El hardware cada vez es más caro. Montar un PC tope de gama para jugar está cada vez más lejos del alcance de muchos jugadores. Y las consolas no están precisamente en su mejor momento: plataformas caras, en sus fases finales de ciclo de vida, con pocos y muy caros juegos… el PC vive, ahora mismo, una era de oro. Igual que su precio. Es aquí donde el streaming parece posicionarse como una excelente alternativa a los altos precios del hardware (y los problemas con la RAM que estamos viviendo). Y, si lo que buscas es la mejor experiencia, solo tienes una alternativa: GeForce NOW.
GeForce NOW cuenta con un catálogo de más de 4000 juegos que podemos jugar en streaming. Pero para jugarlos, es necesario comprarlos en Steam, GOG, EA, XBOX o Ubisoft. Lo que nos ofrece GeForce Now es «el ordenador», una infraestructura que, en vez de comprar por 2000 o 3000 euros, podemos alquilar por solo 22 euros al mes. Esta plataforma está disponible para Windows, macOS, dispositivos móviles, televisores… pero había un gran olvidado: Linux.
Por suerte, a partir de hoy, GeForce NOW llega a Linux, catapultando el número de títulos disponibles para este sistema y permitiendo que, si eres usuario de Linux y gamer, no tengas por fin que decidir por uno de tus dos hobbies.
Requisitos e instalación de GeForce NOW en Linux
Para poder usar el nuevo cliente de GeForce NOW para Linux, vamos a necesitar un equipo que cumpla con lo siguiente:
- Sistema operativo Ubuntu 24.04 LTS o posterior.
- Procesador dual-core a 2 GHz o superior.
- 4 GB de memoria RAM.
- GPU compatible con H.264/H.265 por Vulkan.
- Conexión a Internet estable (ideal: cable Ethernet).
Si cumplimos con ello (que, como vemos, no es nada del otro mundo), el siguiente paso será comprobar sesión gráfica que tenemos iniciada. Esto es clave, puesto que con una gráfica NVIDIA tendremos que usar X11, y si tenemos una de AMD o Intel, tendremos que optar por Wayland. Esto podemos hacerlo de forma muy sencilla ejecutando el siguiente comando en un terminal:
echo $XDG_SESSION_TYPE
Si no tenemos la sesión adecuada cargada, lo que debemos hacer es reiniciar el ordenador, y en la pantalla de login hacer clic sobre el icono de engranaje para elegir X11 o Wayland.
En el siguiente paso, lo que haremos será preparar los drivers. Si tenemos una gráfica AMD o Intel, con los controladores del propio Kernel suele ser suficiente, por lo que no tendremos que realizar cambios extraños. No obstante, si tenemos una gráfica NVIDIA, lo recomendable es instalar los controladores más actualizados. NVIDIA recomienda, al menos, la versión 580.126.09 de los mismos. Y, para instalarlos, solo tenemos que ir a la herramienta de «Controladores adicionales», y elegir allí «nvidia-driver-580-open» (o «nvidia-driver-580» si la gráfica es algo más antigua).
Para comprobar que está todo correcto, podemos ejecutar el siguiente comando:
nvidia-smi
Un detalle importante a tener en cuenta es que, si hemos instalado el driver después de instalar GeForce NOW, tendremos que reinstalar la aplicación. De lo contrario, sigamos con la puesta en marcha.
Cómo instalar GeForce NOW en Linux
NVIDIA distribuye su cliente GeForce NOW en forma de un archivo binario, «GeForceNOWSetup.bin«. Esto tiene su lado bueno, ya que no tenemos que compilarlo ni hacer nada extraño o complicado con él, pero también tiene su lado malo, puesto que no tenemos acceso al código. No obstante, no vamos a entrar en detalle, y vamos a ver cómo instalarlo.
Con el instalador ya bajado, lo que haremos será hacer clic con el botón derecho sobre él, abrir el apartado de «Propiedades», y marcar la casilla de «Permitir ejecutar como programa». Con esto, ya tenemos el binario listo para instalarlo. Y podemos lanzarlo, o bien haciendo doble clic sobre él, o colocándonos en su directorio y ejecutando:
./GeForceNOWSetup.bin
En unos segundos, y si todo ha ido bien, tendremos nuestro GeForce NOW ya instalado y listo para funcionar.
Cómo funciona GeForce NOW en Linux
Para nuestras pruebas hemos usado un ordenador AMD Ryzen 9 7950X3D, con 64 GB de memoria RAM y una tarjeta gráfica NVIDIA RTX 4080. Indicar también que tenemos una conexión O2 de 1 Gbps y una instalación totalmente cableada.
