Windows es el sistema operativo más usado por los usuarios en todo el mundo, pero la realidad es que es más tonto que un botijo y tiene cosas que uno no sabe por qué no se han arreglado ya, tras muchos años dando problemas. Y es que, aunque tiene la capacidad de saber qué componentes hay en el ordenador, muchas veces no sabe qué hacer con ellos. Vamos a explicarte qué son los drivers y cómo permiten que el hardware y el software se comuniquen.
Podríamos decir que los drivers son una especie de combinación entre mapa y libro de instrucciones para el sistema operativo. Le dice que características tiene y como lo puede usar, entre otros aspectos y son el elemento esencial que permite que un nuevo componente o periférico pueda utilizarse sin problemas. Sin un driver, y actualizado a ser posible, será prácticamente imposible que seas capaz de exprimir al máximo un accesorio de esos que te gusta instalar para tu setup gaming, por ejemplo.
Seguramente alguna vez te has encontrado con que si no instalas Windows desde cero no va el audio o la tarjeta de red porque de nuevas el sistema es incapaz de reconocerlo. Esto es así porque hay ocasiones en las que el sistema operativo se decante por un driver genérico para hacer funcionar ese componente cuando no encuentra uno específico del fabricante aunque ya os avanzamos que, para que todo funcione como un reloj en vuestro PC, es necesario contar, no ya con el driver correspondiente, sino con la versión más actualizada. La que nos garantiza que va a exprimir al 100% las posibilidades de ese extra que estamos instalando en el ordenador.
Así que vamos a empezar por el principio, que es explicando qué es exactamente un driver de esos que instalamos en Windows.
¿Qué es un driver?
Es un software que permite que el sistema operativo se pueda comunicar con un componente físico (hardware) o una aplicación determinada para hacerlo funcionar tal cual lo ha diseñado el fabricante.
Ocasionalmente, un sistema operativo puede tener agregados lo que se denominan drivers genéricos. Son unos controladores que permiten usar un componente determinado en su forma más básica, sin funcionalidades extra más allá de las esenciales: es decir, una tarjeta de sonido pero sin filigranas 5.1m un monitor en sus resoluciones más elementales o un teclado sin las teclas especiales diseñadas por el fabricante. Para poder optar a sacar todo el rendimiento del componente, se requiere de instalar el driver necesario.
Como hemos comentado, sin los drivers la comunicación entre hardware y software puede ser mala o nula. Esto hará que no funcione el componente de la manera definida por el fabricante.
Los drivers permiten la comunicación sencilla entre el sistema operativo y el componente. Sencillamente, un controlador le dice al sistema operativo como dirigirse al componente y el «idioma», por decirlo de manera sencilla.
Tipos de drivers
Podemos categorizarlos en dos ramas. Tenemos por un lado los universales, que valen para que el sistema operativo pueda hacer un uso básico del componente. Luego, tenemos los específicos o de fabricante, creados por el desarrollador del componente. Se caracterizan por:
- Driver universal: es un software controlador creado por el desarrollador del sistema operativo que permite un uso básico del componente. Windows suele agregar drivers universales para la tarjeta de sonido, de red y la gráfica. Permiten usar el sistema, pero no utilizar todas las capacidades del equipo
- Driver especifico: diseñado y distribuido por el fabricante de uno de los componentes de nuestro ordenador. El más típico es el driver de la tarjeta gráfica, que nos permite usarla con todas sus capacidades.
Uno de los principales aspectos que debemos tener en cuenta está en el tipo de ordenador que utilizamos, hay algunos modelos que pueden funcionar perfectamente con los controladores básicos mientras que otros quedan inutilizables para ciertas tareas en caso de que no se instalen. El ejemplo más claro lo tenemos en las gráficas, como bien hemos comentado es el tipo de driver específico más utilizado, y es por una buena razón. Con cada parche, además de solucionar errores, tanto AMD como NVIDIA añaden compatibilidad con el software que representan los nuevos lanzamientos de juegos, esto permite optimizarlos para que ofrezcan el rendimiento adecuado.
Además de estos también encontramos que existen drivers orientados para profesionales. En esencia hacen lo mismo que los controladores para juegos, ofrecen una mayor compatibilidad con ciertos programas en una serie de gráficas que están orientadas para este uso como sucede con las RTX PRO de NVIDIA.
