El estilo pixel-art puede llevarnos a una confusión muy simple: fue la norma en la era de los 8 y los 16 bits, pero los juegos de hoy en día que deciden escogerlo no lo hacen por las limitaciones de entonces, sino por un estilo visual único. Por ello, hay juegos recientes que ya se pueden considerar un clásico bajo un apartado visual pixel-art.
En esta selección, no vamos a hablar de clásicos antiguos que usaban gráficos pixelados por las limitaciones del momento. En su lugar, vamos a hablar de títulos más actuales, que están diseñados deliberadamente con esta estética para dar forma a mundos con mucha, muchísima personalidad.
Y es que los encontramos de todo tipo. Desde aventuras relajadas hasta propuestas más exigentes o narrativas. Juegos que demuestran que el pixel-art es una verdadera forma de arte a la hora de mostrar, narrar y ejecutar videojuegos.
Los mejores juegos actuales con estilo pixel-art
Todos los juegos que vamos a presentar comparten un mismo concepto: el pixel-art no es una limitación, sino una elección artística plenamente consciente que define la personalidad de la historia desde un primer vistazo. Parte fundamental del éxito sin precedentes de cada uno de ellos.
Stardew Valley
Uno de los máximos (si no el mayor) exponentes del pixel-art moderno gracias a su mezcla de simulación, vida rural y exploración. Con un apartado visual tan sencillo como preciosista. Su estética retro no es un mero adorno o falta de ideas. Más bien es una parte fundamental de su identidad, que encaja a la perfección con el ritmo pausado que lo ha convertido en uno de los indies más queridos de todo Steam.
Terraria
Junto a Stardew Valley, la referencia absoluta cuando se habla de juegos actuales con gráficos pixelados. Tiene una manera única de combinar exploración, combate, crafteo y construcción en 2D. Pese a un planteamiento que podría ser muy simple, su jugabilidad ofrece una enorme cantidad de contenido y un estilo visual que ha sabido mantenerse totalmente reconocible con el paso del tiempo. Como decimos, uno de los dos grandes referentes en este apartado junto a Stardew Valley.
Papers, Please
Un videojuego que ha creado un género que hubiera sido impensable para los jugadores hace unos cuantos años. Aquí, el pixel art funciona de maravilla. Una propuesta menos espectacular en cuanto a su apartado aventurero, pero mucho más centrada en la tensión que puede conllevar cada uno de nuestros fallos. Su presentación visual es comedida y gris, pero precisamente ahí reside su fuerza. Cada elemento en pantalla refuerza la sensación de un control opresivo que ejercemos como guardia fronterizo.
Celeste
Uno de los mejores ejemplos de cómo un juego pixel-art puede destacar no solo por su aspecto, sino por la precisión de su diseño y por la fuerza de una propuesta tan emocional. Su dirección artística, animaciones y el uso del color consiguen que cada zona tenga su propia personalidad. Todo ello, amparado con una estética retro que lo hace reconocible con solo un vistazo.
Sea of Stars
Probablemente nos hallemos ante la vertiente más ambiciosa y vistosa del pixel-art actual. Escenarios detallados al milímetro, efectos de iluminación actuales y una puesta en escena que encandila desde el primer segundo. Una prueba clara de que el estilo pixel-art evoluciona muchísimo sin perder nada de su esencia clásica. Toda una obra maestra de animaciones cuidadas y un diseño artístico de 10 sobre 10.
Dave the Driver
La rompedora jugabilidad de Dave the Diver se basa en su dualidad permanente: mezcla la exploración marina con la gestión de un restaurante de sushi. Una no puede sobrevivir sin la otra, pero cada una de estas dos vertientes cuenta con una jugabilidad única. Un juego de lo más simpático, carismático, variado y que quedará en la memoria de los que quieran algo de lo más original.
