Hace unas semanas, publicamos una noticia en la que hablamos acerca de un rumor que apuntaba a que NVIDIA estaría planteándose vender sus gráficas sin memoria VRAM, para que fueran los ensambladores quienes se buscaran la vida, algo que, se mire como se mire, no era una buena idea para ninguno, ni para el equipo verde ni para los ensambladores.
Pasar la responsabilidad de conseguir VRAM a los ensambladores afectaría igual a las ventas de NVIDIA y, además, implicaría un aumento de precio, ya que no es lo mismo que NVIDIA compre millones de unidades de VRAM a que un ensamblador adquiera solo 100.000; el precio nunca será el mismo.
Según podemos leer en BoardChannels en base a un rumor de una fuente de toda solvencia todo apunta a que NVIDIA hará lo más lógico: reducir la producción de la RTX 50 para 2026.
La RTX 5060 Ti y la RTX 5070 Ti las primeras afectadas
Una vez más, y para sorpresa de nadie, el principal responsable de este movimiento será la escasez de todo tipo de memoria, desde la que utilizan las gráficas, hasta que las utilizan las unidades de almacenamiento y, por supuesto la RAM. El medio Benchlife apunta a que los primeros modelos afectados serán la RTX 5060 Ti y la RTX 5070 Ti, que precisamente, son los ofrecen mejor relación calidad-precio.
El recorte podría situarse en torno al 30 o 40% con respecto a 2025, lo que supondría un duro golpe no solo al suministro, sino también a la disponibilidad y que, como es de esperar, provocará un aumento de precio. Board Channels afirma que esta decisión podría afectar inicialmente a China Continental con el objetivo de equilibrar la oferta y la demanda para, posiblemente, expandirse al resto del mundo.
La fuente de estos rumores procede de personas y medios relacionados con la producción y/o los planes del equipo verde en Asia que tienen un elevado índice de aciertos en sus predicciones y no necesariamente se puede extrapolar al resto del mundo.
La memoria RAM se estabiliza en 2026
En una entrevista al encargado de las relaciones públicas del ensamblador Sapphire, Edward Crisler, contradijo diversas fuentes que apuntaban a 2028 como el fin de la crisis de la escasez de memoria apuntando a mediados o finales de 2026 para que se produzca una estabilización en los precios.
La falta de memoria RAM que ha provocado su incremento del precio en hasta un 400%, no solo afecta a los usuarios, también a los fabricantes de componentes para PC. Si un usuario no se puede permitir renovar su equipo por uno más moderno, no invertirá en una nueva caja, en una nueva fuente de alimentación, ni en placas base, ni en disipadores, en unidades de almacenamiento y muchos menos procesadores a no ser que compre uno compatible con el mismo zócalo.
Como podemos ver esta crisis afecta a todos los protagonistas del hardware para PC, no solo a los usuarios. Esto, debería obligarles a buscar una solución conjunta si no quieres que 2026, sea un año horrible en cuanto a ventas.
