Intel golpea a AMD: agregar más núcleos no mejora el rendimiento en juegos

La guerra de los procesadores no ha hecho más que comenzar entre las dos grandes compañías, donde cada una enfoca de manera distinta la estrategia para hacerse con el mercado. En un nuevo apartado a modo de batalla, Ryan Shrout, jefe de rendimiento de Intel, ha lanzado un dardo envenenado hacia AMD con pruebas propias de rendimiento, donde afirma que el hecho de agregar más núcleos no mejora el rendimiento en gaming.

Desde Intel se ha asegurado por activa y por pasiva que el mejor procesador para cualquier tarea es aquel que equilibra todos los vectores de rendimiento, es decir, un recuento de núcleos en concreto, frecuencia e IPC.

Pero para juegos, los procesadores requieren de otro tipo de rendimiento diferente y que rompe de alguna manera con esta «norma». Shrout afirma por ello que actualmente 8 núcleos es la configuración óptima para cualquier motor actual, mientras que la frecuencia es lo que impulsa el rendimiento.

¿Es realmente necesario tantos núcleos en gaming?

Para demostrar esto, Ryan ha ofrecido ciertos datos de rendimiento con una escalabilidad desde los 4 núcleos hasta los 8 núcleos sin HT, lo cual ayuda a eliminar las diferencias producidas por esta tecnología y muestra de mejor manera la escalada de rendimiento.

Todos los procesadores han sido fijados a una frecuencia de 4 GHz, lo cual ayudará a mostrar las diferencias en el llamado Core Scaling.

Intel CPU scaling gaming

Como se puede apreciar, no todos los juegos son capaces de escalar cuando se pasa de 4 núcleos a 8 núcleos, donde solo la mitad logra hacerlo con éxito. De hecho, de 4 a 6 núcleos la diferencia media es aproximadamente de un 15% de mejora, donde shadow of War solo logra un 7% de aumento de rendimiento, mientras que ACO logra un 33% más de rendimiento.

Intel CPU scaling gaming 1

El salto de 6 a 8 núcleos tampoco supone una mejora drástica, sino más bien al contrario, donde, aunque el 50% de los juegos logra mayor rendimiento, la subida es menor que al pasar de 4 a 6 núcleos.

De 4 a 8 núcleos sí supone una mejora mayor, ya que ACO gana casi un 50% de rendimiento, AOTSE gana un 33% y Hitman 2 un 31%.

Un mayor número de núcleos tampoco empuja el ratio rendimiento/coste

Intel CPU scaling gaming 2

¿Qué ocurrirá si aumentamos el número de núcleos a 12 y 16 cores sin HT? Pues que la mejora para el coste actual de estos procesadores es mucho menor que lo visto anteriormente.

En concreto y ya con un número mayor de juegos para mostrar mayores variabilidades de escenarios los datos son muy reveladores. El salto de 8 a 12 núcleos supone, en el mejor de los casos, un aumento del 9% del rendimiento, donde en la gran mayoría ronda entre el 0 y el 3%.

Intel CPU scaling gaming 3

Si damos el salto desde los 8 núcleos hasta los 16 núcleos, solo un juego es capaz de escalar realmente (AOTSE), donde sitúa su diferencia en un 16%. En otros casos como Far Cry 5, dicha diferencia se reduce hasta empeorar por la mínima los datos frente al octacore.

Este escenario de pérdida de rendimiento se ve reflejado en más juegos, donde se aprecia que los motores no están listos por norma para afrontar tal recuento de núcleos y por ello el desembolso para gaming no está justificado.

Vistos los datos Ryan asegura que el i9-9900K es el mejor procesador gaming del mundo y que el nuevo i9-9900KS es aún más rápido.

De paso, lanza un dardo envenenado hacia AMD, ya que asegura que un mayor recuento de núcleos, solo porque se puede, sin un aumento correspondiente de la frecuencia sostenida y las decisiones de diseño necesarias para alimentar estos núcleos (como una baja latencia en RAM) no da como resultado un mejor rendimiento.

Finaliza diciendo que los motores de los juegos escalan con frecuencia e IPC, espacio donde Intel planea liderar el sector en los próximos años.