Los próximos meses, tras el verano, van a ser especialmente movidos en lo que a nuevos modelos de handheld PC se refiere, porque las dos principales marcas que lanzan este tipo de dispositivos en nuestro país, Lenovo y Asus, van a sacar toda su artillería, lo que incluye nuevos modelos con el esperado chip Z2 Extreme.
Desde principios de año, AMD ha mostrado músculo ante la competencia al consolidarse como líder indiscutible en chips diseñados para PC consolizados. Tras el éxito del primer Ryzen Z1 Extreme, presente en dispositivos como ASUS ROG Ally y Lenovo Legion Go, la compañía anunció en el CES 2025 de Las Vegas su nueva serie Ryzen Z2, en especial el modelo Z2 Extreme, basado en arquitectura Zen 5 y gráficos RDNA 3.5, con evidentes mejoras en la parte de la eficiencia energética y soporte para tareas de IA que irán llegando en versiones futuras.
¿Vamos a mejorar el rendimiento con Z2 Extreme?
Los rumores apuntan a que Asus ROG Ally X (incluyendo las versiones Xbox) y Lenovo Legion Go 2 serán de los primeros en incorporar este Z2 Extreme. AMD, además, también confirmó la familia Z2 con variantes que incluyen un modelo con NPU (AI Z2 Extreme) y perfiles más asequibles como el Z2 y Z2 Go, este último un fracaso absoluto en los modelos Legion Go S que hemos visto (a precios desorbitadamente absurdos).
Pero lo realmente importante llega a partir de aquí, porque acabamos de acceder a los primeros benchmarks del Ryzen Z2 Extreme, y revelan una mejora significativa en lo que a rendimiento se refiere frente a su predecesor. En las pruebas realizadas con Geekbench 6, la MSI Claw A8 con Z2 Extreme alcanzó 2.748 puntos en tareas mononúcleo y 12.182 en multinúcleo, unos incrementos de aproximadamente un 27 % sobre los resultados del Z1 Extreme (2.565 y 11.085 respectivamente).
El salto es aún más notorio en la GPU integrada Radeon 890M (RDNA 3.5): que se hizo con una puntuación de 45.064 en Vulkan y 37.970 en OpenCL, superando no solo a los Z1 Extreme (34.715 / 29.632) de 2023 y 2024, sino también al propio Ryzen 9 HX 370 de gama alta.
| Benchmark | Ryzen Z1 Extreme | Ryzen Z2 Extreme | Mejora (%) | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| Geekbench 6 (Mononúcleo) | 2.565 | 2.748 | +7.1% | Geekbench 6 DB |
| Geekbench 6 (Multinúcleo) | 11.085 | 12.182 | +9.9% | Geekbench 6 DB |
| GPU Vulkan | 34.715 | 45.064 | +29.8% | Geekbench 6 DB |
| GPU OpenCL | 29.632 | 37.970 | +28.1% | Geekbench 6 DB |
De todos modos, mirando con cierto detenimiento, aparecen diferencias cruciales en modos de bajo consumo (TDP bajo). Usuarios en Reddit señalan que en niveles de TDP inferiores a 15 W —típicos del uso portátil, por ejemplo, en Steam Deck—, Z2 Extreme ofrece una ventaja importante frente al Z1, ampliándose a medida que se reduce aún más la energía disponible; lo cual mejora directamente la autonomía sin sacrificar demasiado rendimiento, ya que hay muchos juegos que no necesitan 20, 25, 30 o 40 de TDP.
Sin embargo, es curioso que en pruebas de 25 W de configuración TDP, la diferencia entre ambos chips se reduce a apenas unos frames por segundo; mientras el Z2 Extreme logra el rendimiento del Z1 Extreme con la ventaja de un menor consumo, no llega a superarlo cuando ponemos el equipo a plena potencia.
Básicamente, los procesadores Z2 Extreme representan una mejora real en eficiencia y potencia en modo portátil, perfecta para la nueva generación de handheld PC que van a llegar después del verano. Aunque, también os decimos que si seguís con vuestro modelo con Z1 Extreme, tampoco vais a necesitar todo el potencial de esa next-gen.
