Los ordenadores de sobremesa por lo general cuentan con una configuración que necesita bastante espacio, algo que impide que sea sencillo transportarlos. Pero hay configuraciones que permiten reducir su tamaño lo suficiente como para lograr que quepan prácticamente en una mochila y hoy os vamos a enseñar una que seguro que os encantará para transformar un PC de sobremesa en un modelo portable.
Una de las grandes ventajas que tienen los ordenadores está en la capacidad que hay de modificarlos, hay un modelo distinto para cada tipo de uso que la persona que lo compra le quiera dar ya que al final no solo nos basamos en la potencia a la hora de elegirlo, también entran en juego otros aspectos que dependen de las necesidades del usuario. Para aquellas personas que necesitan estar en movimiento todo el día lo mejor es un portátil, pero ¿y si lo que buscáis es un PC de sobremesa que podáis llevar a cualquier parte?
Parece raro pero esta configuración te permitirá crear un PC gaming de sobremesa portable
A la hora de elegir un ordenador para poder llevarlo a cualquier parte muchos usuarios optan por elegir un modelo portátil, obviamente tienen una gran cantidad de ventajas como el hecho de que se pueden utilizar en cualquier momento sin tener que conectarlos a un enchufe. Pero también puede haber personas que simplemente quieren tener un ordenador de sobremesa que tenga una potencia superior, resulte más cómodo de utilizar pero que a su vez pueda llevarse a cualquier parte para utilizarlo por ejemplo en una casa distinta que no es su residencia habitual.
En este caso seguramente os estaréis preguntando qué configuración puede crear un ordenador así, aunque no lo parezca es bastante más sencilla de lo que creéis ya que tan solo implica combinar un ordenador SFF con una placa base que tenga WiFi y con periféricos inalámbricos. Obviamente no vale cualquier caja que cumpla este formato ya que hay algunas que no caben en una mochila, en este caso lo que buscamos es crear una configuración que podáis llevar a cualquier parte y por este motivo hemos elegido los siguientes componentes:
| Modelo | Destacamos | Precio |
Caja con formato ITX y dimensiones de 223 x 104 x 184 mm, es probable que necesitéis una Riser Card distinta a la que incluye | ||
Placa base con formato ITX y con socket AM4 que además incluye WiFi | ||
Procesador AM4 Ryzen 5 con 6 núcleos y 12 hilos, tiene una frecuencia de 4,4 GHz | ||
Gráfica RTX 4060 de 8 GB con diseño de un único ventilador | ||
Memorias RAM DDR4 de Corsair con un formato de 2×16 GB (32 GB) | ||
Disipador por aire de Thermalright con un diseño de perfil bajo | ||
Fuente de alimentación con formato Flex-ATX que cuenta con una potencia de 600 W | ||
Monitor portátil OLED de 13,3″ con resolución 1080p, HDR y una tasa de actualización de 60 Hz | ||
Teclado inalámbrico con formato 65% de perfil bajo | ||
Ratón inalámbrico gaming con un peso de 53 gramos | ||
Auriculares inalámbricos in-ear de baja latencia con 27 horas de autonomía |
En este caso como podéis ver la configuración es bastante simple ya que no utiliza piezas de última generación pero al final el objetivo es conseguir un ordenador equilibrado que pueda mantener un rendimiento relativamente alto en juegos a 1080p sin que pese demasiado y que a la vez se pueda transportar en una mochila. Los periféricos por su parte pueden cambiarse por otros en caso de que tengáis otra preferencia pero en nuestro caso hemos elegido prácticamente un pack completo de ASUS ROG ya que es una marca que tiene de todo incluida la pantalla portátil e incluso los auriculares in-ear de baja latencia, además no podéis negar de que la estética combina perfectamente con la del PC.











