A veces los amantes de lo retro nos sorprenden con hitos que, en teoría, jamás deberían de poder funcionar. El hecho de que una tarjeta gráfica de hace casi t res décadas (concretamente una 3DFX Voodoo2 de 1998) funcione en un PC actual con Windows 11 y una CPU AMD Ryzen de última generación es casi un milagro, pero como no podía ser de otra manera, lo han conseguido. Y ojo, que han probado a Sí, una gráfica de 1998 puede funcionar en un PC moderno con Windows 11 en la máquina y funciona sin muchos contratiempos.
Para entender la magnitud de este logro, hay que recordar lo que la 3DFX Voodoo2 representó cuando se lanzó en 1998. Fue una de las primeras tarjetas gráficas del mundo realmente orientadas al 3D, con 12 MB (Megabytes) de memoria gráfica y soporte para Glide, su propia API. Es una gráfica de la era de los Pentium II, y marcó un antes y un después en juegos como Quake II o Unreal, convirtiéndose en un icono del PC gaming de finales de los 90. Verla funcionar hoy en un sistema moderno no solo es nostalgia, es prácticamente un tributo a una de las piezas más influyentes de la historia del hardware de PC.
¿Cómo han logrado que una 3DFX Voodoo2 funcione en un PC de 2025?
El proceso para resucitar esta 3DFX Voodoo2 en un PC moderno no tiene nada de magia, sino de ingeniería. Obviamente esta tarjeta gráfica utiliza una interfaz PCI que hoy en día ya está en desuso y que ninguna placa base incorpora de forma nativa, por lo que la solución ha sido utilizar un adaptador externo que actúa como puente, permitiendo que la señal viaje del PCI de la gráfica al PCIe de la placa base. Y con solo un adaptador, Windows 11 fue capaz de detectar el hardware sin problemas.
La otra mitad del reto está precisamente en el software. La Voodoo2 nunca recibió controladores oficiales de 64 bits, pero la comunidad retro lleva años trabajando en drivers experimentales que permiten a estas gráficas viejas arrancar en sistemas modernos, así que utilizando uno de estos drivers (uno diseñado para Windows XP en 2006) se ha podido hacer que Windows 11 reconozca la GPU.
A partir de ahí, la prueba final fue ejecutar el clásico Quake II, que funcionó sin ningún problema, demostrando que este hito no es algo simplemente teórico sino que funciona en la práctica también. Eso sí, ya cuando quisieron dar un paso más allá utilizando dos 3DFX Voodoo2 en SLI, el sistema ya no pudo soportarlo y la compatibilidad se vino abajo. De todos modos, eso era ya rizar el rizo porque SLI también necesitaba su propio controlador, y hace ya años que las configuraciones multi-GPU dejaron de usarse y por lo tanto de desarrollarse sus controladores.
Una lección sobre compatibilidad y legado
Siempre resulta curioso ver cómo los aficionados logran «resucitar» hardware antiguo para que funcione en sistemas modernos. Los estándares (muy especialmente los de conexión) van evolucionando con el tiempo, abandonando paulatinamente los más antiguos hasta que dejan de utilizarse. Poniendo como ejemplo las interfaces de vídeo, hace muchísimo tiempo que no se ven conexiones ISA, AGP o PCI, pero como se puede ver con esta noticia de hoy, todavía hay algunos dispositivos funcionales que las siguen utilizando. Por fortuna, lo que sigue habiendo son adaptadores.
Lo mismo sucede con otros componentes de hardware, como por ejemplo la memoria RAM. Hoy en día el estándar es la RAM DDR5, que tiene su propio zócalo, si bien es cierto que todavía hay muchos equipos (especialmente los AM4 de AMD) que utilizan DDR4. Sin embargo, ¿alguien usa todavía DDR3? Es posible que sí, pero ya sería una minoría casi insignificante, y ya no hablemos de los anteriores estándar DDR2, DDR2 o EDO.
