Ahorra espacio con placas base mini-ITX para procesadores AMD Ryzen

Cada vez son más los usuarios que quieren un PC para jugar que ocupe muy poco espacio. Podemos encontrar en el mercado diferentes soluciones para tener un ordenador potente en un espacio reducido. Si quieres un ordenador gaming basado en procesadores AMD Ryzen que ocupen muy poco espacio, estas placas base mini-ITX te pueden interesar bastante.

No es el formato de placa base más habitual, pero podemos encontrar en el mercado una buena variedad. Podemos encontrar muy buenas placas base mini-ITX para procesadores AMD Ryzen, que en nada tienen que envidiar a otros modelos más grandes. Sacrificamos, en este tipo de placas base compactas, la capacidad de expansión, que normalmente no se suele aprovechar.

Características generales de una placa base mini-ITX

Antes de ver cuáles pueden ser los modelos más interesantes, debemos saber que nos pueden ofrecer y en que se diferencian de otros estándares de placas base. Tenemos que saber que las placas base mini-ITX suelen reducir mucho la conectividad y capacidad de expansión con respecto a los formatos micro-ATX y ATX. Al mismo tiempo, gracias a sus dimensiones reducidas, podremos montar equipos para juegos con un tamaño cercano al de las consolas.

Las placas mini-ITX tienen unas dimensiones estandarizadas de 170×170 mm. Cualquier placa base del mercado que reciba esta denominación, cumple escrupulosamente con estas dimensiones y con los puntos de sujeción con el chasis.

Ser tan compactas hace que deban prescindir de ciertas características o elementos. Estas placas base suelen tener, en la mayoría de casos, solo un puerto PCIe x16, ya que no caben más puertos de este tipo debido a su formato. Debemos destacar que la mayoría de usuarios suele usar un slot PCIe x16 para la tarjeta gráfica y ya está, por consiguiente, tampoco es un mayor problema para la inmensa mayoría de usuarios.

Incluyen, normalmente, un slot SSD M.2 NMVe en la parte trasera de la placa base, aunque en algunos modelos está en la parte frontal (en muy pocos). También se reduce la cantidad de slots para memoria RAM, contando únicamente con dos. Se reducen también la cantidad de puertos SATA y puertos USB frontales que soportan este tipo de placas base.

Hay una cosa que típicamente se incluía en estas placas base y no en otros modelos, que es la conectividad WiFi. Actualmente, muchas placas base ATX de gama media y alta ya incluyen WiFi, pero hace algunos años eran las menos. Mientras que en las placas base mini-ITX, para hacerlas más atractivas, se agregaba conectividad WiFi.

Respecto al panel I/O trasero, no tiene nada de diferente con respecto a los otros formatos de placa base (luego cada fabricante pone más o menos puertos USB, etc). No existen diferencias en cuanto a socket y chipset, ya que se basan en formatos estándares.

Mejores placas base mini-ITX

Tenemos ya una idea de las principales fortalezas y debilidades de las placas base mini-ITX. Vamos a ver ahora cuales son los mejores modelos que podemos encontrar en el mercado y que nos ofrecen.

ASUS ROG STRIX X570-I Gaming (LA BESTIA)

Si eres de los que busca lo mejor de lo mejor, entonces, esta es la mejor placa base para tu PC gaming compacto. Esta placa base Republic of Gamers de ASUS tiene las mismas prestaciones que una de formato ATX, pero en versión super compacta. Tiene un diseño agresivo, cuenta con iluminación RGB y todo lo que podamos necesitar en una placa base.

Cuenta esta placa base con soporte para los procesadores AMD Ryzen 5000 y modelos anteriores gracias al chipset X570. Dispone de un sistema de fases de alimentación robusto que no debería dar problemas, sea cual sea nuestro procesador. ASUS-ROG-STRIX-X570-I-Gaming

Dispone esta placa base de dos slots SSD M.2 PCIe 4.0. Uno está en la parte superior en una configuración poco habitual, pero bastante creativa de ASUS. Básicamente, se ha dispuesto sobre el disipador del chipset, el cual tiene un sistema de disipación de calor activa mediante un pequeño ventilador. El segundo de los slots para los SSD M.2 está en la parte trasera. Ambos son de formato M.2 22110.

