La industria del entretenimiento vive un momento dulce, pues no paran de llegar tecnologías que buscan mejorar la calidad de imagen. A este respecto, hace poco que Dolby ha vuelto a mover ficha con Dolby Vision 2 Max, una evolución del estándar HDR que promete ofrecer un nivel de realismo sin precedentes. Sin embargo, como suele ocurrir con las innovaciones en este campo, la teoría no siempre se traduce en una adopción inmediata.
Dolby Vision Max promete mejorar el nivel de realismo en las imágenes utilizando algoritmos de Inteligencia Artificial capaces de ajustar la imagen de forma dinámica en función del contenido y del entorno en el que se reproducen. Esta propuesta se traduce en colores más precisos, brillo adaptado a cada escena y un control exhaustivo del movimiento que busca desterrar definitivamente el llamado «efecto telenovela».
Sin embargo, como decíamos hace un momento la teoría a veces tarda mucho en llegar a la práctica. Y es que, a pesar del revuelo inicial, la llegada de Dolby Vision 2 a los hogares está todavía muy lejana, con fabricantes como Hisense siendo los primeros en subirse al carro con pantallas con chip MediaTek Pentonic 800 a precio prohibitivo (2.500€) y una oferta muy limitada de contenidos (por ahora solo en Canal+). En otras palabras, estamos ante un avance tecnológico notable, pero reservado por ahora a un pequeño grupo de entusiastas y early adopters.
¿Qué aporta Dolby Vision 2 Max frente al HDR actual?
El salto con respecto al Dolby Vision tradicional que teníamos hasta ahora no supone solo un salto de prestaciones en cuanto a luminosidad máxima o la amplitud del rango dinámico (HDR), sino que entran en juego nuevas funciones que buscan mejorar todavía más la experiencia visual. Entre ellas destaca Authentic Motion, que permite decidir, escena por escena, el grado de suavizado de movimiento aplicado a cada imagen. Esto es clave para películas, ya que hasta ahora las pantallas aplicaban de forma automática un interpolado que alteraba la estética de las escenas, generando fluidez artificial muchas veces.
A esto hay que sumar otras dos herramientas: Content Intelligence que es capaz de analizar el contenido para optimizar el color, el contraste y el brillo en tiempo real, y el mapeo de tonos bidireccional, que promete ser capaz de ajustar tanto en la fase de creación como en la de reproducción los tonos para garantizar una mayor consistencia visual sin importar qué pantalla o plataforma se esté utilizando. El resultado prometido es un HDR más natural, flexible y que se adapta a cada escena.
La versión Max de Dolby Vision 2 va un paso más allá con la incorporación de Light Sense, un sistema que ajusta de forma automática cada imagen en función de la luz ambiental. Esto sirve para que, sin importar el entorno en el que estés viendo el contenido, la imagen permita tener una experiencia constante. Todo esto convierte a Dolby Vision 2 Max en un estándar muy ambicioso que aspira a redefinir la calidad de imagen en los próximos años.
Una promesa todavía por cumplir
Pese a lo llamativa que es la tecnología Dolby Vision 2 Max sobre el papel, la gran incógnita sigue siendo su adopción en el mercado de consumo. Dolby Vision lleva años compitiendo con otros estándares como HDR10+ y que, aunque su presencia es notable en pantallas de gama alta, nunca ha logrado convertirse en un estándar universal. Esta tecnología, además, requiere un hardware avanzado y que se utilicen contenidos específicos, por lo que su adopción inicial es prácticamente marginal.
Y es que por ahora solo Hisense ha confirmado un televisor compatible, mientras que solo Canal+ ha confirmado la compatibilidad de sus contenidos con esta tecnología. Una implantación inicial tan limitada hace que la mayor parte de los usuarios tengamos que conformarnos con ver sus demostraciones en ferias de tecnología o en vídeos promocionales, y queda muy lejos todavía de hacerse una realidad y que empecemos a ver ya no solo televisores, sino también monitores de PC y pantallas de portátil con Dolby Vision 2 Max.
En este aspecto es fácil reconocer el patrón general que tiene la adopción de este sistema. Al final, como bien hemos comentado al principio, requiere tener un presupuesto extremadamente alto ya que los primeros fabricantes que lo están implementando lo hacen a través de modelos extremadamente caros.
Esto hace que en general resulte muy complicado de ver como un estándar debido a que no todo el mundo busca un televisor o pantalla que cueste más de 1000€. Obviamente es algo que también sucede con otras tecnologías que comienzan implementándose en los sistemas de alta gama, es algo que también hemos visto en otras industrias como la del hardware para videojuegos.
¿Cuándo llegará Dolby Vision 2 a un mercado generalizado?
La lenta adopción inicial sigue un patrón similar al del Dolby Vision original, lanzado en 2014, que necesitó aproximadamente cuatro años para alcanzar una presencia significativa en más de 350 modelos de televisores. Esto sugiere una ventana de 2 a 3 años para que Dolby Vision 2 Max se democratice más allá de la gama alta.
En el momento en el que este tipo de tecnología comience a verse en otros dispositivos más asequibles es cuando comenzará a estandarizarse. Una de las ventajas que ofrece está en cómo se está impulsando el desarrollo de la IA para adaptarla a otras tecnologías, esto puede hacer que cada vez más compañías busquen implementarlo con el objetivo de decir que es un modelo con inteligencia artificial.
No hay que quitarles mérito, Dolby Vision 2 Max se presenta como un futuro prometedor aunque todavía sea casi intangible. Para quienes buscan la excelencia en la imagen, esta tecnología resulta sin duda muy seductora y apunta a establecer un nuevo listón de calidad de imagen, pero para el usuario medio, la llegada de esta experiencia todavía parece bastante lejana.
