Hay una gran cantidad de dispositivos que muchas veces pueden parecer extraños en un principio, ya sea por la premisa que ofrecen o por el nombre que tienen y precisamente un «dispositivo de visualización volumétrica» es uno de ellos, aunque tenga un nombre tan largo que resulta amenazante no os preocupéis porque es más simple de lo que creéis, al final es un tipo de pantalla que representa los contenidos en tres dimensiones reales.
Las tecnologías han avanzado mucho en los últimos años, hay algunas cosas que en un principio nos parecen extremadamente futuristas que, pese a estar todavía en desarrollo, ya nos permiten ver un poco cómo pueden ser ciertos dispositivos que con un poco más de tiempo e investigación pueden convertirse en verdaderos elementos que parecen sacados de una película de ciencia ficción. Y es que existen una serie de dispositivos que cuentan con un desarrollo bastante peculiar detrás, el objetivo que tienen está en tratar de generar una imagen lo más parecida posible a un holograma, aunque su funcionamiento resulta bastante peculiar.
Estos son los dispositivos de visualización volumétrica, una serie de sistemas que permiten a los usuarios ver el volumen que tienen los objetos representados en un ordenador, es decir, logran crear un efecto que ofrece la posibilidad de ver cada una de las tres dimensiones que representaría dicho objeto en la vida real. Si os parece curioso, a continuación os explicamos cómo funcionan.
Un nombre muy largo para nombrar una pantalla que ofrece profundidad
Seguramente habréis visto en varias ocasiones alguna que otra compañía que anuncia un dispositivo capaz de ofrecer una visualización en tres dimensiones, por lo general son pantallas que utilizan un tipo de sistema capaz de engañar a la vista para que parezca que los contenidos reproducidos en la misma están en 3D. Esto es algo que, después de la llegada de la realidad virtual, se ha puesto bastante de moda aunque obviamente los modelos de monitores que ofrecen dicha tecnología no consiguen la inmersión que alcanza el VR.
Pero entre todos estos hay unas pantallas bastante peculiares que se basan en una premisa bastante «futurista» como son los hologramas, aunque como bien sabemos no son como los que podemos ver en las películas ya que utilizan un sistema que gira a gran velocidad mostrando una gran cantidad píxeles para formar la imagen en lugar de proyectarla. Así es como funciona por ejemplo un dispositivo de visualización volumétrica que tiene como objetivo representar contenidos con una profundidad que de normal no se puede encontrar. El mayor problema que presentan está en que no se puede interactuar directamente con el objeto, ya que obviamente intentar hacerlo terminaría rompiendo el dispositivo (o incluso algún dedo del usuario).
Este tipo de dispositivos como bien hemos comentado se basa en varias pantallas que representan píxeles girando a una gran velocidad, para que funcionen necesitan una frecuencia de refresco extremadamente alta ya que estamos hablando de que tienen desplazarse lo suficientemente rápido para que la visión los convierta en una sola imagen. Esto implica que a su vez necesitan actualizar cada uno de los píxeles con una velocidad extremadamente alta para crear una imagen uniforme, motivo por el que hasta ahora muchos de los que hay se representan con píxeles en lugar de tener una resolución superior.
Principalmente un panel de este estilo tiene que actualizarse cientos de veces por revolución lo que implica que tratar de utilizar resoluciones tradicionales que ofrecen una profundidad de color superior sería imposible ya que necesitaríamos una frecuencia de actualización más de diez veces superior a lo que ofrece el monitor gaming más rápido del mercado. Así que hasta que veamos cómo alguna tecnología logra ofrecer estas capacidades, de momento tendremos que quedarnos con la forma en la que estos dispositivos logran representar una imagen en 3D de la forma más complicada posible.