No son pocas las particularidades de esta placa base mini-ITX de ASUS. Dispone de un slot PCIe 4.0 x16 blindado, para instalar cualquier tarjeta gráfica que queramos. Cuenta con dos ranuras para memorias RAM DDR4 con una capacidad máxima de 64GB. Ofrece esta placa base, por si fuera poco, capacidad de overclocking.

Respecto a la conectividad, dispone de soporte para WiFi 6 AX200, ofreciendo una latencia similar en juegos a hacerlo con cable. Integra una gran cantidad de puertos USB y un puerto USB Type-C, así como un puerto de video DisplayPort 1.4 y un HDMI 2.0. Dispone, como no podía ser de otra manera, de iluminación RGB que podemos personalizar al gusto.

ASRock X570 Phantom Gaming-ITX/TB3

Si eres de los que lo quiere todo, pero no quiere gastar mucho, esta placa base de ASRock es una excelente opción para ti. Tiene características similares a la anterior mini-ITX, pero con ajustes que la hacen un poco más económica. Una excelente opción si queremos una placa base de grandes prestaciones y buen precio.

Esta placa base de ASRock puede ser de las mejores opciones al soportar desde los procesadores AMD Ryzen 2000 hasta los actuales Ryzen 5000. Dispone esta placa base de un sistema de fases VRM robusto, lo cual nos permitirá hacer overclocking al procesador que instalemos.

ASRock-AM4-X570-Phantom-Gaming

Cuenta esta placa base con un puerto PCIe 4.0 x16 blindado, soportando cualquier gráfica del mercado. También tiene cuatro puertos SATA y un slot SSD M.2 NVMe PCIe 4.0 situado en la parte posterior de la placa base. Para placas base mini-ITX, como hemos comentado anteriormente, es común que agreguen un socket M.2 en la parte trasera.

Respecto a la conectividad, esta placa base ofrece WiFi 6, para conectarnos sin cables con la mínima latencia posible. Además, cuenta esta placa base con dos puertos USB 3.2 Gen 1 y dos puertos USB 3.2 Gen2, así como un puerto Thunderbolt. Sobre las conexiones de video, cuenta con un HDMI y un DisplayPort 1.4. El panel I/O trasero de esta placa base guarda una última particularidad y es que incluye un puerto PS/2 para teclado o ratón.

GIGABYTE X570 I AORUS Pro

Tiene esta placa base ciertas similitudes con el primer modelo que hemos visto. Gigabyte ha optado por hacerla muy completa, aunque un aspecto que es un poco mejorable, para que mentir. El principal problema de esta placa base mini-ITX está en el sistema de fases de alimentación del procesador.

Hace uso esta placa base del chipset X570, el cual permite instalador procesadores AMD Ryzen 2000 hasta los actuales Ryzen 5000. Para alimentar el procesador se ha dispuesto de un robusto sistema de 8 fases VRM digitales, pero sin disipador. Esto lo que hace es que se calienten más, pudiendo afectar al rendimiento y calidad de la tensión suministrada. Si bien, deberíamos poder instalar cualquier procesador Ryzen en esta placa base, aunque es poco recomendable hacer overclocking.

GIGABYTE-X570-I-AORUS-Pro

Imita la solución de ASUS de poner una unidad SSD M.2 PCIe 4.0 sobre el chipset. Adicionalmente, esta placa base cuenta con un SSD M.2 PCIe 4.0 en la parte trasera. Lo bueno de este sistema es que podremos instalar dos unidades de almacenamiento de alta velocidad para tener mayor rendimiento. Tenemos además cuatro puertos SATA, por si queremos conectar otras unidades o dispositivos.

Sobre la conectividad de esta placa base, vemos que cuenta con conexión WiFi 6, algo normal en este formato de placas base. Dispone de cuatro puertos USB 3.0 (uno para actualizar la BIOS) un puerto USB 3.1 y un USB 3.1 Type-C. La particularidad está en las conexiones de video y es que cuenta con un DisplayPort 1.4 y dos HDMI. No podía faltar el RGB en esta placa base enfocada en el gaming.