Después de los preparativos que hemos indicado antes, y de iniciar sesión en la aplicación, ya podemos acceder a la lista de juegos disponibles.
Hemos decidido poner a prueba el nuevo cliente de Ubuntu con tres juegos bastante dispares, de tres plataformas diferentes. Por un lado, como no podía ser menos, hemos probado el Cyberpunk 2077. Nosotros lo tenemos comprado en GOG, por lo que al arrancar el servicio hemos tenido que iniciar sesión. Una vez dentro, el juego ha cargado sin problemas, y en apenas un minuto ya estábamos jugando.
El rendimiento es excelente, ya que al fin y al cabo estamos corriendo el juego en una RTX 5080. En el modo «RT Overdrive» conseguimos entre 30 y 40 FPS, muy justo (aunque lógico). Pero en el modo RT ultra, los FPS se disparan a más de 87 de media. Un valor asombroso que nos permite disfrutar mucho de este título.
Durante el juego no hemos experimentado el más mínimo problema. Durante más de media hora de juego no hemos visto un solo salto, bajón de FPS, lag… la experiencia ha sido perfecta. La partida guardada, además, se ha sincronizado al momento con la nube, por lo que hemos podido retomar la misma partida que, dos días atrás, estaba jugando en el PC personal.
Visto Cyberpunk 2077, vamos a algo totalmente diferente: Doom The Dark Ages. Este juego lo tenemos en Game Pass, por lo que iniciando sesión con la Cuenta Microsoft tenemos acceso directo a él. Doom es mucho más rápido y frenético, por lo que se exige mucho más de él. Lo hemos configurado en el modo ultrapesadilla de todo, y el rendimiento, una vez más, ha sido espectacular.
Hemos entrado a una partida de oleadas, y hemos podido jugar otra media hora sin un solo problema. Después de haber probado otras plataformas de streaming, como la de Xbox o PlayStation, GeForce NOW es, sin duda, la mejor. Los juegos parecen que se ejecutan de forma nativa en el PC. Y esto abre la puerta a que miles de juegos ya no dependan de usar o no Windows, sino que, gracias a NVIDIA, el sistema operativo ya no es una barrera.
Por último, ya a nivel personal, he querido probar con uno de los juegos que más dolores de cabeza me ha dado en mi PC personal debido a la mala optimización (y mala forma de hacer los juegos) de Ubisoft: Immortals Fenyx Rising. Configurar y hacer funcionar bien este juego es una pesadilla. Es un juego viejo, que no tiene DLSS (ni otras tecnologías de reescalado), y que rasca incluso en PCs tope de gama.
En este título, GeForce NOW ha demostrado que no te vende medias tintas: su infraestructura tiene potencia de sobra, y es capaz de usarla a la fuerza. El juego se mueve perfecto (al menos, en lo que no se refiere a motor) dentro de la nube. No hay absolutamente nada de latencia. Y, con esta prueba, podemos afirmar no solo que GeForce NOW es la mejor plataforma, sino que juegos que, hasta ahora, eran impensables en Linux, gracias a este nuevo cliente ya sí los podemos jugar sin una sola limitación.
Conclusión, ¿el juego en Linux sube de nivel?
Es cierto que cada vez son más los desarrolladores que están apostando por lanzar sus juegos en Linux. Esto, sumado al apoyo que le está dando Valve a causa de su Steam Deck (y futura Steam Machine) con Steam OS, el catálogo de juegos para Linux cada vez es más grande. Sin embargo, la inmensa mayoría de los juegos aún no están para este sistema. Y, si buscamos en otras tiendas que no sean Steam, mucho menos.
GeForce NOW abre un mundo de posibilidades a Linux, convirtiéndolo en un sistema operativo aún mejor para jugar. Es cierto que GeForce NOW, como servicio, tiene algunas limitaciones. Por ejemplo, no hemos podido jugar a Forspoken, ni a los Dragon Quest, ni Final Fantasy (a excepción del XVI), Dark Souls, Elden Ring, Suikoden… y es una pena, la verdad. GeForce NOW sería perfecto si permitiese jugar a cualquier juego comprado dentro de Steam, Ubisoft, EA, GOG o cualquier otra tienda. Sería perfecto si lo que alquiláramos sería el PC para instalar, y correr, los juegos que quisiéramos. Y esperamos que, en el futuro, así sea el servicio.
