¿Qué tipo de socket es mejor a la hora de comprar tu placa base?

¿Qué tipo de socket es mejor a la hora de comprar tu placa base?

Juan Diego de Usera

Las placas base para el mercado de ordenadores de escritorio suelen tener dos tipos de sockets para montar el procesador: PGA o LGA. Y cada uno de estos tipos de socket de placa base tiene sus propias ventajas e inconvenientes a la hora de trabajar con ellos. Sin embargo, ¿cuál de los sockets de placa base es mejor para nuestros procesadores? Eso es lo que vamos a intentar dilucidar en el artículo de hoy.

Como bien sabéis, toda placa base necesita tener un socket al que se conecte el procesador. En el mercado de escritorio y servidores, donde es frecuente que los usuarios cambien el modelo de procesador, manteniendo la placa base, estos sockets son el PGA (Pin Grid Array) y el LGA (Land Grid Array). Sin embargo, en el mercado de portátiles, donde los procesadores suelen ir soldados a las placas base, el socket usado es el BGA (Ball Grid Array).

Socket de placa base, PGA vs LGA, ¿cuál es mejor?

Es habitual que una marca se especialice el lanzar sus procesadores para un único tipo de socket. Por ejemplo, Intel lleva usando el socket LGA desde los tiempos de los antiguos Pentium 4 con núcleo Prescott. Y AMD ha usado el socket PGA durante toda su existencia para la gama de escritorio. Aunque, por otro lado, la gama HEDT y la gama de procesadores para servidores de esta marca, usan el socket LGA.

Socket PGA: ventajas y desventajas

El socket PGA de las placas base se caracteriza porque los pines de contacto entre el procesador y la placa base están en el procesador y no en la placa base. Esto hace que sea un tipo de socket más resistente al hecho de cambiar con cierta frecuencia el procesador usado con la placa ya que estos pines son «palos» puntiagudos, no pines doblados como ocurre con el socket LGA y, por lo tanto, incluso en el caso de doblarlos accidentalmente son más sencillos de reparar manualmente.

Socket PGA de placa base

Como podéis ver en la imagen, el socket se compone de una serie de agujeros, en los que se insertarán los pines de contacto, que van situados en la parte inferior del procesador. Para montar el procesador, el usuario solo ha de levantar la palanca situada a la derecha de la imagen y orientar correctamente el procesador. Para ello, se tendrá en cuenta la posición del triángulo presente, tanto en el socket como en el procesador.

Diseño socket PGA placa base

El socket PGA es más sencillo de fabricar que el LGA, lo que se traduce en que las placas base pueden ser algo más baratas. También el montaje del procesador en este tipo de socket es bastante sencillo, o al menos conlleva menos riesgos de dañar nada.

Sin embargo, a pesar de todas sus ventajas intrínsecas, este tipo de socket de placa base también tiene desventajas. Una de las principales es que no sujeta especialmente bien el procesador a la placa base. De hecho, es bastante habitual arrancar los procesadores si intentamos separar el disipador del procesador de su IHS, si previamente no usamos algún instrumento para separarlos. No es que este hecho vaya a crear un problema irreversible en el socket o en el procesador. Pero no es algo adecuado.

Otro de los problemas de este tipo de socket es que, si nos entra pasta térmica en los agujeros del socket, no existe manera de poderla retirar

Socket LGA: ventajas y desventajas

A diferencia del socket PGA del que acabamos de hablar, el socket LGA tiene los pines de contacto incorporados directamente a la propia estructura del socket. Esto hace que sea, de manera inherente, un socket más débil y delicado a la hora de montar procesadores en él, especialmente porque los pines usados no son como los pines para el socket PGA, sino bastante más endebles ya que van ligeramente doblados (como si fuera un pequeño amortiguador).

Socket LGA de placa base

Este modelo de socket se caracteriza con estar dividido en dos partes:

  • La parte inferior, donde van los pines de contacto con el procesador.
  • La parte superior, formada por el sistema de retención del procesador.

De hecho, este sistema de retención del procesador es la gran ventaja que tiene este socket sobre el PGA. Es imposible arrancar el procesador del socket, a diferencia de lo que hemos visto que sucedía con el PGA.

Aun así, este tipo de sockets es más complejo de manipular cuando se va a montar un procesador en él. Pero, sobre todo, presenta un inconveniente más importante: es más complejo detectar pines doblados. E, igualmente, es mucho más difícil el poder recuperar estos pines.

pines doblados

Conclusión: lo mejor sería un socket de placa base híbrido entre PGA y LGA

Al final, visto lo que hemos visto sobre ambos sockets, no podemos decir que las ventajas de un modelo lo hagan muy superior a las ventajas del otro modelo. En realidad, lo ideal sería crear un socket híbrido que combinara la facilidad de montaje del socket PGA, con la seguridad en el agarre del socket LGA, algo que en términos técnicos sería imposible, como es lógico.