Qualcomm sigue apostándolo todo con procesadores ARM para Windows y, hasta la fecha, el Snapdragon X2 Elite es su apuesta más ambiciosa. Las primeras pruebas de rendimiento -aunque todavía tempranas- apuntan a un buen salto en cuanto al rendimiento de la CPU. Más aún en multinúcleos, donde el chip logra una mejora del 49% frente al Snapdragon X Elite.
Pero no todo es color de rosa en este anuncio. Aunque el X2 Elite también sube en single-core -concretamente un 35%-, Apple sigue jugando en otra liga: su M5 aparece como un 35% más rápido por núcleo en la misma prueba. Aun así, hemos de tener en cuenta un matiz importante: estos números son el resultado de un test de Hardware Canucks, y se ejecutaron en un Asus Zenbook A14 con software no finalizado.
Aun así, incluso con esa coletilla, el titular se sostiene por sí mismo: Qualcomm ya puede presumir de músculo multinúcleo, pero Apple mantiene una ventaja clara en single-core, que es justo lo que muchas apps y tareas precisamente premian.
X2 Elite por fin mete miedo en multi-core
Según los propios resultados del test Cinebench 2024 multinúcleo (no confundir con el año 2024), el Snapdragon X2 Elite saca un 49% de ventaja a su predecesor: el Snapdragon X Elite. Pero no todo queda ahí; el propio test también lo sitúa por encima del Intel Core Ultra X9 388H (Panther Lake) y del propio Apple M5, aunque sea solo en este escenario, con una ventaja del 47% y del 24% respectivamente. Siempre según el gráfico obtenido:
Estas cifras nos sugieren que Qualcomm no solo ha escalado con más núcleos (a un total de 18 núcleos), sino que ha afinado el rendimiento sostenido para cargas que reparten bien el trabajo. A la hora de verdad, el impacto práctico de esta mejora se suele ver en tareas más exigentes: renderizado, exportaciones, compilaciones, IA local y cualquier tarea que necesite de muchos hilos.
Aun así, hemos de tener en cuenta que un buen multi-core no garantiza automáticamente una sensación de rapidez. Y es que muchas interacciones del día a día siguen dependiendo demasiado del rendimiento por núcleo de la latencia.
Un dato adicional a tener en cuenta es que esta generación integra una NPU Hexagon de 80 TOPS en el modelo Extreme, diseñada para ejecutar múltiples tareas de IA de forma simultánea. A diferencia de Apple o Intel, que delegan gran parte del procesamiento pesado en la GPU, Qualcomm ha apostado por centralizar este tipo de cargas en la NPU para maximizar la eficiencia, manteniendo un rendimiento del 97% cuando el portátil está desconectado de la corriente.
Apple M5 va por delante: el rey del single-core
Es aquí precisamente donde llega el jarro de agua fría para Qualcomm. Si solo nos centramos en el test Cinebench 2024 single-core, el Snapdragon X2 Elite mejora un 35% frente al X Elite. Pero, aun así, se queda aproximadamente un 35% por detrás del procesador de Apple M5. Lo que quiere decir una cosa muy clara. En otras palabras: Qualcomm progresa, pero Apple sigue dominando en cuanto a rendimiento por núcleo. Precisamente, un aspecto clave para cargas ligeras, tareas con poca paralelización y relacionadas con la respuesta de la interfaz.
| Parámetro | Snapdragon X2 Elite | Apple M5 | Intel Core Ultra X9 | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| Rendimiento Multi-Core (vs X Elite) | +49% | +24% (vs X2 Elite) | -47% (vs X2 Elite) | Hardware Canucks |
| Rendimiento Single-Core (vs X Elite) | +35% | +35% (vs X2 Elite) | No disponible | Hardware Canucks |
| Arquitectura / Núcleos | ARM / 18 núcleos | ARM / 12 núcleos (estimado) | x86-64 / Híbrido | Geeknetic / Intel |
Aun así, lo interesante de este test es que nos está diciendo que el X2 Elite podría mejorar más aún con software final. Y es que la prueba se hizo en un portátil de preproducción con un software inacabado. Aun así, nos muestra un patrón muy claro: si tu prioridad es el multi-core, el X2 Elite pinta muy bien, pero no consigue desbancar en single-core puro al M5 de Apple. De todos modos, en los tests single-thread no se mide el «músculo» total, sino el rendimiento de un solo hilo. Y esto se suele relacionar bastante con el rendimiento a la hora de abrir apps, navegar, ejecutar acciones rápidas en la interfaz o en tareas que no se paralelizan bien. Por eso, un 35% por detrás no es un número para presumir. Mientras tanto, tendremos que esperar para ver si puede recortar distancias con el software final.
