El formato Commander se ha convertido en uno de los más populares dentro de Magic: The Gathering, especialmente entre jugadores que buscan partidas más largas, estratégicas y sobre todo sociales («pachangas» entre amigos). A diferencia de los formatos tradicionales, aquí no importa tanto las cartas que metas en el mazo, sino que para ganar es más importante la toma de decisiones, la política en mesa y la capacidad de adaptarse a múltiples rivales al mismo tiempo.
Con la llegada de los mazos preconstruidos de Secretos de Strixhaven, Wizards of the Coast vuelve a ofrecer una puerta de entrada ideal para quienes quieren probar Commander sin necesidad de construir un mazo desde cero, es decir, vienen ya preparados y listos para que enfundes las cartas (para que no se estropeen con el uso) y te pongas a jugar directamente.
En este caso, Wizards nos ha enviado los mazos «Pestilencia de Flosmarcitus» e «Influencia de Plumargéntum«, que representan dos formas muy distintas de entender el juego, pero ambas son perfectamente válidas para aprender los fundamentos del formato. Son los dos mazos que vamos a utilizar para ilustrar este artículo.
Cómo funciona Commander y por qué estos mazos son ideales para empezar
Commander es un tipo de juego dentro de Magic bastante diferente al tradicional. Aquí cada jugador utiliza un mazo de exactamente 100 cartas, sin cartas duplicadas (salvo tierras básicas), y liderado por una criatura legendaria conocida como comandante. Este comandante no solo marca los colores del mazo, sino también su estilo de juego, ya que suele ser la pieza central de la estrategia.
La mayor diferencia con el resto de formatos de Magic es que en Commander las partidas suelen jugarse entre tres y cinco jugadores, todos comienzan con 40 vidas y existe una regla clave: si un jugador recibe 21 puntos de daño de combate de un mismo comandante a lo largo de la partida, pierde automáticamente. Además, si muere el comandante puede volver a jugarse desde la zona de comando tantas veces como sea necesario, aunque su coste aumenta cada vez que lo haces.
Como hemos mencionado antes, aquí es donde los mazos preconstruidos como los que vamos a utilizar brillan especialmente, porque están diseñados para ser jugables desde el primer momento. Además, también sirven para enseñar al jugador cómo funciona Commander sin abrumarle con mecánicas excesivamente complejas, e incluyen prácticamente todo lo necesario para empezar a jugar desde cero, incluyendo cartas de token, contadores e instrucciones. Le faltarían unas fundas.
Pestilencia de Flosmarcitus: controlar la mesa a través del sacrificio
El mazo «Pestilencia de Flosmarcitus» es un mazo que se centra en la estrategia Golgari (Verde / Negro) de sacrificar criaturas para ganar vidas, robar cartas u obtener beneficios. Su comandante, Dina, elaboradora de esencias, hace que siempre que sacrifiques una criatura robes una carta, y además se puede utilizar para sacrificar una criatura y ganar tantas vidas y poner tantos contadores +1/+1 en una criatura de tu control como fuerza tenga la criatura que sacrifiques, potenciando enormemente tu mesa (y tus vidas).
Esto define completamente la forma de jugar el mazo. Se trata evidentemente de poner en la mesa tantas criaturas como puedas para ir sacrificándolas y potenciando otras, ganando vidas y robando cartas para tener siempre un «pool» en la mano durante el proceso. Es un mazo que puede ser agresivo pero que también recompensa la paciencia y la planificación a medio y largo plazo.
En una partida típica, el jugador de Flosmarcitus buscará establecer sinergias entre criaturas que pueden sacrificarse fácilmente, efectos que generan vida y cartas que penalizan a los oponentes de forma pasiva. Esto hace que, sin necesidad de grandes ataques, los rivales vayan perdiendo recursos poco a poco mientras tú los ganas.
Para alguien que se inicia en Commander, este mazo es ideal para entender conceptos clave como la gestión de recursos y la importancia del tempo en partidas largas. También enseña una lección importante: no siempre gana quien más daño directo hace, sino quien mejor optimiza cada turno.
Influencia de Plumargéntum: manipulación, control y política en mesa
Por otro lado, “Influencia de Plumargéntum” ofrece una experiencia completamente distinta. Es un mazo Negro / Blanco, y su comandante, Killian, mentor resuelto, hace que siempre que juegues un encantamiento, gires una criatura de un oponente (para que no pueda bloquear) y la incita, obligando a que tenga que atacar en el turno siguiente obligatoriamente. Además, cuando lo haga, robarás una carta.
Este mazo introduce uno de los aspectos más interesantes de Commander: la política, y en una partida de Commander de muchos jugadores provoca que tus oponentes tengan que atacarse entre ellos mientras tú vas potenciándote a ti mismo. A diferencia de otros formatos, aquí no siempre conviene atacar al rival más débil o al más fuerte sin pensar. Muchas veces, la mejor jugada es influir en cómo interactúan los demás jugadores entre sí.
El plan de juego de Plumargéntum pasa por controlar la mesa mediante auras y efectos que alteran el comportamiento de las criaturas rivales, incentivando ataques cruzados o debilitando amenazas concretas. Es un estilo de juego más directo que el de Flosmarcitus, pero también más dependiente de saber leer bien la partida y anticipar movimientos.
Para jugadores nuevos, este mazo es perfecto para entender que Commander no es solo un juego de cartas, sino también de decisiones sociales. Saber cuándo intervenir, a quién perjudicar o incluso cuándo no hacer nada puede marcar la diferencia entre ganar o perder.
Dos formas de aprender Commander… y una base para evolucionar
Ambos mazos preconstruidos cumplen con una función muy interesante: enseñar Commander desde perspectivas (o tácticas) diferentes. Mientras que Flosmarcitus se centra en la optimización de recursos y el desgaste progresivo de los rivales, Plumargéntum apuesta por un estilo de juego más agresivo, la política y el control de la mesa.
Pero lo más interesante es que ninguno de los dos se queda en una experiencia cerrada. Como ocurre con muchos productos de Wizards of the Coast, estos mazos están diseñados como un punto de partida que luego el jugador puede modificar a voluntad. Están inteligentemente construidos sobre una táctica basada en las habilidades de su comandante, pero siempre se puede mejorar su base de maná, añadir cartas más potentes o ajustar la estrategia al estilo de juego del jugador.
Con Pestilencia de Flosmarcitus e Influencia de Plumargéntum, Secretos de Strixhaven no solo ofrece dos mazos listos para jugar, sino también dos maneras muy distintas y complementarias de entender uno de los formatos más ricos y dinámicos de Magic.
