Cuando hablamos del firmware de un dispositivo, hablamos de su sistema operativo. El firmware, no solo se encuentra en las placas base, en GPUs o incluso en SSDs. Este también se encuentra en el interior de muchos de los periféricos que utilizamos a diario.
A diferencia de los componentes internos de un PC, las actualizaciones de firmware de los periféricos no suelen ser frecuentes, ya que, por regla general, los fabricantes no suelen introducir nuevas funciones, por lo que, en un principio, si no actualizamos el firmware, no deberíamos tener ningún problema con su funcionamiento.
¿Para qué sirven las actualizaciones de firmware de los periféricos?
Windows, al igual que macOS, periódicamente recibe nuevas actualizaciones dirigidas a parchear cualquier vulnerabilidad que se haya detectado desde la última actualización, solucionar problemas de funcionamiento, añadir mejoras de rendimiento y añadir nuevas funciones.
El objetivo de las actualizaciones de firmware de los periféricos es muy similar al que recibe un sistema operativo.
- Corrección de errores. Las actualizaciones de firmware corrigen errores o fallos en el funcionamiento de un dispositivo que afecten directamente a su funcionalidad. Por este simple motivo, si alguno de tus periféricos está presentando problemas de funcionamiento, puede que este esté relacionado con el firmware. Comprobar si existe una actualización pendiente de instalar es lo primero que debemos hacer.
- Mejoras de compatibilidad. Aunque los problemas de compatibilidad con otros componentes son más habituales en placas base (cuando se lanzan nuevos procesadores compatibles con esta), estos problemas también se pueden presentar en determinados periféricos, especialmente entre los que acaban de llegar al mercado.
- Mejoras de rendimiento. Además de corregir errores y mejorar la compatibilidad, los fabricantes de dispositivos lanzan actualizaciones del firmware para mejorar el rendimiento general de este o incluso para añadir nuevas funciones que son compatibles con el hardware de este.
- Seguridad. Aunque es muy poco común, un nuevo firmware puede incluir parches que puedan afectar a la vulnerabilidad del sistema operativo vía hardware (los amigos de lo ajeno hacen todo lo posible para acceder al mayor número de dispositivos posible).
Cómo actualizar el firmware de un periférico
Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de actualizar el firmware de un dispositivo es que únicamente debemos utilizar el software oficial que facilita el fabricante. Bajo ninguna circunstancia debemos utilizar un software random que asegure realizar esta tarea, si queremos que nuestro periférico siga siendo útil durante unos cuantos años más.
La mayoría de los fabricantes de periféricos permiten comprobar si existe una nueva actualización del firmware de estos a través de la aplicación que permite configurar su funcionamiento.
Su funcionamiento, lamentablemente para el usuario, no siempre es el mismo. Mientras que algunos fabricantes comprueban la versión de firmware del periférico y la que se encuentra disponible en sus servidores cada vez que abrimos la aplicación oficial, otros nos invitan a realizar esta comprobación manualmente.
Diferencia entre firmware y drivers en periféricos
Muchos usuarios tienden a confundir los drivers de un dispositivo con su firmware. Cuando la realidad es que cumplen funciones muy distintas, a pesar de ser fundamentales para su funcionamiento.
El driver es un software que se instala en el sistema operativo y que actúa como un traductor entre el hardware y el propio sistema. Gracias a este software, Windows puede reconocer el dispositivo y comunicarse con él. Por ejemplo, un driver nos permite que el sistema detecte un ratón o un teclado gaming, interprete los movimientos del sensor o funcione con botones programables o perfiles de sensibilidad.
Sin embargo, el firmware es un pequeño programa que se aloja directamente dentro del propio periférico. Es el encargado de controlar cómo funciona internamente el dispositivo. Es decir: cómo procesa la información del sensor, cómo se comunica con el PC o cómo gestiona las funciones específicas del hardware.
Es precisamente por esto por lo que actualizar un driver no siempre soluciona todos los problemas. Si el fallo está relacionado con el funcionamiento interno del dispositivo, es más que posible que el fabricante tenga que corregirlo con una actualización de firmware.