Características de los controladores
Vamos a ver un poco más algunos datos y detalles que debes saber sobre ellos:
- Pueden no comunicarse directamente con un dispositivo: dada una solicitud E/S se requiere el uso de diferentes componentes. Los controladores se comunican para explicar el funcionamiento de las cosas. Normalmente son una fila de participantes, donde al principio tenemos la aplicación y el final el componente.
- De función: se comunica de manera directa con el dispositivo
- Controlador de filtro: realizan procesamiento auxiliar y pueden registrar información de solicitudes E/S, pero no participan activamente.
Controladores de software
Algunos pueden no estar asociados a ningún componente físico o hardware. Este tipo de controladores se ejecuta siempre en modo kernel. Son necesarios estas utilidades para acceder a los datos protegidos que están solo disponibles en la capa más profunda del sistema operativo.
Los controladores de dispositivo, normalmente, no tienen acceso a las capas más profundas. Ahí se almacenan los datos más críticos y permitir el acceso a cualquier es un grave riesgo de seguridad. Estos drivers de software actúan como intermediario, impidiendo ataques maliciosos.
Una similitud bastante buena sería la de farmacéutico. Para tomar el medicamento recetado por un médico, debes darle la receta al farmacéutico y él te lo dispensa. De otro modo, el paciente podría coger cualquier otro medicamento sin control o uno equivocado que le cause daños.
Como bien podéis imaginar este tipo de drivers no pueden encontrarse de normal en ninguna página externa ya que son los que Microsoft lanza con las diversas actualizaciones de Windows, estos son los parches del kernel que suelen aparecer con la etiqueta de seguridad. Esto implica que se actualizan directamente a través de la herramienta que utiliza el propio sistema operativo, si habéis encontrado algún driver de este tipo que no proviene de este apartado que tiene integrado el SO de Microsoft, puede tratarse de un programa malicioso por lo que debéis tener cuidado.
¿Qué pasa si no instalo todos los drivers?
Windows, al igual que cualquier otro sistema operativo, se encarga automáticamente de detectar el hardware del PC y buscar los drivers más recientes disponibles a través de su base de datos. Sin embargo, el PC puede incluir algún tipo de hardware que Windows no sea capaz de detectar correctamente para descargar el driver correspondiente. En estos casos, dentro del Administrador de dispositivos, veremos un signo de interrogación. Esto se aplica tanto al hardware interno del equipo como a cualquier periférico que conectemos a nuestro equipo.
Esto supone un problema ya que Windows no da pistas acerca de qué tipo de componente es, por lo que nos veremos obligados a recurrir a aplicaciones de terceros como Driver Booster para que se encargue de detectar el hardware y descargar el correspondiente driver. Sin embargo, siempre es recomendable acudir a la página web del fabricante y descargar el driver correspondiente.
En el caso de equipos portátiles, la solución es mucho más sencilla ya que no es necesario utilizar esta aplicación, lo único que debemos hacer es descargar al paquete de controladores del modelo concreto de nuestro PC obviamente las aplicaciones que el fabricante incluye para facilitar la vida a los usuarios y que no sirven absolutamente para nada, de ahí que tenga su propia denominación: bloatware.
Una vez descarguemos e instalemos el pack de controladores, ejecutamos todos y cada uno de ellos (suelen ser archivos independientes) para que Windows sepa a que hardware corresponde y lo instale y el icono del interrogante que se muestra en el Administrador de dispositivos desaparezca.
Drivers universales (Wndows) vs drivers del fabricante
A la hora de instalar los drivers de un componente de hardware, es importante tener en cuenta que los drivers que utiliza Windows son drivers genéricos que permiten al sistema operativo reconocer el componente o periférico. Esta es la principal, y podríamos decir única, función. Si queremos sacarle el máximo partido a toda la tecnología que nos ofrezca, fundamental cuando hablamos de tarjetas gráficas, debemos utilizar el software del fabricante.