ASUS ROG Strix B550-I Gaming

Hemos visto anteriormente la RoG con el chipset más potente del mercado que ofrece AMD, y ahora toca la versión recordada. Esta mini-ITX se basa en el chipset B550, que es ligeramente inferior en prestaciones, pero no por eso es peor. Conserva la capacidad de overclocking, los dos slots SSD M.2 y parte de la conectividad.

Debido al chipset, que es un poco más recortado, esta placa base admite procesadores AMD Ryzen 3000 hasta los Ryzen 5000. La placa base reduce un poco las fases de alimentación del procesador, pero soportan igual cualquier procesador que instalemos y el overclocking. Mantiene las dos ranuras SSD M.2, pero en este caso son PCIe 3.0, perdiéndose un poco de rendimiento. Realmente tampoco es muy malo, ya que la diferencia de velocidad entre Gen3 y Gen4 no se nota mucho en juegos.

ASUS-ROG-Strix-B550-I-Gaming

Se mantiene la conectividad WiFi 6, para poder jugar con baja latencia sin necesidad de cable de red. Perdemos un poco de conectividad USB, quedándose solo tres puertos USB 3.2 y un USB 3.2 Type-C. Algo interesante es que hay un puerto USB de color negro para actualizar la BIOS y un botón para restaurar la BIOS de fabricada. Respecto a la conectividad de video, tenemos un HDMI y un DisplayPort 1.4.

No puede faltar en una placa base de Republic of Gamers la iluminación RGB.

GIGABYTE B550I AORUS Pro AX (mejor relación calidad/precio)

Básicamente es la misma placa base que la Gigabyte X570 AORUS, pero con un chipset ligeramente inferior. Lo bueno es que ya no se necesita ventilador para el chipset, como si pasa en el otro modelo. Destacar que las placas base X570 requieren de ventilador en el disipador del chipset, ya que se calienta mucho.

Cuenta esta placa base mini-ITX con soporte para procesadores AMD Ryzen 3000 hasta los actuales Ryzen 5000. Podemos instalar el procesador que nos interese, gracias a su sistema de fases robusto y, además, ofrece soporte para overclocking. Una excelente placa base para los aficionados al gaming más exigentes que quieran algo compacto.

Gigabyte-B550I-Aorus-Pro-AX

Mantiene las dos ranuras SSD M.2, pero en este caso son PCIe 3.0, debido al chipset que integra esta placa base. El socket PCIe x16 sigue siendo Gen4 y esta blindado, para ofrecer más robustez. Destacar que los sockets para las memorias RAM DDR4 también cuenta con blindaje, para mejorar la robustez de los mismos.

Respecto a la conectividad de esta placa base, vemos que cuenta con conexión WiFi 6, algo normal en este formato de placas base. Dispone de cuatro puertos USB 3.0 (uno para actualizar la BIOS) un puerto USB 3.1 y un USB 3.1 Type-C. La particularidad está en las conexiones de video y es que cuenta con un DisplayPort 1.4 y dos HDMI. No podía faltar el RGB en esta placa base enfocada en el gaming.

ASUS PRIME A320I-K Mini ITX (la más económica)

Puede ser una gran opción si quieres montar un PC de gama media para jugar en el salón y ahorrar dinero. Esta placa base de ASUS no soporta los últimos procesadores AMD Ryzen, pero sí que soporta modelos «antiguos» que podemos encontrar por muy poco dinero. Incluso, podríamos optar por instalar una APU Ryzen, en vez de una tarjeta gráfica dedicada.

Según las especificaciones de ASUS, esta placa base mini-ITX soporte procesadores AMD Ryzen 2000 y Ryzen 3000. Cuenta con un sistema de fases VRM bastante sencillo, no está pensada para procesadores con muchos núcleos. Además, el chipset no ofrece soporte para overclocking, por lo que tampoco es necesario un sistema de alimentación del procesador excesivo.

Dispone de una única ranura SSD M.2 en la parte frontal basada en la interfaz PCIe 3.0, que se sitúa sobre el chipset. Cuenta también con cuatro puertos USB 3.1 Gen1 y dos USB 2.0, así como un puerto DisplayPort y un HDMI. No cuenta con conectividad WiFi, como sí que tienen todos los modelos que hemos visto con anterioridad.

ASUS-PRIME-Z320I-K-Mini-ITX

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