Si sois veteranos en estos de los videojuegos y os consideráis expertos en Blizzard, seguramente sepáis que cada vez que crean una nueva clase para algún juego de Diablo se monta gorda. Y esto es así porque no hay una compañía que sea tan minuciosa, perfeccionista y talentosa para cambiar la jugabilidad de uno de sus títulos simplemente dándole nuevos poderes a un personaje que termina por cambiarlo todo. Y ese es el caso de la espiritualista.
No hará falta recordar lo que ocurrió en su mometo con la llegada de el Cruzado a Diablo III, pues bien, nos encontramos justo ahora en un momento parecido en el que los jugadores podrán reiniciar la aventura con una clase que parece va a gustar a todos los fans. Así al menos se desprende de lo que hemos visto y de lo que han experimentado otros medios en la prueba que Blizzard ha facilitado como adelanto del lanzamiento de Vessel of Hatred.
Un nuevo personaje de Diablo IV para un nuevo entorno
Esencialmente, lo que ha diseñado Blizzard es un ecosistema propio, un mundo nuevo adaptado a lo que la primera expansión nos va a contar y que tienen en la clase espiritualista el resumen de todos esos elementales en los que basa su poder. De ahí que haya sorprendido tanto, y gustado, un concepto de protagonista que se aleja sensiblemente de los que hemos venido viendo en la franquicia, donde se opta por alternativas mucho más clásicas.
En este caso, la clase espiritualista esconde a un personaje que basa buena parte de sus fortalezas en la agilidad, en la rapidez de movimientos, en ataques que no dan opción a respuesta cuando se llevan a cabo sigilosamente o con poderes especiales que eliminan cualquier posibilidad de reacción por parte del enemigo. Bueno, eso y también todo el poder de invocación de unos guardianes extraordinariamente ligados a la naturaleza que les rodea.
Gracias a eso, la clase espiritualista protagoniza enfrentamientos más rápidos y dinámicos donde es capaz de concitar esos poderes de la naturaleza a su alrededor, gracias a que puede invocar a toda una serie de criaturas y espíritus de guardianes que Blizzard ha diseñado con especial mimo.
¿En qué podrá convertirse el espiritualista?
Esencialmente, lo que podrá hacer es invocar a una serie de guardianes que van desde águilas y gorilas, hasta ciempiés y jaguares. Animales todos que le conferirán poderes muy concretos y diversos, para que el jugador opte por unos u otros dependiendo del tipo de enfrentamiento y enemigos que lleguen.
Resumiendo mucho, estos son los guardianes a los que podremos invocar y qué tipo de ventajas podemos esperar:
- Águila, de nombre Kwatli, y tiene como virtudes la precisión y la velocidad de movimientos así como el daño a distancia.
- Ciempiés, de nombre Balazan, es experto en infligir daño de veneno, control de enemigos y reduce la vida de los que nos atacan.
- Gorila, de nombre Wumba, es un tanke de toda la vida, capaz de recibir mucho daño y quitarnos la atención de los enemigos.
- Jaguar, de nombre Rezoka, que es muy rápido atacando y moviéndose y produce enormes daños de área con sus poderes.
Esta expansión llegará a PC (¿buscas portátil?), PS5 y Xbox Series X|S.