Otra importante diferencia entre los drivers que utiliza Windows y los que ofrecen los fabricantes es el ciclo de actualizaciones. Mientras que Windows no suele actualizar los drivers de los componentes y periféricos, ya que no tienen la necesidad de añadir nuevas funciones, los fabricantes de componentes (tarjetas gráficas) y de periféricos, optimizan regularmente el software para así poder sacarle el máximo partido a los títulos más recientes que se lanzan al mercado.
A modo de resumen. Los drivers que instalar Windows de forma predeterminada al detectar un componente o periféricos, sirven para que el equipo lo reconozca y sean funcionales. Son más que suficientes para uso de aplicaciones de ofimática, navegación y poco más. Si queremos sacarles el máximo partido a los componentes de un PC, especialmente si lo utilizamos para jugar, diseño gráfico o en 3D, edición de vídeo, debemos instalar los drivers del fabricante, ya que, de lo contrario, no podremos desbloquear todo su potencial.
Necesitan ser actualizados
Windows y cualquier otro software se actualizan periódicamente. El motivo de estas actualizaciones es la de implementar mejoras de rendimiento y/o funcionamiento, agregar nuevas funciones o resolver problemas de seguridad, vamos, vulnerabilidades.
Esto es inherente de cualquier software, incluidos, los drivers. Periódicamente verás como te sale un aviso en tu escritorio que te dice que hay nuevos drivers de NVIDIA o AMD. Son los que más se actualizan para dar soporte a nuevos juegos, optimizar rendimiento, corrección de errores, agregar nuevas características, etc.
Todos los drivers se actualizan, aunque solo actualicemos los de la gráfica. Buscar los drivers de la tarjeta de red, de sonido o del controlador de las unidades de almacenamiento es un poco tedioso. Para simplificar esta tarea hay herramientas como Driver Booster, que permite verificar si hay actualizaciones. Este sencillo software busca en su base de datos si hay nuevos controladores para las diferentes partes de nuestro ordenador. Si existen, los podemos bajar e instalar con unos clics.
Aunque, la mejor forma de tener siempre actualizados los drivers de cualquier componente es a través de la aplicación oficial. Si no la instalamos, Windows utilizará los drivers genéricos de su base de datos, unos drivers muy básicos con los que nunca vamos a poder sacarle todo el partido a un componente específico y que en muy pocas ocasiones se actualizan. Tampoco podemos olvidarnos de las actualizaciones de Windows, actualizaciones que también permiten mejorar la interacción entre el componente de hardware y el sistema operativo.
Si quieres sacar siempre el máximo partido a todos y cada uno de los componentes de tu PC, debes acostumbrarte a comprobar periódicamente si existe una nueva actualización disponible para descargar.
Los drivers de algunos componentes pueden presentar problemas
Mantener los controladores actualizados es algo esencial para poder disfrutar de una experiencia positiva a la hora de utilizar nuestros periféricos y componentes, pero también hay que recordar que no son perfectos y que pueden tener una serie de fallos que afectan directamente al rendimiento del PC. En la mayoría de los casos, no vamos a encontrar un problema generalizado que haga que nuestro sistema presente problemas de estabilidad, pero si que es cierto que puede haber versiones de drivers que pueden presentar problemas de compatibilidad con ciertas aplicaciones.
Para ello, podemos tomar como ejemplo los controladores que encontramos en la tarjeta gráfica, dedicados específicamente a activar las diversas tecnologías que podemos encontrar en estos componentes para todos los programas que requieren una renderización 3D. En este caso, podemos ver que con cada versión nueva que sale de cualquier tipo de drivers para gráficas dedicadas se corrigen una gran cantidad de errores relacionados con diversos programas o juegos, pero estos fallos pueden haber sido causados directamente por la versión anterior de dichos controladores.
Esto realmente no es algo que resulte extremadamente común, es decir, no es que todas las aplicaciones presenten un fallo cada vez que salen unos controladores nuevos, pero si que es cierto que hay algunas muy específicas que pueden experimentar errores. En estos casos, está claro que una vez conocemos que el error está en los drivers y no en otra parte, la mejor solución que tenemos es utilizar unos que resulten un poco más antiguos en los que no exista este problema, esperando hasta que salgan unos que ofrecen la corrección del error que tenemos para poder seguir utilizando los programas, juegos o aplicaciones sin ningún contratiempo.
