de los SSD, que demostraron proporcionar un rendimiento varios enteros por encima de los discos duros mecánicos tradicionales, permitiendo almacenar los datos que más se usaban en la memoria Optane para tener un acceso más veloz a ellos.

¿Qué ha pasado con esta tecnología a día de hoy?

El resultado fue que con un disco duro mecánico se lograba aumentar notablemente el rendimiento, no al nivel de un SSD pero caro. Pero incluso con un SSD de interfaz SATA 3 ya se lo graba un rendimiento superior al de Intel Optane, y como los SSD en formato M.2 y con interfaz PCI-Express no tardaron mucho en llegar, la realidad es que Intel Optane estaba destinada al fracaso.

Intel Optane Memory H10 - Review 1

En pleno 2021 Intel todavía comercializa la memoria Intel Optane en dos variantes: H10 con almacenamiento de estado sólido y M10, pero tal y como os hemos contado incluso la propia Intel especifica en el caso de la memoria M10 que está diseñada para funcionar con discos duros mecánicos con interfaz SATA, precisamente porque es en este supuesto en el que sí que se nota una mejoría en el rendimiento.

Y aquí viene el quid de la cuestión, ¿quién utiliza un disco duro mecánico SATA como disco de sistema a día de hoy? Prácticamente nadie, y quienes lo hagan muy probablemente no dispongan de una placa base compatible con Intel Optane, porque efectivamente necesitas que la placa base sea compatible con la tecnología para que funcione.

En definitiva y contestando a la pregunta del titular, la tecnología Intel Optane fue un acercamiento bastante bueno y prometedor para crear una memoria caché dedicada en cualquier PC de manera que se acelere el tiempo de acceso a los datos cuando se usaba un disco duro lento, pero con el auge de los SSD y sus bajos tiempos de acceso esta tecnología dejó de tener sentido y casi podríamos decir que murió antes de salir al mercado de manera completa.