Pastas térmicas: comparativa de rendimiento

Pastas térmicas: comparativa de rendimiento

Rodrigo Alonso

El mercado de la refrigeración para ordenador está cada vez más apretado en términos de rendimiento térmico, ya que son muchas las marcas que lanzan disipadores al mercado y son muchos los modelos donde elegir. Lo que no mucha gente suele tener en cuenta es la elección de una buena pasta térmica, la cual influye bastante en el rendimiento térmico total, ya que es literalmente el enlace entre el IHS del procesador y el disipador que estemos utilizando para refrigerarlo.

Las pastas térmicas (también llamadas compuestos térmicos, silicona térmica o masilla térmica) normalmente vienen en forma de jeringuilla, ya que son líquidos muy densos y pastosos. En concreto son sustancias que no conducen la electricidad pero están especialmente diseñadas para incrementar la conducción de calor entre las superficies del procesador y la base del disipador ya que su propiedad más importante es su alta conductividad térmica. La conductividad térmica típica de las pastas térmicas oscila entre 0,7 y 0,9 W/m·K (vatios por metro-kelvin). En comparación, la conductividad térmica del cobre, empleado en la mayoría de los disipadores para sus heatpipes, es de 401 W/m·K, y la del aluminio empleado para las láminas de los disipadores es de 237 W/m·K.

Antes de empezar con la comparativa, vamos a comentar cómo aplicar estas pastas térmicas. Para empezar, hay que decir que ésta se aplica sobre la superficie del IHS del procesador, y para ello hay dos métodos principales. El primero, más tosco y que da peores resultados, es poner una pequeña bola de pasta térmica en el centro del ISH y al colocar el disipador sobre éste dejar que se expanda. El otro método, que da mejores resultados y es el que nosotros recomendamos y empleamos siempre, es poner una pequeña cantidad sobre el IHS y distribuirla uniformemente como una fina capa por toda la superficie con una paleta o, por ejemplo, con un DNI o tarjeta de crédito.

Este último método como decimos es el que mejor resultado da, puesto que al poner una fina capa nos aseguramos de que no hay exceso y de que no rebosa por los lados al hacer presión con el disipador, además de que hace contacto con toda la superficie del procesador y no solo con el centro. Tened en cuenta que la pasta térmica no tiene mucha conductividad térmica comparado con el cobre del disipador, pero sí tiene más que el aire. Por ello se utiliza la pasta térmica: ni los IHS de los procesadores ni la base de los disipadores son 100% lisas, y por ello se emplean estas pastas térmicas: para rellenar esas posibles imperfecciones.

Ejemplo de procesador con pasta térmica aplicada de la manera que recomendamos:

DeepCool IceWind Pro - 05

Para aplicar la pasta térmica, muchos fabricantes como por ejemplo DeepCool incluyen junto con las jeringuillas una pequeña paleta para ayudarnos en esta tarea.

Pastas térmicas - 10

Hoy os vamos a mostrar la comparativa de rendimiento térmico que obtenemos en un ordenador con 6 compuestos térmicos diferentes. Todos emplean una mezcla de compuestos de  silicona, carbón,  óxido de metales y óxido de plata.

Pastas térmicas - 06

En concreto las pastas térmicas empleadas en esta comparativa son las siguientes:

  • – DeepCool Z5.
  • – Arctic Silver Ceramique 2.
  • – Arctic Silver 5.
  • – Noctua NT-H1.
  • – Gelid Solutions GC-Extreme.
  • – Cooler Master (genérica).

Para testear estas pastas térmicas se ha utilizado un procesador Intel Core i7-2600K overclockeado a 4.4Ghz con 1.32VCore, y un disipador Noctua NH-D14. Después de aplicar la pasta térmica en cada caso, hemos dejado el ordenador encendido durante como mínimo 12 horas haciendo diferentes tareas para que la pasta se asiente, y dejándolo luego reposar con el ordenador apagado unas 8 horas.

Para medir la temperatura hemos empleado OpenHardwareMonitor y para someter el procesador a carga hemos utilizado Prime95 64 bits durante 30 minutos. El dato de temperatura que se muestra en la siguiente gráfica es el Delta o aumento de temperatura, es decir, la temperatura medida menos la temperatura ambiente. De esta manera, aunque la temperatura ambiente varíe, el dato medido representa el rendimiento térmico del conjunto disipador + pasta térmica de manera fidedigna.

Este ha sido el resultado:

Temperaturas

Como vemos en el gráfico, diferentes pastas térmicas nos han dado diferentes resultados, habiendo una diferencia de hasta 1 grado centígrado entre la Noctua NT-H1 y la Cooler Master genérica. Por ello podemos ver que al emplear una pasta térmica de buena calidad, además de aumentar la vida de la propia pasta térmica (se recomienda cambiarla una vez al año más o menos), mejoramos la temperatura de nuestro sistema.

En nuestro test, Noctua NT-H1 > DeepCool Z5 > Arctic Silver 5 > Gelid GC-Extreme > Arctic Silver Ceramique 2 > Cooler Master genérica.

Y cabe destacar también que en este análisis hemos empleado uno de los mejores disipadores del mercado, pero si hubiéramos empleado un disipador «malo» (disipadores de peor calidad suelen tener la base más irregular, y por ello es todavía más importante el emplear una pasta térmica de buena calidad para maximizar la transferencia de calor entre el procesador y el disipador), esta diferencia de temperatura por la pasta térmica se haría todavía más patente ya que las diferencias serían más amplias entre utilizar unas u otras.